El Barça «hunde» al Athletic y suma su 31ª Copa del Rey

El Barça celebra su título de campeón de la Copa del Rey 2021 / Fuente: RFEF

El pasado sábado 17 de abril el F.C.Barcelona se proclemó campeón de la Copa del Rey 2021, imponiéndose al Athletic con un abultado 0-4.

A penas 2 semanas después de que la Real Sociedad levantase el título de campeón de Copa del Rey, el F.C.Barcelona se impuso al Athletic para arrebatarle el título al conjunto txuriurdin. Catorce días ha sido el tiempo justo durante el que los de Imanol Alguacil han figurado como vigentes campeones del torneo copero.

El pasado 3 de abril de 2021, la Real Sociedad se impuso con un ajustado 0-1 al Athletic Club para proclamarse campeón de la Copa del Rey 2020, aplazada hasta este momento por la situación epidemiológica provocada por la Covid-19. El derbi vasco se decidió con un penalti que Mikel Oyarzabal se encargó de transformar en la segunda mitad del encuentro. El Estadio de la Cartuja acogió la fiesta de los txuriurdines y las lágrimas de los leones, quienes iban a tener una segunda oportunidad en escasos días.

Casi 15 días después de haber caído derrotado, el Athletic volvía a la Cartuja para tratar de darle la vuelta a lo que había ocurrido y proclamarse campeón de la Copa del Rey 2021. Esta vez el rival no eran sus vecinos de San Sebastián, sino el equipo que más veces ha levantado este trofeo a lo largo de toda su historia: el Barça.

  • ATHLETIC VS BARÇA:

  • Primera mitad:

La primera mitad del encuentro terminó con un justo empate a 0. El conjunto catalán no fue capaz de materializar en goles la superioridad culé que parecía demostrar la posesión de balón tras los primeros 45 minutos: 16%-84%. Escasos remates y oportunidades de gol que convirtieron la primera parte en aburrida.

  • Segunda mitad:

El Barça quería llevarse el título y todo apunta a que la charla del descanso les recargó las pilas. Los de Koeman salieron «enchufados» para afrontar la segunda mitad. Tras 15 minutos del pitido inicial y varias ocasiones en la portería rival, Antoine Griezmann abría el marcador y ponía la ventaja para el conjunto catalán. A penas 3 minutos después del gol del francés, Frenkie de Jong, que ya había asistido en el primer gol, realizó un brillante cabezazo para poner el segundo en el luminoso.

No habían pasado ni 5 minutos cuando Lionel Messi consiguió colar el balón dentro hasta el fondo de la red y dejar casi sentenciado el partido. El argentino no se había quedado satisfecho, así que 4 minutos después de su gol, ideó una magistral jugada que él mismo terminó para sumar el cuarto tanto culé. Cuando parecía que ya todo estaba terminado y a falta de 4 minutos para el final, el ‘Principito’ francés volvió a aparecer y a anotar, aunque esta vez sin éxito, ya que su gol fue anulado por fuera de juego.

Los 90 minutos acabaron con un abultado 0-4 en el marcador y el Athletic volvió a caer en una final de Copa del Rey. Los leones, 15 días con dos derrotas que les han costado dos títulos. A principio de mes se les escapó contra su «eterno rival» y ahora se les ha escapado contra el rey de copas, el Fútbol Club Barcelona, que les terminó de hundir con una considerable goleada. El club blaugrana suma ya en sus vitrinas 31 trofeos de Copa del Rey, reafirmándose a su vez en el equipo que más veces ha levantado este título.

El conjunto culé celebra su título copero / Fuente: @FCBarcelona_es
  • LIONEL MESSI, MVP DE LA FINAL:

Una vez más el argentino fue capaz de demostrar lo que él mismo era capaz de hacer: Un gran partido, un doblete y una jugada digna de enseñar a los aficionados más pequeños. Estas fueron algunas de las razones por las que Messi fue reconocido como mejor jugador del partido; un premio más que merecido después de la final que había disputado.

Messi recibiendo el trofeo de MVP en la final / Fuente: RFEF

Tras el pitido final, los capitanes de ambos equipos -Lionel Messi e Iker Muniain- estuvieron charlando y dejaron una imagen que refleja que la deportividad está por encima de cualquier otra cosa. Un 10 para los ‘dieces’.

Lionel Messi e Iker Muniain / Fuente: RFEF