Iker Casillas cuelga los guantes

Twitter: @IkerCasillas

“Lo importante es el camino que recorres y la gente que te acompaña, no el destino al que te lleva, porque eso con trabajo y esfuerzo, llega solo y creo que puedo decir, sin dudar, que ha sido el camino y el destino soñado”. Así se despedía, tras 30 emocionantes años, el guardameta Iker Casillas de los terrenos de juego. No volveremos a ver bajo palos a la leyenda española, al mejor portero que recuerda el fútbol español.

Iker dice adiós tras 1039 partidos y con 24 títulos a su espalda. Una despedida “obligada” y que no pilla desprevenido a nadie. El infarto sufrido en mayo del año pasado no le ha dejado opción. A pesar de haber renovado hasta 2021 con el F.C. Porto y haber expresado ante los medios su deseo de continuar más allá de la barrera de los 40, el adiós definitivo era cuestión de tiempo.

El guardameta dice adiós al terreno de juego, pero no al mundo del fútbol, del que parece querer seguir formando parte, tal y como demostró hace unos meses presentando su candidatura a la presidencia de la RFEF, que después retiró.

Iker se despide dejando una huella entre los merengues y los “dragoes”. Aficionados a los que ha agradecido su confianza y lealtad en una carta de despedida publicada vía redes sociales. Iker Casillas es también una leyenda para el aficionado, y no tan aficionado, al fútbol español, todos recuerdan aquel guardameta que nos hizo soñar en el mundial de 2010. Aquel que nos proclamaría campeones del mundo plantándole cara a Robben en un mano a mano que parecía, iba a condenarnos, y que acabo coronándonos como los mejores del mundo.

Nos despedimos así de aquel Iker que alzaba la copa del mundo en Sudáfrica, las copas de Europa en Viena y Kiev. Aquel guardameta que hizo estallar la capital trayendo, la Octava ,  la Novena y la Décima. Aquel Iker que hace tan solo unos días levantaba la copa de Portugal junto a su equipo, el F.C. Porto. Gracias Iker, por unir a toda una generación, por tu visión ejemplar tanto fuera, como dentro del campo. Como él mismo ha comunicado, esto no es un adiós, es un hasta pronto.