Empresa a la fuga

Todos hemos visto como miles de empresas catalanas, de todo tamaño y sector productivo, han ido abandonando Cataluña para establecerse en otros puntos de la geografía española. Ante esto, que no deja de señalar la desconfianza que ha generado -y que sigue generando- el proceso independentista entre los empresarios catalanes, hay algunas preguntas que muchos ciudadanos se están haciendo y que voy a intentar responder.

Todos hemos visto como miles de empresas catalanas, de todo tamaño y sector productivo, han ido abandonando Cataluña para establecerse en otros puntos de la geografía española. Ante esto, que no deja de señalar la desconfianza que ha generado -y que sigue generando- el proceso independentista entre los empresarios catalanes, hay algunas preguntas que muchos ciudadanos se están haciendo y que voy a intentar responder.

¿Qué significa que una empresa se marcha de Cataluña?

Significa que cambia su domicilio social. No afecta en absoluto a la actividad económica de la empresa en cuestión.

¿Qué efectos fiscales tiene para una empresa trasladar su domicilio fiscal?

Para las empresas, un cambio de sede social no conlleva grandes cambios a nivel de tributación. El grueso de la carga fiscal que recae sobre las empresas en España es recaudado por el Estado, de ahí que no hayan diferencias entre Comunidades Autónomas. Sólo puede haber alguna diferencia en impuestos municipales como el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas), que afecta a algunas empresas, sobre todo las de mayor dimensión.

¿Cómo afecta el cambio a los trabajadores?

A los trabajadores no les afecta en ningún aspecto que la empresa cambie su domicilio social. Un cambio de domicilio no tiene por qué afectar a la sede física de la empresa.

Por ejemplo, el Banco Santander tiene su domicilio social en la capital cántabra, que da nombre al banco, y su actividad se sitúa en la Ciudad Financiera, situada en Boadilla del Monte (Madrid).

¿Cuántas se han ido desde el 1-O?

Desde el 1 de octubre hasta el 9 de octubre son 2.388 las empresas catalanas que han cambiado su domicilio social, según fuentes del Colegio de Registradores Mercantiles de España.

No obstante, la tendencia se ha frenado ligeramente desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Prueba de ello es que el lunes 30 de octubre salieron 62 empresas, mientras que el 19 de octubre fueron 268 las que se marcharon.

¿Quién pierde con esta fuga?

Cataluña, obviamente. La confianza de los inversores resulta clave para una economía como la catalana, y la inseguridad jurídica que ha propiciado la marcha de esta ingente cantidad de empresas reducirá notablemente esta confianza.

¿Esto quiere decir que ganan el resto?

Por supuesto. Ganan el resto, sobre todo, aquellas localidades o Comunidades Autónomas donde se sitúen las empresas en la medida en que el traslado aumentará su tejido empresarial.

De todas las empresas que se han ido, ¿cuántas cotizan en el IBEX-35?

Actualmente hay 7 empresas catalanas cotizando en el principal índice bursátil de la Bolsa de Madrid. De esas 7, hay 6 que ya han abandonado Cataluña. Sólo resiste la farmacéutica Grifols.

NOMBRE CAPITALIZACIÓN BURSÁTIL CIFRA DE NEGOCIO (2016) BENEFICIO NETO (2016) EMPLEADOS
CaixaBank 22.960 millones € 7.827 millones € 1.047 millones € 32.403
Gas Natural Fenosa  18.210 millones € 23.184 millones € 1.347,2 millones € 20.000
Abertis  18.720 millones € 4.758 millones € 796 millones € 15.122
Banco Sabadell 8.918 millones € 5.470 millones € 710 millones € 26.022
Cellnex 4.827 millones € 670,4millones € 40 millones € 1.295
Inmobiliaria Colonial 3.002 millones € 835 millones € 274 millones € 142

Estas empresas han cambiado Cataluña por Madrid (Gas Natural, Abertis, Cellnex y Colonial), Valencia (CaixaBank) y Alicante (Banco Sabadell).

¿Quién protege a inversores y ahorradores?

En España contamos con dos marcos de seguridad bancaria: el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y el Banco Central Europeo (BCE), y cualquier entidad fuera del territorio nacional y, por extensión, de la Unión Europea perdería el amparo de ambas instituciones. El Fondo protege a los ahorradores si, por cualquier motivo, su capital se pusiera en peligro.

Llama la atención la rapidez con la que las entidades financieras catalanas (CaixaBank y Sabadell) se trasladaron a Valencia y Alicante, respectivamente. Esto es para continuar bajo la supervisión del BCE y bajo el amparo del Fondo de Garantías de Depósitos, en la medida en que continúan siendo entidades bancarias españolas y europeas.

 

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