Iker Casillas: El eterno capitán

El fútbol es mucho más que una competición. Iker Casillas ha conseguido ganarse el cariño de todos los aficionados del fútbol (y de los no aficionados también). La semana pasada sufrió un infarto; afortunadamente, ya se está recuperando en su casa junto a su familia.

Iker Casillas se recupera de un infarto. Instagram @ikercasillas (abril, 2019)

Humildad, talante y compromiso. El fútbol es mucho más que un espectáculo; es unión e ilusión. La mayoría de los futbolistas pueden tener una seña de identidad, un color de sangre y camiseta… Pero no todos son universales y representan a cada uno de los aficionados al fútbol (y a los no aficionados, también). Iker Casillas, el Santo, el 1, el capitán de la Selección española, de las Eurocopas, del Mundial y del Real Madrid, el eterno capitán, sufrió un infarto a los 37 años el pasado 1 de mayo. Afortunadamente todo quedó en un susto e Iker ya está bien, recuperándose. Casillas ha conseguido ganarse el respeto, el cariño y el amor de sus fieles seguidores; la historia y su carrera deportiva le han ayudado, pero su personalidad y su serenidad han sido fundamentales para convertirle en quién es.

Desde Móstoles hasta el mundo. Desde que Iker jugaba de pequeño en este municipio madrileño, por sus venas siempre ha corrido “sangre blanca”. Se formó a nivel futbolístico en las categorías inferiores del Real Madrid, y comenzó a jugar en el equipo prebenjamín en la temporada 1990/1991. Con solo 16 años fue convocado por primera vez por su equipo y jugó frente al Rosenborg de Noruega para el partido de la Liga de Campeones de 1997: un día estaba hablando con un amigo en el instituto del Real Madrid; le sacaron de clase y le dijeron que Cañizares se había lesionado, que tenía que acudir a la concentración del equipo blanco. A partir de entonces, comenzaría una nueva vida, su vida soñada.

En la siguiente temporada, formó parte de la plantilla del Real Madrid C (tercera división). Su debut en la Primera División fue en 1999 contra el Athletic de Bilbao en San Mames. Quedaron empate a dos pero, sin duda, nunca olvidará ese día. A partir de entonces comenzaría a ganarse el apoyo del púbico, a conseguir títulos y premios y a convertirse en el que sería el eterno capitán del Real Madrid y de la Selección Española.

Con el Real Madrid, Iker Casillas ha ganado 5 Ligas, 2 Copas del Rey, 4 Supercopas de España, 3 Champions League, 2 Supercopas de Europa, 2 Copas Intercontinentales y un Mundialito. Pero espera, que todavía hay más. Con la Selección Española, consiguió la Eurocopa del 2008 y del 2012 y nuestro soñado Mundial del 2010. Pero todavía hay mucho más: a nivel individual, en el Mundial de Sudáfrica y en las dos eurocopas se llevó al premio al mejor guardameta y ha estado nominado hasta en seis ocasiones al Balón de Oro, entre otros muchos reconocimientos.

Hubo un momento, sin embargo, en el que algo empezó a ir mal en el Real Madrid. Cuando Mourinho llegó al club blanco, Iker dejó de jugar. Se rumoreaba que existía una mala relación entre ambos, aunque ellos siempre lo han negado y han confirmado que existe una cordialidad. Después, con Ancelotti, el de Móstoles volvió a la portería; pero ya nada fue igual. En sus últimas temporadas, parte de la afición –que no toda-, le abucheaba en los partidos y le responsabilizaba de las derrotas del equipo blanco.

En el 2015 no aguantó más y dejó el club de su vida. Su despedida fue muy polémica, y los más merengues y seguidores de Iker Casillas nunca entenderán qué ocurrió para que se fuera de la manera más fría posible: solo, rodeado de periodistas, sin ningún compañero ni entrenador. Florentino Pérez prometió un partido de despedida en homenaje a Casillas, un partido que todavía no ha llegado.

Y dejó el Real Madrid para irse al F.C. Porto, con el que ha conseguido ganar en una ocasión la Liga y la Supercopa de Portugal. Este año, el equipo ha llegado a la final de la Copa de Portugal y está a 3 puntos del Benfica, que lidera la Liga. Por el momento, Iker Casillas no va a poder jugar lo que resta de temporada. La incógnita ahora está ahí: algunos expertos recomiendan al cancerbero que se retire del fútbol profesional; otros, en cambio, confían en una plena recuperación.

No sabemos si el destino está escrito o no, si Casillas decidirá retirarse del fútbol profesional como jugador. No sabemos qué va a ocurrir. Lo que sí que sabemos es que Iker ha salido de esta, como el campeón que es, y que haga lo que haga, decida lo que decida, siempre va a tener el apoyo de los que estuvimos con él desde sus inicios. Iker, mucha fuerza.

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