El rugby es un deporte minoritario en España. Sin embargo, en los últimos años son cada vez más sus aficionados y jugadores en nuestro país. Hoy, entrevistamos a Olaya Juanes, jugadora y amante del rugby, para acercarnos a este deporte y conocer el “fenómeno rugby” desde dentro.

Del ajedrez al rugby. ¿Cómo nos explicarías este cambio?

Yo soy asturiana y empecé a jugar cuando llegué a Zaragoza para estudiar en la Universidad. Mi hermano llevaba ya unos años viviendo aquí y jugando al rugby. Estuvo mucho tiempo insistiendo en que me apuntara y, en cuanto llegué, me decidí para ver qué pasaba, y lo cierto es que me encantó.

El ajedrez me aportaba muchas cosas, pero noté que se me hacía un poco monótono y no avanzaba, así que decidí probar algo nuevo. Sé que no tienen mucho que ver y la gente se sorprende cuando se lo digo… ¡pero estoy encantada! De hecho, el primer año intenté compatibilizar ambos deportes: entre semana y el sábado, rugby; y el domingo, ajedrez. Pero al final era demasiado y me acabó atrayendo más el rugby.

¿Qué es lo que aporta el rugby diferente a otros deportes mayoritarios en España, como el fútbol o el baloncesto? ¿Qué le dirías a algún indeciso/a para convencerle de probar el rugby?

El rugby es un deporte desconocido. Se piensa que consiste en llegar y pegarse, pero realmente no es así. Aunque en el campo hay golpes, tanto limpios como menos limpios, una vez que termina el partido, todo se queda en el campo. Fuera del césped, el rival ya no es rival sino compañero: te tomas una cerveza con él y te ríes de lo ocurrido.

Otra cosa a destacar del rugby es el respeto que se le muestra al árbitro en todo momento: solo pueden hablar con él los capitanes y siempre tratándole de usted y de “señor”. En el rugby creemos que gracias al árbitro se está jugando el partido, por lo que se merece el mayor respeto. Quizás en otros deportes no se piensa así y en muchas ocasiones se les abuchea, insulta, etc.

Si tuviera que convencer a alguien -por cierto, tengo mucha experiencia en ello- le diría que venga a probar, que no es tan bruto como se piensa y al final engancha. Una anécdota es que al principio mi padre se negaba a venir a ver mis partidos y de mi hermano, ya que no quería ver a sus hijos “en plena batalla”. Pero el primer día que vino a vernos jugar un torneo de Seven, animó como el que más. En definitiva, hay muy buen rollo y todos somos una gran piña. No obstante, si no logras convencer con palabras, ¡invitarles a un partido seguido de un Tercer Tiempo es la mejor solución!

El rugby es un deporte minoritario en España. Sin embargo, desde fuera, la perspectiva es que cada año son más los aficionados y jugadores. ¿También tienes tú esa sensación?

Sí, totalmente. El año que yo empecé -este es mi cuarto año-, empezaríamos 3 o 4 chicas nuevas, mientras que este año a principio de temporada hemos llegado a tener un día 8 nuevas entrenando. Además, cada día te enteras de que gente nueva está jugando. Cada vez hay más equipos y, además, mucho más competitivos.

¿Crees que los éxitos del rugby español en los últimos años en Europa tienen algo que ver?

Sí, lo creo. El hecho de que retransmitan muchos partidos de rugby en la televisión contribuye mucho a su difusión. Por ponerte ejemplos, este verano retransmitieron todos los partidos de la selección femenina de rugby en el campeonato del Mundo, incluso las semifinales y final, aunque no jugara España. Además, todas las semanas, los domingos por la noche se retransmite un partido de la jornada de División de Honor masculina.

Si bien en el rugby juegan 15 jugadores por equipo, es habitual ver en el rugby femenino 7 jugadoras. ¿Es una cuestión de falta de jugadoras o tiene otros atractivos respecto al XV?

Cuando yo empecé jugábamos partidos de Seven (7 contra 7), pero realmente era por falta de jugadoras. El año pasado comenzamos jugando partidos de 12, incluso de 15 y esto se debe a que cada día hay más jugadoras. Siempre intentamos jugar el máximo número de jugadores posible. Sí que es cierto que el Seven tiene otras características. Por ejemplo, como somos menos jugadoras, el campo se hace tremendo y tiene mucha más importancia el físico.

Pero no creo que sea ni mejor ni peor que el rugby XV. Además, si bien durante la temporada lo normal es jugar partidos a XV, sin embargo, en el verano todos los fines de semana hay muchos torneos de Seven en toda España (actualmente, están muy de moda los torneos de Seven-playa).

Me consta que juegas en varios equipos. ¿Cómo es esto?

A ver, realmente solamente juego federada en un equipo -como todo el mundo-. Mi equipo es el Club Deportivo Universitario Zaragoza. Jugamos la Liga aragonesa femenina, en la que competimos 7 equipos, con opción a jugar fase de promoción a División de Honor (la máxima categoría a nivel nacional). Por cierto, ¡la temporada pasada quedamos campeonas!

Aparte, la Universidad de Zaragoza organiza un torneo de rugby entre facultades -el trofeo Rector-, en el que yo represento a mi Facultad (Ingeniería y Arquitectura). En mi opinión, gracias a este torneo el rugby en Zaragoza ha ganado mucha afición.

Además, haces una labor importante de difusión del rugby, puesto que también has entrenado, incluso has arbitrado alguna vez.

Para ser sinceros, no tengo título de entrenadora, pero sí que he echado una mano con las escuelas del club. Y el año pasado colaboré como ayudante del entrenador de la selección femenina aragonesa sub-16.

En cuanto al arbitraje, tan solo he arbitrado un partido amistoso entre los jugadores y veteranos de mi club. Digamos que fue una experiencia muy tensa, pero me gustó y creo que este año me sacaré el título y empezaré a probar.

El rugby es uno de los deportes pioneros en la utilización del videoarbitraje. Últimamente hay mucha polémica en torno a su implementación en el fútbol. Como jugadora y con tu pequeña experiencia en el arbitraje, ¿qué opinión tienes al respecto?

Por una parte, en rugby (sobre todo en la modalidad de XV) me parece muy necesario. Por ejemplo, en muchas ocasiones en los ensayos es difícil determinar si verdaderamente lo es o no: piensa que puede haber tranquilamente 10 personas sobre el balón. Yo no sé mucho de fútbol, pero no me parece tan necesario en el sentido de que no hay esas aglomeraciones, pero al final un avance tecnológico nunca viene mal.

Y para terminar, antes mencionabas el “Tercer Tiempo”. Es un mito del rugby y los ajenos a este deporte no sabemos muy bien en qué consiste. Si lo relaciono con barriles de cerveza, ¿estoy muy equivocado?

Jajajajaja. Sí, la cerveza va bastante ligada al Tercer Tiempo. Se llama así porque se considera que es una parte del partido. Cada club tiene sus costumbres, pero te cuento lo que hacemos en el nuestro. Se invita a una cerveza al equipo rival y a algo de comer y, además, se dan una serie de premios (suelen ser en especie, es decir, cerveza): al mejor jugador de tu equipo, a la mayor pifia del partido de tu equipo y al “haberte quedado en tu casa” que, como el propio nombre dice, se le otorga al jugador más destacado del equipo rival. El Tercer Tiempo es una parte muy divertida, te ayuda a coger confianza con la gente de tu club (tanto el equipo masculino como femenino) y a hacer mayor amistad, también con el equipo rival.

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