La brecha salarial entre mujeres y hombres en España no es únicamente una realidad, sino que se hace cada vez mayor a medida que pasan los años. Las mujeres ganan menos que los hombres durante su vida laboral y, en su vejez, son más pobres que ellos. Dos informes diferentes presentados el pasado lunes vuelven a incidir en esta realidad del mercado laboral español, donde la brecha salarial subió en 2016 y la diferencia entre las pensiones de jubilación alcanzó el 37%.

En los últimos estudios realizados por Gestha respecto a la diferencia de salarios entre hombres y mujeres, se ha concluido que, hoy en día, el porcentaje es de un 29,1%. Esto implica casi medio punto porcentual más que años atrás, según fuentes de la Agencia Tributaria.

Dicho informe muestra los datos más específicos de un problema que, después de muchos años, todavía no se ha resuelto y que afecta gravemente a nuestra sociedad. Tras una década (2005-2015) en la que las diferencias de sueldo se redujeron un 15%, la tendencia ha cambiado.

El problema se deriva de ciertos factores que caracterizan y afectan desde hace años al mercado laboral español: las mujeres cobran menos y ocupan menos cargos de que los hombres. “Hay más mujeres que hombres que no llegan a los 1.000 euros al mes; además, la brecha se acentúa a partir de los 16.000 euros, hasta el punto de que el número de mujeres con ingresos entre los 50.000 y los 80.000 euros es la mitad que el de hombres. Y, por si fuera poco, sólo una de cada cinco trabajadores con sueldos de 140.000 euros es mujer”, recoge el estudio.

Los problemas se acrecientan

Pero los problemas para este grupo social, todavía rezagado que son las mujeres, en lo que a mercado de trabajo se refiere no acaban aquí, pues hoy en día, ellas soportan más precariedad, ellas pagan más caro el tener descendencia y a ellas les cuesta más incorporarse a un empleo.

De acuerdo con los datos que maneja el informe, una tercera parte de los trabajadores españoles están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y más de los empleos precarios que no alcanzan esta barrera están ocupados por mujeres. “A pesar de que su sueldo medio es de 16.281 euros, casi 3,2 millones de trabajadoras no llegan al salario mínimo”, señalan.

La brecha salarial se hace más notable a medida que avanza la edad de las trabajadoras, especialmente en el tramo entre los 26 y los 45 años, “coincidiendo con una etapa en la que muchas mujeres tienen todavía que pagar un peaje por la maternidad y el cuidado de los hijos”, motivo por el cual Gestha lo denomine como “factura de la maternidad”.

Aunque las diferencias no se acaban en esa etapa, sino todo lo contrario, ya que siguen aumentando para las mujeres de 46 a 65 años, así como a las mujeres ocupadas mayores de 65, que cobran un sueldo por debajo de la mitad que los hombres coetáneos.

En cuanto a la incorporación laboral, pese a que trabajan 596.000 mujeres más desde 2005 (un 7,8% más), esta incorporación apenas ha representado un aumento de la tasa de ocupación de la mujer de 2,8 puntos en estos 11 años, teniendo en cuenta que la población femenina entre los 16 y los 65 años aumentó en este período en 334.911 mujeres.

“Se necesitarían casi siete décadas para acabar con la brecha salarial, lo que debería servir como acicate para que en el debate político se incluya esta equiparación y, consecuentemente, los distintos partidos del arco parlamentario propongan y apliquen medidas en aras de reducir las diferencias salariales en un plazo razonable de tiempo”, una afirmación realmente preocupante. Ya que, a este ritmo, hasta aproximadamente 2088 no se conseguirían paliar estas diferencias. Siendo esto último una mera suposición, pues no parece que las cosas vayan a cambiar por el momento.

Diferencias entre comunidades españolas

Si observamos las diferentes comunidades autónomas españolas, el informe señala que Asturias es la comunidad más desigual en cuanto a sueldos: las mujeres cobran un 38% menos que los hombres, es decir, 6.228 euros menos.  En el otro lado de la balanza, Canarias sería la región más igualitaria, con una brecha del 16% o 2.441 euros. Por otra parte, mientras que Extremadura, Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Baleares y Cataluña son las comunidades en las que más se ha reducido la brecha salarial, en Ceuta y Madrid ha aumentado mínimamente, y en Galicia está estancada, prácticamente, desde 2005.

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