Víctimas de violencia de género: Síntomas psicológicos

La violencia de género o violencia machista es un tema (por desgracia) muy oído en la actualidad. En lo que va de año, en España hay registrado un total de 12 mujeres víctimas mortales de violencia de género. Solo 4 de ellas habían presentado denuncia.

Ante esto es muy común oír frases como ¿Si la maltrataba por que no se separó? ¿Por qué no denunció?

En España hay escasa información acerca de la sintomatología psicológica que padece una víctima de violencia de género. Es escasa la intervención psicológica o apoyo psicológico disponible para  las víctimas. Teniendo en cuenta el porcentaje de víctimas.

Una persona que convive con otra que la maltrata física y/o psicológicamente, hará que está desarrolle una serie de sintomatología como puede ser el estrés. Cuando estas acciones de maltrato se producen repetidamente puede dar a lugar a sintomatología crónica. El trastorno de estrés postraumático y la depresión son los que predominan en las mujeres víctimas de violencia machista.

Características Psicológicas detectadas en Mujeres Maltratadas por su pareja

Las psicológicas producidas por el maltrato engloban una extensa jerarquía de respuestas cognitivas, conductuales, emocionales, interpersonales y físicas.

Alguna de ellas son las siguientes.

 

  • Baja autoestima

En esta sociedad las mujeres tienen dificultades en relación con la confianza en sí misma debido a por un lado la posición subordinada de la mujer en la sociedad y las actitudes, los roles establecidos y creencias populares que existen acerca de las mujeres.

Si a esto se le añade una situación de maltrato donde el maltratador denigra y desprecia a la mujer, en donde en vez de construir una relación de cooperación, respecto de dos personas conscientes del valor que tiene cada una, se produce una relación de poder, de sumisión, de sufrimiento. De esta manera se produce una disminución en la autoestima de la víctima.

La víctima, baja o sin autoestima, necesita constantemente que le digan que tiene que hacer y cómo actuar para evitar las situaciones que le provocan ansiedad o inseguridad. Quiere evitar esas situaciones. No se plantea superar el miedo. Y esto da poder al maltratador para que controle todos sus actos. Además de crear esa dependencia emocional por él. Pues piensa que sin él no vale como persona.  Olvida que ella existe y es importante como persona, como individuo, al margen de como esposa o madre.

  • Dependencia Emocional

Hace referencia a una necesidad afectiva extrema que algunas personas sienten en sus relaciones de pareja. Puede estar originado por la idealización de la pareja y sumisión a esta debido a una baja autoestima.

En muchos casos de maltrato, las mujeres idealizan a su pareja originando una dependencia patológica de él. Justifican el maltrato y llegan incluso a culpabilizarse de éste. Esto es conocido como Síndrome de Estocolmo. Es un estado en el que la víctima se ha identificado con el maltratador/a. Es común escuchar frases como “es que yo lo quiero mucho” o “yo no puedo dejarlo/a porque lo/la quiero”. Esto debido a la dependencia emocional que se ha originado.

  • Abuso emocional y físico

Las víctimas de maltrato no son conscientes que el amor no es dañar ni duele. El amor es protección, confianza, respeto, comunicación etc.  Todo aquel aspecto que no aparece a una relación de maltrato.

El maltratador comienza con abuso emocional (maltrato psicológico) donde va anulando la identidad de la víctima. No da importancia a los sentimientos de ella, desprecia sus aficiones, critica de manera despectiva su físico etc.

Luego pasa al maltrato físico (no suele ser en todos los casos).

Si el abuso emocional (en algunos casos el físico) aparece de forma repetida, la víctima llega a dudar de sus capacidades, gustos, sentimientos etc. Si esta se ha ido asilando de sus amigos y familias no cuenta con gente que pueda contrarrestar el maltrato psicológico que le está ocasionando su “pareja”. Por ello comienza a dudar de Sí misma. Aparece una sensación de vacío interior, soledad y tristeza. Puede dar lugar a la depresión.

Añadir a esta sintomatología, la posible aparición de sentimientos de culpa en la víctima, así como aislamiento social, dependencia emocional del maltratador, sintomatología somática y ansiedad.  Es menos común, pero puede dar lugar tendencias suicidas y abuso de sustancias tóxicas como alcohol y/o drogas, medicamentos (principalmente analgésicos) y psicofármacos.