Fernando Alonso anunció en el verano de 2020 que volvía a la Fórmula 1 en el 2021, después de tres años sin competir en «El Gran Circo». Y lo hacía de la mano de Alpine (lo que era antes la escudería Renault), equipo en el había corrido seis temporadas y con el que consiguió sus dos campeonatos del mundo. Lo que estaba claro es que Fernando volvía con un claro objetivo: ganar.

Un 2021 sin expectativas

La temporada 2021 fue un año de preparación para Fernando Alonso, para ponerse a punto de cara a la actual temporada. Las expectativas de muchos de los equipos, entre ellos Alpine, para pegar un salto y luchar por victorias, estaba en esta temporada con el cambio de normativa que ha habido en los monoplazas.

Pero la realidad es que no ha habido una gran revolución de ningún equipo, los que solían ganar lo siguen haciendo y los equipos de la zona media, como lo era Alpine en el 2021, siguen estando en la misma posición.  Ferrari ha dado un paso adelante y está luchando por el mundial, Haas ha salido de la zona baja, pero poco más.

2022, un plan frustrado

En el año 2021 no había ninguna expectativa acerca de que Fernando Alonso pudiese luchar por victorias o incluso por el mundial, pero sí las había para 2022 con el gran cambio de normativa que podía provocar una revolución, y que equipos como Alpine estuviesen en la batalla.

Todos sabemos de la existencia de «El Plan». «El Plan» surgió de las expectativas que se crearon de cara a esta temporada con Fernando Alonso y Alpine. «El Plan» era ganar. Esa era la idea del asturiano cuando anunció su vuelta a la Fórmula 1. Pero como estamos viendo, no está siendo así.

«El Plan» se ha quedado en una idea de marketing. Lo único que queda de «El Plan» ahora mismo es el propio Fernando Alonso. Veremos si el asturiano renueva con Alpine, y si el equipo le da un coche que pueda luchar por el mundial en futuras temporadas, pero la realidad ahora mismo es que la escudería francesa está donde estaba el año pasado, en la zona media.

¿Debe Alonso renovar?

Según los rumores de las últimas semanas, parece que Alonso renovará con Alpine hasta 2023, como mínimo. La pregunta es si Alpine merece tener un piloto como Fernando Alonso.

En esta temporada Alpine está demostrando una clara incompetencia en varios GPs. Esta incompetencia se está cebando sobre todo con el coche número 14, el de Alonso. En Bahrein falló el ICE, en Arabia Saudí se rompió el motor, en Australia hubo un fallo hidráulico en la clasificación cuando el asturiano venía haciendo un vueltón que le podía colocar en el top 3. En Catalunya otro error de Alpine le dejó fuera en la Q1, y en Canadá, después de clasificar en primera línea después de 10 años, haciendo una vuelta mágica, volvió a tener problemas en carrera en el motor que le hacían perder casi un segundo en las rectas.

La sensación es que la escudería francesa está echando los últimos años del asturiano en la Fórmula 1 a perder. El asturiano se merece un coche a la altura de lo que él es, un bicampeón del mundo. Pero Alpine no se lo da. Las expectativas de que Alpine haga un coche ganador en un futuro cercano son bajas. Y Fernando quiere ganar. El inconveniente es que las opciones de marcharse a un equipo ganador son prácticamente nulas.

Canadá, el lugar en el que volvimos a soñar

Lo que hizo Alonso el día de la clasificación en Canadá es algo indescriptible. De hecho, Otmar Szafnauer ha declarado que en los ordenadores de Alpine no encuentran explicación a la vuelta que hizo el asturiano. La lástima es que luego el domingo se vio la cruda realidad. Un Alpine que no tiene el ritmo para estar arriba y poco fiable.

Lo de Canadá fue una mezcla de alegría y rabia, como dijo Antonio Lobato antes de que empezara la carrera. Alegría por ver a Fernando Alonso en primera línea de nuevo, y por ver a dos españoles en el top 3 de una parrilla de Fórmula 1 por primera vez en la historia. Y rabia porque la Fórmula 1 es muy cruel. Puedes ser el mejor del mundo, pero si no tienes un coche a la altura, no vas a ganar. Solo en circunstancias excepcionales, como en la clasificación con la lluvia, donde las manos cuentan más que el coche, puedes volver al lugar que te corresponde.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.