Más de Quinto que las momias de El Piquete

Siguiendo la estela de la publicación anterior, con motivo del Día Internacional de los Museos, hoy en Código Público añadimos a la lista de “visitas imprescindibles” una nueva galería de obras de arte en España. El primer Museo de Momias de España abrirá sus puertas al público este viernes, 1 de junio, en esta localidad. Con esta presentación, puede que el primer comentario sea: “¿Otras momias?, si ya hemos visto las del Museo Arqueológico de Madrid o las momias guanches en Tenerife”.

Siguiendo la estela de la publicación anterior, con motivo del Día Internacional de los Museos, hoy en Código Público añadimos a la lista de “visitas imprescindibles” una nueva galería de obras de arte en España.

Advierto previamente que puede que sea más que visible cierto grado de localismo, pero no todos los días suceden actos de tal relevancia en mi querida localidad natal.

Quinto –que no, Quinto de Ebro como la mayoría de medios de comunicación nombran– , un pueblo de casi 2.000 habitantes, capital de la Comarca Ribera Baja del Ebro, de la provincia de Zaragoza, se convertirá –si no lo era todavía– en un municipio reconocido por su aportación al patrimonio cultural del país.

El primer Museo de Momias de España abrirá sus puertas al público este viernes, 1 de junio, en esta localidad. Con esta presentación, puede que el primer comentario sea: “¿Otras momias?, si ya hemos visto las del Museo Arqueológico de Madrid o las momias guanches en Tenerife”. Y yo respondo a este juicio apresurado:

La Iglesia de la Asunción, más conocida como ‘El Piquete’, edificio de comienzos del siglo XV, se convertirá en el Primer Museo de Momias de España. Sí, el primero primerísimo,  porque la exposición permanente de quince momias, que se presentará este viernes, reúne restos exhumados y expuestos en el mismo lugar en el que se enterraron los cadáveres  –o sea en El Piquete–, allá por los siglos XVIII y XIX.

Fuente: Página oficial Museo de Momias de Quinto

Siguiente pregunta: «¿Y cómo han aparecido estas momias?»

El Piquete se desacralizó tras la guerra civil, época en la que fue dañado gravemente, ya que sirvió como punto de combate y refugio de la población. Posteriormente, en las décadas de 1960 y 1970, se convirtió en un almacén municipal de grano. Fue en la primavera de 2011, durante las obras de restauración del edificio, cuando se hallaron, en el subsuelo del interior del templo, más de medio centenar de cuerpos pertenecientes a mujeres y hombres adultos, niños de mediana edad y bebés en un estado de conservación hasta ahora único en el mundo.

Las condiciones de temperatura y humedad en esta zona subterránea han permitido que el estado de conservación de los cuerpos sea excelente –su proceso de momificación ha sido totalmente natural–. Asimismo, la exposición muestra parte de los enseres con los que estos fueron enterrados –ropajes, zapatos, restos de ataúdes, rosarios, jarrones y  muchos otros objetos–.

Fuente: Página oficial Museo de Momias de Quinto

El buen estado de las momias ya llamó la atención de algún que otro curioso mediático hace unos años. El famoso presentador Iker Jiménez le dedicó a este extraordinario hallazgo, en marzo de 2014, un capítulo de su programa Cuarto Milenio (Quinto: retratos del más allá).

Si miramos fuera de las fronteras nacionales, en cuanto a descubrimientos de este tipo, encontramos las Catatumbas de los Capuchinos en Palermo (Italia) o el Museo de Momias de Guanajuato (México). Ambos lugares han conseguido erigirse como destinos turísticos en los mapas mundiales, ya que miles de personas visitan cada año sus dependencias. Y ahora yo me pregunto: ¿Por qué no puede ocurrir algo similar en esta pequeña localidad zaragozana?

El tiempo, como en casi todas las situaciones, hablará por sí solo. En principio, no sabemos si este museo conseguirá tal repercusión, pero lo que sí está claro, como nos ha asegurado el alcalde de Quinto, Jesús Morales, es que “el primer y más importante objetivo a corto plazo es que los quintanos nos sintamos orgullosos del patrimonio que tenemos”.

Es imprescindible, según Morales, que para que se cumplan los objetivos a medio y largo plazo –generar riqueza, empleo– primero, pongamos en valor nuestra herencia y nuestra riqueza cultural; valorar lo nuestro para que el resto pueda hacerlo también, para que cuando te pregunten: «¿De dónde eres?», y respondas: «de Quinto», todo el mundo diga: «Ah, sí,  del pueblo de las momias guays».

Este artículo va dedicado especialmente a todas aquellas personas que tienen la imagen –equivocada– de que en los pueblos solo hay cuatro vacas,  cuatro campos y cuatro paletos en la verbena. Pues no, señores. Tenemos muchas más cosas interesantes con las que hacer Historia.