Más libros y menos flores

Ayer, día 23 de abril,  celebramos el Día Internacional del Libro, una cita señalada a fuego en el calendario de todos los amantes  de la lectura, de todos aquellos que todavía se deciden por un libro en lugar de por un ramo de flores para obsequiar a sus amores, porque ya lo decía Rubén Darío, que los libros son fuerza, alimento, antorcha del pensamiento y manantiales de amor.

Como bien sabéis, ayer, día 23 de abril,  celebramos el Día Internacional del Libro, una cita señalada a fuego en el calendario de todos los amantes  de la lectura, de todos aquellos que todavía se deciden por un libro en lugar de por un ramo de flores para obsequiar a sus amores, porque ya lo decía Rubén Darío, que los libros son fuerza, alimento, antorcha del pensamiento y manantiales de amor.

Parece ser que Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega se pusieron de acuerdo para apagar la luz de sus ávidas mentes un día como el de ayer hace unos cuantos siglos. Es, por ello, que cada 23 de abril,  se conmemora a los maestros que consiguieron y consiguen hacer de la palabra algo más que un arte.

Por eso, desde Código Público hemos querido aportar nuestro grano de arena a esta ilustrada celebración, así que varios redactores hemos decidido recomendar nuestro hijo predilecto de la lectura. No somos grandes literatos, ni culturetas de alta alcurnia, pero  nuestra redacción se caracteriza por una gran diversidad de pensamientos, aficiones, actitudes e ilusiones y no está de más aprovechar esta heterogeneidad cultural. Así que ahí va nuestra variopinta selección:

Redactor: Adrián Alarcón

Título: Fahrenheit 451

Autor: Ray Bradbury

Si tuviera que definir en una frase el libro, diría que es un claro de ejemplo de leer para pensar. Una sociedad donde leer está prohibido, en la que los poderes públicos persiguen todo aquello relacionado con la cultura literaria y obligan a ser feliz por Ley. El control de masas es algo a repensar con esta lectura, además de muchas otras decisiones que toman los personajes en ella.

 

Redactor: Marc Guallar

Título: Gracias, Estados Unidos

Autor: Ramón Rovira

Recomiendo Gracias Estados Unidos, porque en un momento donde Trump consigue dejarnos sin aliento, Ramón Rovira (actualmente presentador en 8tv) autor del libro, periodista que fue corresponsal allí en los 90, consigue hacernos ver lo bueno y lo malo, de la que aún es la primera potencia mundial. Es un texto periodistico, facil de leer y sobretodo muy claro hacia el lector.

 

Redactora: Inés Monteagudo

Título: El clan del oso cavernario

Autor: Jean Marie Auel

La novela analiza una realidad de una tribu en la prehistoria. La autora trata a los personajes con mucha ternura, especialmente a Kaarla, que llega a la tribu tras perder a su familia. Además, muestra de forma entretenida la vida en la prehistoria, de la relación con el entorno y entre los personajes.  Demuestra que ya de antiguo los humanos nos necesitamos los unos a los otros. El rol de la familia se mantiene intacto con el paso del tiempo.

 

Redactor: Gabi Cabañas

Título: Tres sombreros de copa

Autor: Miguel Mihura

La innovación en la manera de presentar un tópico literario que Miguel Mihura logra en esta novela lo ha convertido en mi libro favorito. Humor absurdo, sacando de objetos como una bota, unos personajes carismáticos, un mundo totalmente histriónico y una historia sencilla y fácil de seguir que harán las delicias de todos.

 

Redactora: Lucía Hernández

Título: La Regenta

Autor: Leopoldo Alas “Clarín”

Siempre pienso que mi vida libresca podría haber sido como la actividad literaria de Juan Rulfo: finita por motivos propios. Después la publicación de su gran obra, Pedro Páramo, escribió algunos relatos, pero ninguna novela. En realidad, ya lo había hecho todo: qué más se puede decir después de haber compuesto una de las mejores producciones de la Literatura Universal. Yo leí La Regenta con apenas diecisiete años – veintidós calzo ahora- y podría haber abandonado la palabra impresa para siempre. Al fin y al cabo, en sus páginas está todo mi mundo y una prosa que siempre va conmigo. Desde entonces, sigo leyendo, pero siempre con la misma incertidumbre: ¿acaso hay vida después de La Regenta?

 

Redactora: Elena Jaso

Título: En la carretera. El rollo mecanografiado original

Autor: Jack Kerouac

Escrito como un monólogo interior, Kerouac consigue hacer de su propia experiencia vivida de un viaje con sus amigos por Estados Unidos y México, una delicia literaria considerada una de los clásicos más influyentes del siglo pasado, la Biblia de un estudiante en su primer año de universidad y de toda la generación beat. Hipsters, drogas, alcohol, road movie, bebop, prosa espontánea escrita en un largo rollo de papel. Este libro es para aquellos que, como Kerouac, solo les interesa la gente que está loca, loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos.

Leyendo se aprende, se sueña, se vive, se ama, se cura el desamor, se viaja, se crece, se ríe, se llora y… yo qué sé cuántos más «se» se pueden añadir a las sensaciones que genera este inmenso placer. Por eso yo digo: «más libros y menos flores», que estas últimas acaban marchitándose.

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