Los likes podrían tener los días contados en las redes sociales. Empresas como Instagram, Facebook y Twitter se han dado cuenta que se priorizan al contenido que se muestra en sus plataformas y lo único que generan es ansiedad y presión a sus usuarios.
Por ejemplo, Instagram ya ha llevado a cabo sus primeras pruebas ocultando en siete países el número de “me gusta” de cada publicación al igual que las visualizaciones de cada vídeo. Estos países son Australia, Brasil, Canadá, Irlanda, Italia, Japón y Nueva Zelanda y no se descarta que en próximas actualizaciones de la red social se expanda su ocultación a más países.

«Instagram ya ha llevado a cabo sus primeras pruebas ocultando en siete países el número de “me gusta” de cada publicación al igual que las visualizaciones de cada vídeo»

También Twitter ha intentado algo parecido, sin embargo, no ha ido tan lejos ya que, aunque no se puede ver en una primera visualización el número de retuits y likes, al clicar en la publicación sí se muestran.
La plataforma de vídeos YouTube también da al creador la opción de mostrar o no públicamente el número de “me gusta” y “no me gusta” de cada uno de sus audiovisuales, pero en este caso es el propio creador quien tiene la última palabra.
Todo esto no quiere decir que jamás se pueda volver a dar “me gusta” a una publicación en una red social, puesto que este botón se mantendrá, sino que simplemente el contador que se muestra al publico ya no mostrará la cantidad de interacciones que ha recibido.
Justin Rosenstein, creador del botón del like para Facebook, se ha arrepentido de su creación al declarar para el diario británico The Guardian que es muy común desarrollar para los humanos cosas con la mejor de las intenciones y que tengan consecuencias imprevistas y negativas.
Aunque en un primer momento la medida parece beneficiosa para el usuario, lo es más para estas redes que se prevé que aumenten en el número de publicaciones, ya que al no verse el número de likes los usuarios se verán menos cohibidos a subir su contenido cuando lo vean oportuno.
Por otra parte, los “influencers” tampoco se muestran excesivamente preocupados ya que su éxito en redes tiene otros sistemas de medición no basándose de forma exclusiva en la interacción entre el público y las publicaciones.

La presión del “me gusta”

Muchos usuarios de estás plataformas, principalmente Instagram, han mostrado su disconformidad durante los últimos meses con la introducción de un algoritmo que muestra las publicaciones de cada usuario en relación con las interacciones entre el público y este poniendo como medio los comentarios y los likes. De hecho, estas quejas saltaron con más notoriedad entre “influecers” y personas con un mayor número de seguidores que veían grandes diferencias entre los “me gusta” de unas y otras publicaciones.
También en la plataforma YouTube muchos creadores subieron vídeos mostrando su descontento con el funcionamiento de esta que hacía que su contenido no tuviera las visitas esperadas ya que empleaba un algoritmo que no les proporcionaba la visibilidad necesaria y, puesto que para muchos de ellos es un trabajo, llegaron a plantearse dejar de postear vídeos al no obtener los resultados esperados y dedicar horas de esfuerzo para tener el contenido listo para mostrar en la red.

También entre los círculos cercanos se puede observar esa presión por el like. Normalmente ya no se suben fotos en las que no se salga perfecto o sin que esté preparado. Muchos perfiles rebosan de publicaciones tomadas con cámaras profesionales en los que más que encontrar la esencia de un amigo o amiga, vemos reflejado el intento de un modelo e incluso se emplean miles de retoques fotográficos como son filtros o incluso el borrado de manchas y acné para que la fotografía sea más atractiva a nuestra vista. En conclusión, se busca una perfección inexistente con el único objetivo de ganar en likes y algún que otro seguidor.
Por lo tanto, se podría decir que el “postureo” se ha convertido en el deporte mundial por excelencia creando millones de mini copias e intentos de “influencers”.
En todo esto se basó el grupo Arnau Griso, formado por Arnau Blanch y el guitarrista Eric Griso para crear una de sus últimas canciones, Para que el mundo lo vea, en la que como tema principal se habla del nivel de hipocresía que existe a través de las redes sociales intentando mostrar vidas perfectas y absolutamente felices que son irreales.

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