Muro que divide Palestina de Israel. Foto AFP

Este artículo de opinión está elaborado a partir de fuentes fidedignas y del testimonio anónimo de un periodista que ha residido en Palestina

Antes de pasar a analizar los diferentes lavados de imagen que realiza Israel debemos anunciar la situación de Palestina en la actualidad, la cual se encuentra dividida en dos territorios: en primer lugar la Franja de Gaza, bloqueada por el estado israelí desde hace once años a partir de la victoria de Hamás (partido político yihadista, nacionalista e islamista) y debido a su apoyo a la lucha armada. En esa jornada Israel sacó a los colonos ilegales que estaban viviendo en Gaza y bloqueo a esta. Diferencia por la que se bombardea en Gaza y no en Cisjordania.

En segundo lugar, Cisjordania cuyo territorio se divide en tres secciones: A, B y C. Encontramos más de 260 asentamientos ilegales y el territorio palestino se puede comparar con pequeñas islas totalmente desconectadas unas de otras y donde para desplazarse de unas ciudades a otras muchos palestinos deben pedir permiso. Incluso en los campos de refugiados, los cuales se empezaron a construir en 1948 con la creación de Israel y con «al nakba» (la catástrofe), donde se expulsó a más de 700.000 personas palestinas, y aunque estén dentro del territorio palestino y pertenezcan al área C, sus miembros disponen de menos libertades todavía que cualquier otro palestino que no sea refugiado.

Jerusalén, capital de Palestina, se encuentra dentro del muro construido por Israel, por tanto, deja a muchos palestinos sin poder acceder a la ciudad, violando nuevamente los acuerdos internacionales y vejándolos. Ramala se esta convirtiendo en la capital administrativa debido a la imposición de Israel al prohibir la entrada a Jerusalén de palestinos, sobre todo varones de 14 a 55 años. En Jerusalén se encuentra la mezquita de Al-Aqsa, una de las principales mezquitas del Islam.

Esta semana conocíamos que Israel cesará el bombardeo de Gaza durante la celebración de Eurovisión y nos proponíamos identificar todos los lavados de cara que utiliza este país de cara Europa y el mundo.

El hecho de que Israel participe en Eurovisión ya forma parte de un propio lavado de cara para identificarse con occidente y conseguir apoyo de los gobiernos y la ciudadanía.

Si retrocedemos al año pasado cuando Netta Barzilai ganaba Eurovisión y Europa celebraba la victoria de Israel, Donald Trump cambiaba la ubicación de la embajada americana de Tel-Aviv a Jerusalén. En medio de este revuelo y aprovechando la Gran Marcha del Retorno dispararon a manifestantes desarmados matando a 70 participantes e hiriendo cerca de 2000, entre ellos médicos, periodistas o activistas. Ese mismo día Netta estaba dando un concierto en una de las principales plazas de Tel-Aviv y afirmó: ¨Es un día donde tenemos que celebrar muchas victorias¨.

Un ejemplo de lavado de cara en el ámbito cultural podría ser la película Alata traducida al español como Amar sin barreras donde el argumento se basa en un palestino que huye de la homofobia de su país y un israelí le salva e incluso le tiene que enseñar a comer con palillos chinos debido a que proviene de una cultura totalmente salvaje.

Debemos dejar claro que Israel esta realizando una limpieza étnica y no ofrece refugio de ningún tipo. Podemos destacar el conflicto que también mantiene con los judíos etíopes los cuales tiene recluidos en guetos hasta que los deporta o en cárceles como la del Néguev

Dentro de Israel existe un racismo, donde los asquenazíes (judíos blancos procedentes de Europa) están por encima de los judíos procedentes de otras zonas como África, Asia o Latinoamérica.
Y también se produce el conflicto con los refugiados africanos, los cuales Israel quiere deportar y encierra, puesto que quiere ser un estado blanco.

Podemos encontrar diferentes lavados de cara en función del sector de la población que plateen blanquear. Destacamos los siguientes:

Whitewashing: basado en la afirmación de que Israel es la única democracia de Oriente Medio, cuando esto es totalmente falso. Israel es un país bastante fascista. Desde prohibir libros de historiadores como Ilan Pappé (exiliado en Londres) hasta el veto a periodistas internacionales o incluso el encarcelamiento o asesinato a aquellos periodistas palestinos que no publiquen la propaganda israelí. Cualquier periodista es registrado antes de ir y aquellos que no coinciden con los ideales del gobierno se les prohíbe la entrada o les deportan.

También utilizan el feminismo a la hora de lavar su imagen apoyándose en la idea de que las mujeres tienen acceso al servicio militar, como si eso fuese uno de los principios del feminismo.

