El camino hacia una plata histórica en Los Ángeles 1984

Repasamos el hito de la selección española de baloncesto, consiguiendo una plata histórica en los JJOO de Los Ángeles donde solo Jordan pudo con España

España, que venía de hacer plata en el Eurobasket de 1983, se clasificó para los que fueron sus quintos Juegos Olímpicos ofreciendo una gran imagen en el Preolímpico disputado en Francia en mayo de 1984. Nueve partidos y una sola derrota (ante una URSS que no viajaría a Los Ángeles por el boicot) que dieron el billete olímpico al equipo de Antonio Díaz Miguel.

FASE DE GRUPOS

29 de julio de 1984: España-Canadá (83-82)

La primera vez en la historia que la Selección jugaba en territorio estadounidense. Como suele ocurrir, no hay debut fácil. El estreno de España en Los Ángeles 1984 nos dejó un partido muy complicado ante una Canadá repleta de centímetros. Con cuatro jugadores por encima de los dos metros, la selección norteamericana aprovechó las eliminaciones por personales de Fernando Romay, Fernando Martín y Andrés Jiménez para mantenerse con vida hasta el último instante. Martín y Epi llevaron la voz cantante en ataque de un duelo resuelto con angustia del lado español.

31 de julio de 1984: España-Uruguay (107-90)

Dos días después, los pupilos de Díaz Miguel mejoraron su imagen en el parqué del Fórum de Inglewood (por aquel entonces la casa de los Lakers del ‘Showtime’). Tras un inicio dubitativo, una zona sirvió para impulsar a España en el marcador de la mano de un Epi muy inspirado (33 puntos, la mejor anotación individual de un internacional español en todo el torneo). Aunque eso sí, la casta charrúa y un excesivo relajamiento de la Selección apretó el marcador (92-82). Fue entonces cuando Iturriaga, haciendo honor a su apodo de ‘Palomero’, finiquitó la contienda con un parcial de 7-0 sumando al contraataque.

1 de agosto de 1984: España-Francia (97-82)

En el primer ‘back to back’, España certificó su mejoría. 24 horas después de someter a Uruguay, la Masculina hizo lo propio ante una Francia incapaz de dar la sorpresa. La agresividad en defensa propició un 14-6 de salida que dio tranquilidad. Sólo la presión en toda cancha antes del descanso permitió recuperar terreno a los galos. Pero el acierto anotador de Epi y Martín, con 23 puntos por cabeza, y la mejoría en la dirección de los bases españoles (Corbalán y Joe Llorente) dieron el aplomo necesario al juego de una España que ya vislumbraba la posibilidad acabar la fase de grupos, como mínimo, en la segunda posición.

3 de agosto de 1984: España-China (102-83)

Cambio de horario. Después de afrontar sus tres primeros compromisos a las 22:00 horas de Los Ángeles, España se midió con China una hora antes del mediodía. Un horario propicio para los aficionados, que por primera vez no tuvieron que madrugar (o trasnochar) para seguir las evoluciones de un equipo nacional que continuó lanzado. Dado el dominio español, Díaz Miguel aprovechó para introducir rotaciones entre sus jugadores. Pese a ciertos momentos de relajación, la victoria nunca corrió peligro ante un rival en el que destacó Liu Jianli. Nadie anotó más que sus 32 tantos a la Selección en Los Ángeles. Del lado español, además de subrayar las 10 asistencias de Nacho Solozábal, resaltar que hasta cinco hombres llegaron al menos a los 14 puntos.

4 de agosto de 1984: España-Estados Unidos (68-101)

La lucha por el primer puesto del grupo se diluyó tras el intermedio. La asfixiante defensa presionante del combinado dirigido por Bobby Knight, encontró respuesta con la solidez y furia bajo los aros de Romay, Jiménez y Martín. El 41-46 a favor del equipo loca al intermedio planteaba una interesante batalla que nunca existió. En la segunda parte, Estados Unidos fue muy superior a España. Un joven Michael Jordan, recientemente elegido en el puesto número 3 del draft por los Chicago Bulls, lideró las operaciones con 24 puntos. Era momento de pensar ya en el decisivo cruce de cuartos de final ante Australia.

CUARTOS DE FINAL

6 de agosto de 1984: España-Australia (101-93)

El punto de inflexión que suele marcar el camino entre un buen y un mal campeonato. El partido clave. El duelo ante los australianos resultó de gran intensidad. La muñeca de Margall, bien acompañada por la inspiración de Jiménez y los puntos bajo el aro de Martín, dieron aire a la Selección (33-18). No obstante, los aussies no se dejaron ir y redujeron la brecha. En la segunda mitad, Epi y Martín volvieron a ser decisivos. La pareja volvió a liderar la ofensiva española (50 de los 101 puntos españoles llevaron su sello). Una falta en ataque de Ian Davies, máxima amenaza australiana, sobre Andrés Jiménez a falta de un minuto dio la tranquilidad necesaria. La Selección estaba en la lucha por las medallas.

SEMIFINAL

8 de agosto de 1984: España-Yugoslavia (74-61)

España afrontaba la segunda semifinal olímpica de su historia ante un rival que defendía el oro logrado en Moscú 1980, pero al que había derrotado un año antes por primera vez en partido oficial en el Eurobasket 1983. España parecía tener cogida la medida a la temida Yugoslavia. Un equipo en el que Drazen Petrovic comenzaba ya a coger peso y que dominó a una fallona España en el primer tiempo (40-35). Pero la segunda parte fue otra historia. España barrió a Yugoslavia. Como él mismo indicaría, Margall completó uno de los mejores partidos de su vida. Su acierto marcó el camino. Romay impuso sus centímetros en los tableros. Y Llorente aportó la solidez necesaria para no sufrir ante un rival al que se firmó un histórico 39-21 en la segunda mitad. España estaba en la final.

FINAL

10 de agosto de 1984: España-Estados Unidos (65-96)

Final España – USA 1984 / fuente: as.com

El trabajo estaba hecho. Con un equipo compuesto de jugadores universitarios, pero repleto de futuras estrellas de la NBA como Jordan, Pat Ewing, Chris Mullin o Sam Perkins, Estados Unidos no dio opción a España en la final. La trabajada e intensa defensa, muy avanzada para los libros de la época, sorprendió por completo a una Selección que ya había hecho historia. La plata de Los Ángeles marcó un antes y un después en el baloncesto español. Un equipazo que marcó a varias generaciones. Un hito sin precedentes que hasta el siglo XXI no volvería a repetirse.

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