Gracias, Pau

El baloncesto es el segundo deporte más practicado y seguido en nuestro país por detrás del dominante fútbol. A lo largo de los años, el baloncesto español ha ido mejorando y perfeccionándose de tal manera que hoy en día se encuentra entre las mayores potencias baloncestísticas mundiales.

En el último cuarto de siglo XX se consolidaron las bases de la superestructura actualmente instaurada en nuestro baloncesto. La plata conseguida en los JJOO de Los Ángeles 84´ ante los Estados Unidos de un tal Michael Jordan, fue el primer ladrillo que se colocó para que posteriormente se lograsen todas las victorias que ha cosechado la selección: tres europeos, otras dos platas olímpicas más y aquel Mundial de 2006 en el que tocamos el cielo. Sin olvidarnos de nuestro campeonato liguero, la ACB, considerado el mejor del Viejo Continente aunque últimamente se haya puesto en entredicho por algunos.

Sin embargo, lo anteriormente citado no hubiera sido posible de no ser por la magnífica generación de jugadores que aparecieron en el baloncesto español a comienzos de milenio como Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro, Jorge Garbajosa, José Calderón y, por supuesto, don Pau Gasol, que recientemente acaba de firmar el que posiblemente sea su último contrato en la NBA.

En las siguientes palabras, y debido a la más reciente actualidad que afecta al pívot español, me gustaría dedicarle unas palabras para recordar a uno de los mayores deportistas españoles de todos los tiempos, por no decir el mejor.

Los inicios

Cuando los Epi, Romay, Iturriaga y compañía estaban disputando la final de las olimpiadas de 1984, Pau Gasol tan solo tenía cuatro años y todavía nadie podía imaginar hasta donde llegaría aquel niño de Sant Boi de Llobregat. Pau se crió en una familia en la cual la medicina estaba muy presente ya que su padre, Agustí, era enfermero y su madre, Marisa, médica. Inculcaron en él unos valores como persona que a día de hoy sigue llevando por bandera ante todo el mundo siendo así un deportista ejemplar y muy querido por todos.

Pau Gasol empezó a practicar el deporte que le llevaría a lo más alto en su colegio de Sant Boi y posteriormente en el CB Cornellá. Tras destacar por encima de todos sus rivales y poseer una altura privilegiada, el Barcelona no le quitaría el ojo de encima para posteriormente traérselo a sus categorías inferiores en donde logró sus primeros éxitos.

Todo jugador de baloncesto sueña con poder jugar algún día en la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo. Una competición que ha podido ver a jugadores que son leyendas del baloncesto y que han marcado un antes y un después en la forma de entender el deporte. Pau Gasol, en el 2001 y tras haber cuajado buenas actuaciones con el primer equipo de FC Barcelona, emprendió este ilusionante e incierto viaje que supuso abandonar su hogar e ir a competir con las estrellas del baloncesto americano.

Al otro lado del charco

En el Draft de ese mismo año, y ante la sorpresa de todos, fue elegido el número 3 por Houston Rockets e inmediatamente después fue traspasado a Memphis Grizzlies. Este hecho hizo que Pau Gasol se convirtiese en el primer jugador no americano en colocarse en una posición tan alta en el Draft. En Memphis saco a relucir toda la clase que atesoraba llegando incluso a disputar el All Star de la temporada 2005-2006, siendo el primer jugador español de la historia que lograba la presencia en el partido de las estrellas. Esas siete temporadas consagraron al de Sant Boi como uno de los mejores en su puesto y por consecuencia, pasó a ser un jugador deseado por numerosas franquicias del campeonato estadounidense.

En la temporada 2007-2008, Gasol ficharía por el mítico equipo californiano, Los Ángeles Lakers que junto al inolvidable Kobe Bryant, consiguió ganar el anillo de la NBA en dos ocasiones y de forma consecutiva en 2009 y 2010, haciéndose un hueco en la historia y situando al baloncesto español en lo más alto.

Posteriormente, Pau Gasol ha militado en los Chicago Bulls, San Antonio Spurs y desde el pasado sábado, en Milwaukee Bucks. El seis veces All Star, dos veces campeón de la NBA y con más de 20.000 puntos anotados en su carrera, ha dejado siempre un buen recuerdo en todos los equipos por los que ha pasado y actualmente en Milwaukee está viviendo posiblemente su último contrato en la élite.

Con este breve resumen de la extraordinaria carrera de E.T (así era como lo apodaba nuestro querido Andrés Montes, que en paz descanse) he querido recordar la grandeza de un deportista de edición limitada que ha marcado a toda una generación de amantes del baloncesto y del deporte en general.

Para finalizar estas emotivas palabras, he de decir que, aunque con 38 años su carrera se situé ya en el ocaso y vea relucir los últimos rayos de sol que iluminan el final del camino, solo me vienen a la cabeza palabras de agradecimiento hacia su figura.

Gracias por hacer que todas esas noches sin dormir para verte jugar hayan merecido tanto la pena, por situarnos entre los mejores y hacernos soñar, por ser el primero en abrir la puerta de todos aquellos jugadores españoles que han podido cumplir su sueño de jugar en la NBA, por levantar de alegría a toda España del sillón en aquel partido ante Francia con tus 40 puntos, por enganchar a tantos chavales al baloncesto en nuestro país, por tu forma de ser y de entender el deporte. Allá donde estés: gracias, Pau.

 

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