Worlds 2020: Shanghái corona un nuevo campeón

Worlds Final 2020 - DAMWON Gaming en la ceremonia | Fuente: Flickr de lolesports
La final de Worlds 2020 coronó a DAMWON Gaming como su nuevo campeón. No obstante, la final está marcada por dos bellas historias que compartían un mismo objetivo: la Copa del Invocador.

David contra Goliat. El equipo del pueblo frente al gigante erguido para defender un legado perdido. Así llegaban ambos finalistas a la cita más importante del League of Legends competitivo. Tras un año incierto y marcado por la pandemia, Shanghái se convirtió en una burbuja para acoger la cita. En la final se encontraban dos equipos con historias dispares, pero compartiendo el mismo objetivo: alcanzar la gloria.  No obstante, el selecto grupo de los vencedores sólo está reservado a unos pocos.

DAMWON Gaming y Suning ofrecieron un digno espectáculo, a la altura de las expectativas en el décimo aniversario del torneo. La final fue muy disputada durante las tres primeras partidas, donde la pelea no se decidió hasta los últimos instantes. Sin embargo, la cuarta de ellas tuvo un claro dominador, que terminó aupando a los coreanos de DAMWON Gaming a la consecución de su primera copa del invocador. Su victoria les ha permitido recuperar un cetro esquivo y restaurar el honor de su región.  Al menos, así es cómo afrontaron el encuentro.

Dos historias, un mismo objetivo

Suning llegó al torneo como tercer clasificado en China. Su temporada inició con un undécimo puesto en primavera y un cuarto puesto en temporada regular en verano que acabaría siendo un tercer lugar en playoff. Con estos resultados, el equipo estaba en la mejor posición para clasificarse para el mundial, teniendo que superar las finales regionales. En su primer y único partido, se impuso a LGD, que terminaría acompañándole en esta aventura. Sobre el papel, de los cuatro equipos, era el que contaba con menos experiencia, pero sí con mucho talento todavía por explotar.

Ya en Worlds, Suning superó la fase de grupos sin mayor problema, imponiéndose a equipos como G2 Esports y Team Liquid. En las rondas eliminatorias, el destino puso en su camino a los dos mejores equipos de su región junto al segundo mejor europeo. La primera contra JD Gaming, campeón en primavera y subcampeón en verano, sucumbió por 3-1 ante un equipo que parecía carecer de límites. En el otro lado, el campeón de verano vencía 3-2 a FNATIC para cruzarse en semifinales con Suning. No obstante, volvieron a sorprender al mundo con su talento y su habilidad superando con suma facilidad al campeón de su región 3-1 para ganarse un puesto en la final de Shanghái. Habían hecho lo más difícil y estaban a un paso de la gloria.

Por su parte, la historia de DAMWON Gaming también es un cuento de hadas. Procedentes de la segunda división, soñaban con pelear entre los equipos grandes de Corea del Sur en la LCK. En 2019, consiguieron el ascenso e iniciaron su andadura por la máxima competición con firmeza, al estilo de Griffin. Sin embargo, durante la pasada edición de Worlds, quedaron eliminados en cuartos por G2 Esports.

A partir de esa derrota, DAMWON comenzó o, más bien, continúo su propia historia a otro nivel. Durante la temporada 2020, el equipo ha mostrado un dominio incontestable, en especial, a partir de verano. Con un discreto resultado en primavera, cayendo eliminado en segunda ronda de playoff, el verano fue una historia muy distinta. Un dominio absoluto que se tradujo en el campeonato y la clasificación directa a Worlds. Era el momento de la venganza.

El mismo domino que habían impuesto en Corea se tradujo en la fase de grupos, tan solo cediendo un mapa a JD Gaming. En cuartos superó sin problema a DRX, su máximo competidor durante la temporada estival y tocaba superar en semifinales a G2 Esports. Con la espina clavada del año anterior, DAMWON Gaming llegaba a Worlds con un objetivo claro: ganar el título. Si por el camino se cruzaban los verdugos del año, ellos también sucumbirían. Y así fue, con un contundente 3-1, se impusieron para ganarse un billete para la final. Solo Suning les apartaba de la gloria.

La gran final: la hegemonía china frente a los aspirantes a recuperar el legado coreano

Ambos equipos tenían sus motivos para ganar la final. Suning quería continuar con su bella historia de superación continua gracias al talento de sus jugadores que, a pesar de su juventud, habían demostrado ya mucho. Además, debían defender la hegemonía china instalada desde hace ya varios años. En frente, un equipo que no lo pondría nada fácil como DAMWON Gaming. Los coreanos buscaban recuperar el legado perdido. Dominadores durante años, ahora eran superados tanto por chinos como por europeos.

El partido fue muy disputado desde el comienzo. El gran favorito, DAMWON Gaming golpeó primero en una partida tensa, llena de peleas y nervios por ambos equipos que terminó decantándose por el lado coreano. Sin embargo, Suning demostró porqué había llegado a la final imponiéndose en la segunda partida, empatando un encuentro que parecía encaminarse al mejor de cinco mapas. En el tercero, la igualdad comenzó a romperse cuando DAMWON se llevó la victoria y se colocaba 2-1 en la serie. Estaba a tan solo una victoria de coronarse como campeón del mundo. Y, por muy bonita que fuese la historia de Suning, llegó al más cruel de los finales en una partida en la que fueron dominados y superados. En esta ocasión, David no pudo con Goliat.