El desembarco está cerca, y como ocurrió en el D Day hace ahora 75 años, el momento de la llegada del carguero Glovis Captain a Bélgica pretende convertirse en un punto de inflexión en la historia (en este caso tecnológica) del viejo continente. Este buque contiene la primera gran partida que llega a Europa del Tesla Model 3 -cuya imagen ilustra este artículo-, el coche eléctrico con el que la marca americana de automoción pretende revolucionar el mercado y la industria de la movilidad.

Saúl López, presidente de la plataforma Pásate a lo eléctrico y dueño de un Tesla desde el año 2014, es el verdadero autor de la metáfora con la que comenzaban estas líneas. Él nos recuerda que la empresa dirigida por Elon Musk sorprendió al mundo hace ahora tres años revelando que sacaría al mercado un modelo cuyo precio base serían 35.000 dólares, una cantidad que pretendía hacer al vehículo eléctrico accesible para el gran público mundial y democratizar así la electrificación de nuestros garajes. Y es que, el precio de compra todavía es el gran escollo que impide la masificación de este tipo de tecnología. Ahora bien, aquellos que tengan esos algo más de 30.000 euros ahorrados de momento no van a poderse hacer con un Model 3.

“Esta versión más barata, o menos cara dependiendo de para quién, todavía no la están produciendo”, explica López, que advierte que esto no supone que Tesla haya faltado a la verdad. Como explica en uno de sus numerosos vídeos de Youtube, por el momento la fábrica americana está empeñada en sacar al mercado unidades premium de este modelo con las que conseguir beneficios de cara a producir la versión barata del Model 3 en los meses venideros. Hoy, el precio más bajo al que podemos comprar este coche es de 60.000 euros (50.000 según Tesla si se tiene en cuenta que en los primeros 5 años de uso ahorraríamos 9.700 euros en combustible).

La marca de la T no es el paradigma de la empresa perfecta, pues muchas de sus decisiones han resultado bastante polémicas, pero lo cierto es que este fabricante se ha apuntado varios tantos en su haber. “Hablar de Tesla despierta las pasiones más viscerales, es como hablar de política o religión. Hay gente que la ama y gente que la detesta -dice Saúl López-. Eso sí, la llegada del Model 3 va a suponer un gran cambio porque supone el desembarco en Europa del vehículo que hace soñar a mucha gente y que ha hecho despertar a los gigantes adormecidos de la automoción”.

¿Y qué hace la competencia de Tesla?

No deja de ser llamativo que haya sido una empresa de EEUU, que tiene como presidente a un negacionista del cambio climático, la que haya venido a Europa a dar ejemplo de movilidad eléctrica y no contaminante, y lo cierto es que a muchos no les ha sentado bien. Según afirma López, que no cita sus fuentes, él sabe con certeza que en las grandes marcas tradicionales de automoción hacen y han hecho por que a Tesla y a la transición eléctrica no le vayan del todo bien las cosas. “Hay una industria enorme y poderosísima que factura miles de millones de euros y que quiere perpetuar su modelo de negocio, y por eso están retrasando todo lo que pueden esa transición”, argumenta. Ahora bien, también admite que de un tiempo a esta parte hay firmas que se han puesto las pilas y que se han decidido a dar el paso.

«Hay una industria poderosísima que quiere perpetuar su modelo de negocio, y por eso están retrasando esa transición (a la movilidad eléctrica)»

Este pasado lunes mismamente, El Periódico de Aragón publicaba que Opel (perteneciente desde el 2017 al grupo PSA) pretende quitarle el puesto al Model 3 y atribuirse el mérito de la popularización del coche eléctrico. La marca quiere hacer de su Corsa, que se fabricará a partir de este año en la planta aragonesa de Figueruelas, “el 600 del siglo XXI”, según El Periódico. El precio del coche no se conocerá hasta abril, pero parece que estaría en torno a los 20.000 euros. En declaraciones a este mismo diario, fuentes de la compañía han asegurado que su objetivo es que Opel se convierta en una marca “totalmente electrificada” en el 2024.

Mercedes Benz y su submarca EQ, Volkwagen con ID, Renault y BMW con su serie i…. Todos estas estas firmas tienen ya también modelos eléctricos en el mercado o los tendrán en no más de dos años. “Quien más quien menos tiene planes para electrificar su flota, pero lo hacen arrastrando los pies. Les obligan las circunstancias y la presión -escasa según López- de los legisladores”.

