Vivir sin emociones

El daltonismo emocional: realidad o utopía

El daltonismo es una alteración genética muy conocida en nuestra sociedad, de hecho, bastante frecuente según indican los últimos estudios científicos. No resulta extraño pensar en una persona daltónica, puesto que es algo bastante normalizado.

Vivir sin distinguir los colores puede resultar tedioso en contextos formales, pero, ¿y vivir sin emociones? Probablemente muchos no os lo habéis ni planteado. Puede ser porque las emociones son bastante más trascendentales al propio individuo, y bastante menos superfluas que los colores. Pero también, puede ser porque se presentan pocos casos en los medios de comunicación, a pesar de resultar igualmente representativos entre la población (10% de la población mundial según la Sociedad Española de Neurología).

En una sociedad frenética en la que vivimos, siempre con prisas, no nos puede sorprender que existan problemas de tipo adaptativo, pero, ¿el daltonismo emocional? Parece algo bizarro afirmar que pueda existir una ausencia total de emociones en algunas personas, muchos lo ven poco plausible simplemente por la idea preconcebida de que por naturaleza somos personas emotivas.

La alexitimia

El daltonismo emocional existe. La alexitimia es un trastorno que abarca las dificultades en la identificación y descripción de nuestras propias emociones. Las investigaciones previas sugieren que la alexitimia se asocia con una pobre memoria de reconocimiento para palabras emocionales.

Este hecho supone una importante interferencia en la vida cotidiana del paciente, dificultando las relaciones interpersonales y aparentando ser personas frías. Las dificultades en describir los sentimientos se han encontrado vinculadas a problemas interpersonales y a habilidades sociales deficientes. Se ha demostrado que una reducción de la sensibilidad a las expresiones faciales de otras personas puede producir malentendidos y debilitar los vínculos sociales.

¿Cuál es su origen? Desde el punto de vista neurológico, este encarcelamiento emocional, tiene su origen en un conjunto de estructuras que conforman el sistema límbico. La región más importante a la hora de identificar y expresar las emociones se encuentra en el córtex frontal, en la zona orbitofrontal.

¿La alexitimia es una condición que se puede cambiar?

Existe divergencia de ideas. Algunos autores asocian la alexitimia a la inteligencia emocional de cada uno. Otros en cambio, lo consideran un rasgo de la personalidad que se puede reeducar.

Las personas con alexitimia deberían contemplar la utilización de técnicas que les permitan identificar sus emociones en la medida de lo posible, así como dotarse de estrategias que paulatinamente permitan graduar sus emociones en función de los acontecimientos. Es importante emplear vocabulario emocional, y diferenciar diferentes grados de emociones.

Los últimos estudios muestran que quienes crecen en entornos familiares favorables, con apego seguro, en general se desarrolla un afrontamiento adecuado. En cambio, cuando existen carencias emocionales, es difícil poder practicar estas habilidades en entornos terapéuticos.

Conclusión

Por ende, existen personas que son incapaces de reconocer sus propias emociones, que padecen encarcelamiento emocional. La alexitimia, ¿ha de entenderse como un rasgo de la personalidad de uno mismo el cual no se ha de modificar, o ha de entenderse como un problema neurológico el cual hay que tratar de solventar?

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