Otro es el Pinkwashing y la prueba más fehaciente la pudimos observar el pasado World Pride en Madrid donde la embajada israelí destino cuantitativos fondos para situar a Israel como un destino LGTBIfriendly debido a la presencia de numerosos periodistas encargados de cubrir el evento. Desde anuncios en la pantalla de Callao hasta cerrar el orgullo situando a Israel como foco de turismo LGTBI con propaganda nada inclusiva y que no estaba destinada a todo el movimiento LGTBI, solamente a hombres blancos homonormativos y de clase media-alta, de donde pretende conseguir apoyo, presentando un movimiento absorbido por el capitalismo.

Debemos recordar que Israel ha estado vendiendo tecnología para espiar a personas del colectivo a diversos regímenes totalitarios para su posterior encarcelamiento. Un método muy utilizado por Israel es buscar a personas homosexuales palestinas pertenecientes a familias conservadoras para coaccionarles y que accedan a trabajar para Israel como espías bajo la amenaza de que si no lo hacen mostrarán su identidad sexual ante su familia. El estado israelí juega con la otredad y da a entender que por ser árabe o musulmán ya eres homófobo. Curioso que Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, fuera el primero que felicitara en persona a Bolsonaro por su victoria en Brasil cuando este tenía un discurso que despreciaba al colectivo LGTBI.

El homonacionalismo se refiere a la utilización de los derechos de la comunidad LGTBI para promocionar políticas xenófobas, racistas y de discriminación. Hoy que es el día contra la LGTBIfobia suele salir el mapa homonacionalista donde se sitúan los países que cuentan con leyes LGTBI y los que no. Debemos saber situar donde está la vara para medir el compromiso con tales políticas. Palestina no cuenta con leyes LGTBI debido a que Hámas es un partido político islamista y conservador, pero en Jordania no hay ninguna ley que prohíba la homosexualidad y debemos recordar que en los países árabes no había ninguna ley que condenase la libertad sexual hasta el siglo XIX cuando llega la época colonial y se introducen las leyes procedentes de Europa e incluso los castigos y torturas que hoy se comenten en estos países son importados de Europa.

Sin embargo, Estados Unidos se suele situar en los mapas como defensor de los derechos del movimiento y cuenta con estados que no regulan el matrimonio homosexual o incluso impiden donar sangre a los miembros de la comunidad LGTBI.

El Greenwashing se fundamenta en el ecologismo y también destaca el veganwashing basado en que Israel se presenta como el país más vegano del mundo alabando que más de 10.000 de sus soldados son veganos y sus botas son de cuero sintético. Pero, Israel fabrica armas nucleares y debemos destacar que el noventa por ciento del agua en Gaza se encuentra contaminada y que contamina todos los cultivos de los palestinos para atentar contra su salud. Además, Israel sitúa todas sus fábricas contaminantes en el lado palestino cuyos trabajadores también son palestinos, concretamente en la ciudad de Tulkarem. Podemos destacar como el gobierno israelí interrumpe la producción de estas fábricas durante treinta días al año debido a que el sentido del viento cambia y en vez de dirigirse a Palestina se dirige a Israel y teme ser contaminado. Tulkarem es una de las zonas de Cisjordania que cuenta con mayores índices de cáncer en la población, incluso menores de 9 años sufren cáncer terminal.

Desconocimiento, frivolidad, o falta de empatía son algunos de los términos que podrían resumir a aquellos que han decidido tomar una actitud pasiva ante el genocidio por parte de Israel. Desde el famoso: ¨aquí hemos venido a canta ¨ de Miki hasta aquel tuit donde la delegación española hablaba de convivencia en Jerusalén. A modo de reflexión: si en vez de Israel hubiera ganado Rusia y sus campos de concentración para homosexuales ¿Cuál hubiera sido la postura a seguir?, ¿habría más crítica?, ¿quizá más empatía? Desde nuestro ombligo euro-centrista ¿Cómo medimos el valor de la vida humana? Ya en la antigua Roma hablaban de pan y circo y que cierto era.

El futuro de Palestina depende de la solidaridad y del compromiso de la sociedad civil. La información es poder, es nuestra decisión no informarnos, no consultar diversas fuentes y no contrastar la información. La sociedad palestina lleva 15 años pidiendo a la sociedad internacional que se sume al boicot para que Israel cumpla con los derechos humanos, así como las libertades de los palestinos. Para aquellos que prefieren domar su conciencia alegando que es solo un festival y negando su trascendencia en Europa recordarles que Israel cuenta con más de 200 resoluciones de la ONU en contra siendo el país que más ha recibido. Para los de memoria frágil y selectiva recordar que para invadir Irak solo se necesitaron 2 resoluciones. Heroicos Irlandeses cuyo senado aprobó un proyecto para prohibir la importación de bienes de asentamientos de Israel. La vida vale vida y recordarlo es obligación cuando la muerte es ley en Israel. Disfruten de Eurovisión, disfruten del genocidio.

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