Ventajas e inconvenientes de los coches eléctricos

Llegados a este punto, toca exponer en qué cuestiones son superiores los coches eléctricos sobre los de combustión y viceversa. Aquí tienen:

  • El precio de compra: gana el motor de combustión, aunque solo por el momento

Aquí, por el momento no hay discusión, aunque la diferencia real de precios no es tan grande como parece haberse instalado en el imaginario colectivo. Los coches de motor de combustión son hoy más baratos, pero esto no tardará en cambiar. Según ha podido estudiar el propio López, en el año 2023 aproximadamente los precios de venta entre ambos tipos de vehículos se equivaldrán, y en torno al 2030 a las marcas ya no les será rentable producir coches de gasolina o diésel por el abaratamiento de los costes de producción de los coches eléctricos. Sus datos, además, están avalados por los informes realizados por las propias empresas del sector.

Recurriendo a las cifras vemos que, por ejemplo, el Renault Zoe, que es junto con el Nissan Leaf el eléctrico más vendido en España, cuesta 21.980 euros (con ofertas y a día 31 de enero de 2019), lo que supone una diferencia de casi 10.000 euros con respecto al Renault Clio (también con ofertas y el mismo día que el anterior), que sería el modelo diésel equivalente al Zoe.  Otro ejemplo: el Volkswagen e-Golf, con un valor de algo más de 38.000 euros, cuesta el doble que el Golf de combustión. Eso sí, aquí cabe introducir un matiz importante, y es que el e-Golf viene equipado con toda una serie de extras que no pueden eliminarse (asistentes a la conducción y materiales de acabado) que la versión más barata del Golf no trae. Si igualamos el equipamiento del turismo alemán de combustión al nivel del eléctrico, la diferencia no sería superior a los 5.000 euros entre ambos.

Cargadores de Tesla en el parking del centro comercial Puerto Venecia, en Zaragoza. I. T. 
  • Precio del “combustible”: más barato el eléctrico

El precio de la electricidad varía continuamente, incluso a lo largo del día, por lo que es algo complicado calcular cuánto dinero cuesta recargar la batería de un eléctrico. Además, tampoco es lo mismo cargar el coche en casa que hacerlo en una electrolinera o en la calle, donde te puede salir gratis.

Yendo, de nuevo, a los datos, y según las estimaciones de Pásate a lo eléctrico, el precio de recorrer 100 kilómetros con un coche eléctrico es de 1,11 euros, mientras que un diésel gastaría 5,50 euros en combustible y un gasolina 7,96 euros en esos mismos 100 km.

El precio de recorrer 100 kilómetros con un coche eléctrico es de 1,11 euros

  • La emisión de gases. ¿En serio hace falta? 

Es, aparentemente, la ventaja más obvia de todas, lo cuál no quiere decir que un coche eléctrico no contamine nada. En su uso diario es cierto que no emite gases de efecto invernadero, pero en su fabricación, como es obvio, si que genera costes al medio ambiente. Y, como no, si la electricidad utilizada proviene de centrales térmicas, la energía no es del todo limpia que se diga. A pesar de esto, y con los números en la mano, un eléctrico contamina mucho menos.

  • Ventajas legales: a ver, a ver…

Los eléctricos: no están sujetos al impuesto de matriculación, aparcamiento gratuito en las zonas azules en muchas ciudades de España, posibilidad de acceder a zonas restringidas de la ciudad para otros vehículos, carga gratis en algunos puntos, facilidades administrativas para instalar cargadores en garajes comunitarios, impuesto de circulación bonificado dependiendo de cada comunidad…

Los de combustión: restricciones en aumento para su circulación e impuestos de los carburantes al alza.

¿Dudas, preguntas, sugerencias?

  • Autonomía: el talón de Aquiles

Aquí la ventaja de los vehículos de diésel y gasolina es clara y abrumadora, y eso que cada vez más la potencia de las baterías va en aumento (el Tesla Model 3 anuncia una autonomía de más de 500 kilómetros). Frente a los tres minutos que te puede llevar llenar el tanque de combustible, un eléctrico tarda horas en recargarse. Ahora bien, Tesla ha instalado por toda Europa unos llamados Supercargadores que en algo más de 20 minutos pueden cargar de batería tu coche lo suficiente como para llegar a tu destino. En este vídeo de Coches.net calculan cuántos kilómetros reales son capaces de recorrer alguno de los eléctricos más populares del mercado con la batería llena de inicio.

La solución intermedia pasaría aquí por optar por un automóvil híbrido enchufable. Estos modelos pueden circular por ciudad en modo 100% eléctrico y, por tanto, sin contaminar con una autonomía de hasta 50 km, mientras que para realizar viajes de largo recorrido disponen de un motor de combustión.

Para leer la entrevista completa con Saúl López pincha aquí. 

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