Grupo de personas sujetando una bandera arcoiris gigante.

Tomas Buchan

Habitualmente, nos muestran el colectivo LGTB como homogéneo y basado en estereotipos. Cuando vemos representadas a personas LGTB, no oímos hablar sobre racismo y discapacidad. Representar así una realidad tan diversa hace que se obvie que existen personas del colectivo que no solamente sufren opresión por ser LGTB, sino también por ser personas racializadas y/o discapacitadas.

Las vivencias de cada persona son únicas, sin embargo, pertenecer a más colectivos oprimidos influye. Para conocer esto de primera mano, he entrevistado a 8 personas racializadas y/o discapacitadas que forman parte del colectivo LGTB que han compartido sus experiencias. Para preservar el anonimato de estas personas, se ha asignado a cada persona entrevistada una letra de forma aleatoria.

Todas las preguntas están enfocadas en conocer cómo la interseccionalidad, cuando hablamos de racismo, discapacidad y LGTB, influye en las vivencias de cada persona. Además, también indagan en la visibilidad que se da a racismo y discapacidad cuando hablamos del colectivo LGTB.

1. ¿Dirías que tus experiencias como persona LGTB varían de las personas no racializadas/no discapacitadas? Si has respondido que sí, ¿cómo?

B: «Se nota enseguida que mis experiencias como lesbiana disca son diferentes a las de la gente LGTB blanca y no disca: yo tengo miedo de que una chica me rechace al instante por las psoriasis y que no quiera acostarse conmigo solo por eso. Vivo con muchas inseguridades con respecto a cómo mis enfermedades van a afectar a mi vida sentimental.»

D: «Como chica bisexual a la que la gente percibe como «exótica», creo que se me sexualiza incluso más que a otras chicas bi. Luego también está el hecho de que suelo ser la única persona no blanca en asociaciones y entornos LGTB por los que me muevo y a veces intimida un poco. En general, las partes de la racialización que más me afectan no son específicamente de lo LGTB, sino que se suman. Por poner un ejemplo: me cuesta encontrar piso porque los caseros no se fían de mí, y si encima se enterasen de que tengo novia…»

S: «Como persona discapacitada se me ha negado el derecho a la identidad. Las personas me ven como un ser «inocente, puro y sin malicia», casi como un ángel y un niño y piensan que es inconcebible que tenga deseo sexual y mucho más una orientación sexual diferente. Gracias a este pensamiento mi orientación sexual e identidad de género fueron ignorados por muchos años y tuve que sufrir en silencio creyendo que lo que yo era estaba mal.»

A: «Parece que sí varía, porque parece que todo sigue un patrón bastante estricto: blancos, cuerpos de «Adonis» y actitudes algo machistas (…). He recibido insultos, vejaciones y agresiones racistas, gordófobas y, obviamente, homófobas. Sobre todo las dos últimas las sigo recibiendo a día de hoy e incluso dentro de mi propia familia.»

Z: «Tengo que salir de dos armarios, vivimos una sociedad cisheteronormativa, al igual que neuronormativa. La gente asume, por lo general, que una persona es cishetero a no ser que diga lo contrario, pero esto se da aún más respecto a la neurotipicidad (…). Mientras mi hermano (gay y no discapacitado) se llevaba la parte positiva de ligar mucho y tener amistades del colectivo, yo sufría más acoso LGTBIfóbico al estar abiertamente fuera del armario en todos los contextos (…). Las personas de colectivos discriminados, tendemos a juntarnos entre nosotras, y en mi caso formo parte de dos colectivos, y he encontrado más identificación y pertenencia en el colectivo de la neurodiversidad o TEA.»

N: «Se van juntando las opresiones. Por ejemplo, muchos de mis compañeros cisheteros muchas veces se han reído de mí y mi lesbianismo no tomándolo enserio e infantilizándolo como si fuera imposible ser lesbiana y tener un problema en las piernas.«

H: «Hay que poner sobre la mesa la interseccionalidad: soy mujer, tengo DF o discapacidad y además, tengo una sexualidad no normativa. Entiendo que mis circunstancias y, con ellas, mis vivencias pueden ser diferentes a las de otras personas del colectivo por todos estos factores. La interseccionalidad no es simplemente algo sumativo, sino algo más, me aporta unas condiciones concretas, asociadas a mayor riesgo de vulnerabilidad social que sin duda, influyen en la manera que tengo de vivir mi diversidad sexual y mi diversidad funcional.»

