Los italianos han votado, y su voluntad no podría ser más clara. Hermanos de Italia, el partido ultraderechista de Giorgia Meloni, es la primera fuerza política del país con el 26% de los votos. Gracias a un resultado por encima de las expectativas, Meloni ha superado tanto a sus adversarios como a sus aliados, convirtiéndose en la favorita para liderar el próximo ejecutivo. Si así fuera, Italia podría ser el primer país de Europa occidental gobernado por la extrema derecha. Aunque habrá que esperar algunas semanas antes de la formación del nuevo gobierno, los resultados de las elecciones ya nos sugieren que la política italiana va a experimentar un cambio en los próximos meses. Y la transición será toda hacia la derecha.

La nueva derecha de Giorgia Meloni

Las elecciones anticipadas del 25 de septiembre han entregado un escenario muy bien definido. El 44% de los votantes han decidido confiar en la coalición de derechas, haciéndole ganar la mayoría absoluta en el Parlamento. De hecho, la compleja ley electoral atribuye parte de los escaños con un sistema mayoritario, permitiendo más gobernabilidad en presencia de una coalición fuerte. Sin embargo, dentro del bloque de derechas los resultados son muy diferentes. Si Giorgia Meloni y sus Hermanos de Italia han logrado un histórico 26%, sus aliados se detienen en porcentajes mucho más bajos. La Liga de Matteo Salvini, fuerte en las últimas elecciones europeas con un 34%, se queda en apenas un 8,8%. El resultado de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, le sigue muy de cerca, en torno al 8,2%. La distancia entre los partidos entrega así a Meloni las llaves del gobierno.

Giorgia Meloni no es una cara nueva en la política italiana. Desde muy joven, ella militó en el Movimiento Social Italiano, partido fundado por exponentes del régimen de Mussolini. En la época en que el MSI decidió dejar atrás su legado fascista, convirtiéndose en Alianza Nacional, Meloni empezó su ascenso político. Ya responsable del movimiento estudiantil y juvenil, Giorgia llegó a ser vicepresidenta de la Cámara de los diputados con tan solo 29 años. Pocos años después, fue ministra de la juventud en el gobierno de Berlusconi. Política prometedora, en 2012 fundó Hermanos de Italia, fuerza política que se ha opuesto a los ejecutivos que se han sucedido en la última década. A pesar de los escándalos que rodean a su partido, relacionados con las simpatías fascistas aún presentes entre algunos exponentes, Meloni pudo triunfar gracias a su carisma y a la firmeza que mostró durante sus años de oposición.

El centroizquierda: quien rompe paga

Como previsible, la división en bloques ha perjudicado los resultados de los partidos alternativos a la derecha. La coalición de centro-izquierda (Partido Democrático, Alianza Verdes-Izquierda, Más Europa y Compromiso Cívico) ha logrado un 26% en su conjunto, igualando el resultado del partido de Meloni solo. El PD se detiene en el 19%, replicando el pésimo resultado de hace cuatro años. El secretario Enrico Letta, en el cargo desde marzo de 2021, ya ha anunciado un nuevo congreso en el que no se presentará a la reelección. La favorita para la sucesión es Elly Schlein, vicepresidenta de la región Emilia-Romaña, dotada de un carisma que podría competir con Meloni. Aún peores son los resultados de los aliados del PD: la Alianza Verdes-Izquierda consigue un 3,5% de los votos, seguida por Más Europa (2,9%) y Compromiso Cívico (0,6%), que tampoco logra elegir a su líder Luigi Di Maio.

Las cosas no van mejor para el «Tercer Polo», la alternativa liberal liderada por Carlo Calenda tras la ruptura con el PD. Su fuerza política apenas llega al 7,7%, sin lograr el objetivo de impedir la formación de un gobierno presidido por Meloni. De hecho, el proyecto liberal parece haber quitado más consenso al Partido Democrático que a los rivales de la derecha. Sorpresa positiva, en cambio, para el Movimiento 5 Estrellas. Gracias a una campaña electoral jugada en solitario, el partido liderado por el ex primer ministro Giuseppe Conte consigue un 15,5% nacional. El resultado es el reflejo del éxito concentrado en algunas regiones meridionales aficionadas a las medidas introducidas por el M5E, en particular la renta de ciudadanía (parecida al IMV). Sin embargo, como el sistema electoral penaliza a los partidos que no se presentan en coalición, su representación parlamentaria se mantendrá limitada.

La marcha hacia el gobierno

El nuevo Parlamento se reunirá por primera vez el 13 de octubre. En esa fecha, Cámara y Senado elegirán a sus presidentes, con toda probabilidad representantes de la derecha. Seguidamente, el presidente de la República, Sergio Mattarella, convocará a los representantes de los grupos parlamentarios para averiguar la posibilidad de formar un gobierno. En esa ocasión, los partidos de derechas tendrían que proponer el nombre de Giorgia Meloni como primera ministra y Mattarella podría encargarla de formar un ejecutivo. A lo largo del proceso, el presidente de la República tendrá voz en la elección de los ministros, exigiendo que respeten la Constitución y la colocación internacional de Italia. Salvo imprevistos, el nuevo gobierno podría tomar posesión antes del fin de octubre. El dato curioso es que el juramento podría tener lugar el 28 de octubre, justo 100 años después de la marcha sobre Roma que marcó el inicio del periodo fascista en Italia.

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