Terminamos la ronda de entrevistas a 48 horas del referéndum de independencia de Cataluña. En esta ocasión hablamos con Ricard Farin, Secretario de política municipal de Horta-Guinardó (Barcelona) y Secretario de política municipal de las JERC.

A estas horas, en apenas dos días, previsiblemente habrá gente votando, o no, en el referéndum para decidir la continuidad de Cataluña dentro del Estado español. ¿Crees que finalmente se podrá celebrar dicha votación?

Si hay urnas, que las habrá, si hay papeletas, que las habrá, y por supuesto, como tú mismo has dicho, habrá gente votando el Referéndum de Autodeterminación del domingo. Se celebrará.

Ayer la Guardia Civil requisó cerca de tres millones de papeletas y seis millones de sobres para la consulta. ¿Esto no dificulta que se pueda votar con normalidad?

En realidad han sido 2,5 millones de papeletas y 4 millones de sobres. Es una dificultad más, seguramente. Pero, ¿ya estaba previsto? Probable. ¿Y que seguro que hoy mismo ya están repuestas o incluso duplicadas estas cantidades? Seguro. Dónde hay que poner énfasis en este asunto es que la Guardia Civil está entrando sin orden judicial a imprentas para requisar material electoral. Los que piden y exigen garantías a la Generalitat estaría bien que también exigiesen garantías democráticas al Estado español.

El TSJC ha dado órdenes a la Policía, Guardia Civil y Mossos de impedir la votación y precintar los colegios electorales elegidos para la votación hoy mismo cuando termine la jornada escolar.

Y la respuesta ciudadana ha vuelto a ser excelente. El miércoles se activó una plataforma ciudadana llamada Escoles obertes para mantener los colegios abiertos y llenos de actividades durante el fin de semana. De nuevo se demuestra las ganas y decisión de votar en el Referéndum

¿No tiene el Estado opciones para frenar el referéndum?

Claro que las tiene, y ya las está usando y, además, a costa de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía catalana, pero también del conjunto del Estado. Pero ante estas vulneraciones hay un pueblo decidido a votar y a defenderse a sí mismo de forma cívica, pacífica y democrática

¿Se ha llevado esta situación de forma pacífica?

Por parte de la ciudadanía catalana sin duda. No ha habido ningún altercado, ni acción violenta pese a los intentos del Estado. Un ejemplo es el intento de la Guardia Civil de entrar el pasado miércoles en la sede de la CUP sin orden judicial ni nada parecido, con el único objetivo de provocar situaciones de violencia.

Ayer tuve la oportunidad de entrevistar a Irene Pardo (PPC) y me dijo lo siguiente: “Llevar una estelada ahora mismo por la calle no es un problema, llevar una bandera de España sí lo es, y es considerado como una provocación. Este proceso no ha sido pacífico por mucho que así lo intenten vender”. ¿Qué te parece?

Una mentira como tantas otras a las que ya nos tienen acostumbrados la gente del PP. Quieren dibujar un escenario de confrontación y “tumulto” para poder justificar todas las vulneraciones de derechos que están haciendo en Catalunya. Hace unos años intentaban confrontar con la inmersión lingüística, diciendo barbaridades como que no se dejaba a los niños ir al lavabo si no lo pedían en catalán, y ahora han pasado a las banderas o sentimientos, cuando este proceso no va de una cosa ni de otra. Pero no dejan de ser las mismas mentiras.

¿Qué tendría que haber ofrecido el Gobierno para que se paralizara este referéndum?

Es que no es un mercado o una negociación política típica. Estamos hablando de hacer efectivo un derecho fundamental como el derecho a la autodeterminación. Cualquier gobierno democrático, y un ejemplo son los referéndums de Escocia y Quebec, se hubiese sentado a negociar para el ejercicio de este derecho. Poniendo condiciones de participación, de resultado, etc. Por contra el gobierno del PP, apoyado por PSOE y C’s, ha escogido la represión

El referéndum ha sido la consecuencia de la falta de negociación desde hace muchos años, o así se ha entendido por las palabras de los dirigentes políticos catalanes desde que se inició este conflicto. Mi pregunta es, en ese momento, antes de que se tensara todo, ¿qué tendría que haber ofrecido el Gobierno para no haber llegado a esta situación?

Repito, esto no es un mercado, estamos hablando de derechos fundamentales. Cuando un 80% de la población catalana quiere ejercer su derecho democrático al voto para decidir en qué país quiere vivir no hay nada más que ofrecer que permitir el ejercicio de este derecho. Hemos llegado aquí no por la falta de negociación, sino porque llevamos 5 años de movilizaciones multitudinarias reclamando este derecho. El Estado se niega a reconocerlo, pues el gobierno de Catalunya hace lo posible por hacer efectivo que su ciudadanía pueda decidir.

¿Qué crees que ocurrirán los días posteriores al referéndum?

Pues si todo sale bien y la ciudadanía puede votar con normalidad, lo que ocurrirá será que se aplicará el resultado de este referéndum, gane el Sí o gane el No. A partir de aquí, lo que pueda hacer el Estado español ya se lo tendrías que preguntar a otro. Lo que es evidente que el pueblo catalán, igual que el español, jamás renunciará a la democracia.

En estos momentos, es bastante improbable que gane el no. ¿Y qué crees que ocurrirá si no se puede votar con normalidad?

No me gusta hablar de futuribles porque no lo sabemos. Lo que sí que sabemos es que este domingo, de aquí dos días, toda la ciudadanía catalana está convocada al referéndum de autodeterminación para votar si quiere que Catalunya sea un estado independiente en forma de República.

Bueno, pero es una posibilidad que se puede dar. Tanto como la gente pueda votar como que no, y está bien plantearse qué ocurrirá después de ambos escenarios.

Sí, lo que digo es que el domingo lo veremos. Porque lo que implica el plantearse que no se pueda votar es la foto de Guardia Civil en la puerta evitando que se vote o llevándose urnas. Y esa imagen no se la puede permitir el Estado a nivel internacional. Así que ya veremos lo que acaba pasando.

A modo de conclusión, me gustaría que realizaras una autocrítica y reflexión, y que me dijeras una cosa que ha hecho bien el Gobierno de la Generalitat y otra cosa que haya hecho mal.

La Generalitat seguro que en algunas pequeñas cosas se ha equivocado pero lo que ha hecho bien, sin duda alguna, es escuchar a la mayoría de su población y jugársela para que podamos ejercer nuestro derecho al voto. Sin excusas y con todas las garantías posibles.

¿Y algo que haya hecho mal? 

Es que cuando lo que se está haciendo es defender derechos fundamentales no veo algo que se pueda haber hecho mal. Quizás lo único que falla es explicarnos más y mejor al resto de pueblos del Estado para decirles que lo que hacemos aquí también es por ellos.

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