G: «No estoy del todo seguro sobre cómo varían mis experiencias, porque siendo disca no he tenido nunca las normativas, pero mi autismo me ha dificultado muchísimo el proceso de aceptación respecto a ser trans. Al tener poca o nula relación con otra gente del colectivo, me fue muy difícil identificar qué me sucedía. Es diferente con el tema bisexual, porque precisamente por no relacionarme apenas, simplemente supe que me gustaba todo el mundo y ya está, no vi en ningún momento que eso pudiera «no ser la norma».»

2. ¿Has sufrido discriminación por parte del propio colectivo por ser una persona racializada/discapacitada?

B: «No, porque apenas se me nota que tengo Síndrome de Marfan, a no ser que se fijen en lo largas que tengo las manos, mis párpados caídos o la forma de mi cuello. Por eso siempre llevo media melena, para disimular.»

D: «Hay gente LGTB que se revisa menos, y sí que he tenido momentos muy incómodos, en especial con gente menos activista, menos interseccional y que se ha revisado menos.«

S: «No. Aún no me ha tocado, supongo.»

A: «No he recibido discriminación por parte de la comunidad por ser biracial y discapacitado, aunque si la estoy recibiendo por tener (un poco) de sobrepeso.»

Z: «Un chico dejó de hablarme cuando le dije que era asperger y me decía de repente que no podía quedar, sin proponerme más adelante otras fechas, o algunos que se quedaban rallados y me decían cosas como «¿Pero estás bien?», «Ah, a mí también me pasan esas cosas, pero no le doy importancia» (como si los diagnósticos fueran un capricho). (…) No comprenden ciertas dificultades o ansiedad, necesidad de tiempos, o que no se quieran tomar precauciones, lo que me lleva a aceptar en un principio y después arrepentirme en el último momento.»

N: «Sí, porque estoy fuera del binario y les cuesta aceptarlo.»

H: «No he sufrido discriminación porque pocas personas conocen mi identidad sexual (…). El colectivo LGTBI no está libre de prejuicio, por pertenecer a una minoría, tienen por qué tener necesariamente empatía con las personas con DF o comprensión hacia ellas. Entran en juego variables como la belleza, la corporeidad, el capacitismo… No por pertenecer a una minoría entienden necesariamente a otras.»

G: «Constantemente sufro discriminación dentro del colectivo por ser disca, en muchísimas ocasiones se asume que no entiendo lo que estoy diciendo o que simplemente intento victimizarme.»

3. ¿Crees que, en lo que respecta a representación LGTB, se visibilizan a personas racializadas/disca? Explica por qué.

B: «Hasta ahora no he visto ninguna representación LGTB de gente disca. Están Korra y Asami, dos novias bisexuales racializadas, Rubí y Zafiro que están codificadas como mujeres negras y ambas son lesbianas, los padres de Arco (Bow) que son dos hombres negros gays, Marceline, que es una chica medio demonio/humana vampira birracial y sáfica… Me gustaría ver más representación de gente LGTB disca o de chicos gays, bisexuales o pansexuales en la animación porque hay pocos.»

D: «Depende de dónde. El LGTBI hegemónico, los cisgays con pasta, prestigio y un montón de privilegios suelen hacer poco esfuerzo en este sentido y se les presta mucha más atención mediática que a todo el resto. Los círculos en los que yo me muevo hacen un esfuerzo activo por visibilizar y destacar a personas con menos capas de privilegio, pero esto no es así en general para nada.»

S: «No hay suficiente visibilización. Nunca he visto un personaje de alguna película que sea trans y de raza negra, por ejemplo, ni mucho menos con alguna discapacidad. Y hace falta más.»

A: «Creo que se está visibilizando poco o nada a personas discapacitadas, sean física o psíquicamente.»

Z: «Creo que cada vez más, hay un convenio de colaboración entre FELGTB y Plena Inclusión, y desde luego están haciendo maravillosas campañas juntos en redes sociales, igualmente he visto hace poco como COLEGAS iba a hacer un curso de formación en esta materia interseccional. No obstante, creo que no es suficiente, harían falta más referentes en la ficción que formen parte de ambos colectivos, ya que parece que una vez ponen a alguien que forma parte de uno «ya han cumplido el cupo».»

N: «No, muchas veces se representa al LGTB solo como hombres homosexuales blancos y no somos solo eso, somos mucho más diverses.«

H: «A nivel social no nos imaginamos todavía que pueden existir personas LGTB que además tienen DF, que además pueden ser racializadas, o que pueden tener unas circunstancias concretas diferentes a una persona blanca de clase media alta y con un buen capital cultural: se nos olvida la clase social, el sitio de dónde venimos, la familia a la que pertenecemos.«

G: «Por el momento no he visto nada de representación disca LGBT…»

4. Si tuvieras que dar un mensaje hacia las personas que piensan que el colectivo LGTB está formado «solo» por personas blancas y/o no discapacitadas, ¿cuál sería?

B: «Por muy difícil que parezca, ustedes no están soles porque en cada orilla hay alguien pasando por cosas iguales a las de ustedes o pasando por situaciones similares. No importa la forma de tus genitales, el color de tu piel o la enfermedad que padezcas porque la comunidad LGTB no se reduce a lo malo que ves en las redes sociales. Dependiendo de donde te encuentres, será mejor o peor, pero las cosas pueden cambiar si la gente se mueve.«

D: «Depende de quién lo diga y con qué intención. Voy a asumir que es con pena porque no haya más gente racializada. A una persona blanca: mira a tu alrededor y comprueba que no estás invisibilizando sin querer a tus compas racializades. Haz un esfuerzo por buscar voces de mujeres negras, gitanas, latinas. Invítalas a tus entornos, amplifica su voz, págales. Que la diversidad la construimos todas. A una persona racializada: busca grupos seguros para ti, hay pocos, pero existen. Hay mucha gente que sufre lo mismo que tú y mucha gente con la que poder relacionarte sin estos problemas.»

S: «Que existimos y que negar eso es muy dañino para la propia comunidad. No se puede defender la diversidad sin tomar en cuenta a las personas no-blancas y discapacitadas. Sería caer en la hipocresía y doble moralidad. Les diría que se informen sobre las necesidades específicas de las personas no-blancas y/o discapacitadas y nos apoyen en la lucha. Que sobre todo escuchen a nuestras voces. Que tenemos mucho que decir.»

A: «Algún día recibirás tu Karma.»

Z: «Es evidente que no lo está, y, por lo tanto, hay que hacer el colectivo más accesible e inclusivo en todos los sentidos, para que podamos sentirnos mejor y con mayor sentimiento de pertenencia al mismo.»

N: «Que tanto como respetan la diversidad, la clave también es respetar a la interseccionalidad que es un gran componente de la diversidad.»

H: «La diversidad está en todas partes, también dentro del colectivo LGTB. Vamos a reconocer esa diversidad y verla como algo positivo, que suma; sin olvidar las vulnerabilidades sociales de ciertos colectivos cuyos integrantes pueden ser también LGTBI (personas racializadas, con DF…) Hay un camino que hacer, igual que pasó con el movimiento feminista hace años. Es justo reconocer la diversidad y trabajar desde ahí, hacer activismo desde ahí.

G: «Hay gente LGBT tan diversa como gente en el mundo, cada cual es único y aunque la etiqueta nos sirva para entendernos, no podemos reducirnos a ella y asumir que todos somos iguales.»

Discapacidad y racismo: asignatura pendiente

Al colectivo LGTB todavía le queda mucho por aprender y deconstruirse. La discapacidad y el racismo son una realidad que viven muchas personas del colectivo y no puede ser invisibilizada. Tal y como hemos podido ver, dentro del colectivo LGTB se perpetúan estas opresiones.

La representación LGTB suele hacerse de forma estereotípica e ignorando estas realidades. Esto se ve claramente en los productos culturales, en los que no se muestran tramas ni temáticas relacionadas con racismo y discapacidad en personas LGTB, sobre lo que hablamos en el anterior artículo de nuestro Especial LGTBI.

Además, cuando se suman las opresiones encontramos cómo se invalidan identidades o vivencias, ya que todavía muchas personas piensan que LGTB, racismo y discapacidad son excluyentes. La infantilización, exclusión y discriminación son mucho más latentes cuando estas opresiones se suman. A pesar de todo esto, en el colectivo no se tienen en cuenta realidades que giran en torno al racismo y la discapacidad. Otro ejemplo de personas LGTB contando sus experiencias sería este artículo sobre LGTB y racismo.

¿Y tú? ¿Realmente tienes en cuenta el racismo y la discapacidad cuando hablas de LGTB?

1 pensamiento sobre “Interseccionalidad, racismo y discapacidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *