Los prejuicios del colectivo llevados a la Gran Pantalla

Un relato sobre cómo los estereotipos y prejuicios del colectivo LGTB influyen en las industrias del entretenimiento, ¿realmente lo visibilizan?¿O tal vez solo comercian con un producto más?

El sonido ambiente envolvía a Raquel por completo, el ruido de los coches de la calle, la gente pasando de un lado a otro, el chirrido de las ruedas del coche tratando de frenar y justo después, ella, cayendo al suelo en mitad de la carretera.

-¡Corten! Ha sido válida, tenemos veinte minutos de descanso antes de volver al rodaje.

Por supuesto, “ella” había sido una actriz especialista que había rodado sobre el coche en la escena del atropello.

-Después de tanto tiempo trabajando en esto, aún me impresiona ver estas escenas.-Dijo Raquel acercándose a la especialista, Natalia, con la que ya había trabajado otras veces debido a su similitud corporal.

-Bueno, ya estoy acostumbrada a hacer escenas peligrosas en tu lugar, aunque a veces me pregunto si disfrutas ver a tu novia al borde de la muerte.

-Pero mira que eres exagerada…Aunque cuando discutimos, ver que te atropella un coche es muy gratificante.

Ambas compartieron un par de sonrisas cómplices, antes de salir del set para encontrarse con el resto del equipo. Raquel había terminado su papel en aquella película, aunque Natalia aún debería acudir a un par de escenas de riesgo que aún debían grabarse.

Últimamente, a Raquel le llovían ofertas de muchísimas películas, y no era de extrañar, pues su carrera al fin estaba despegando. Mientras tanto, Natalia intervenía en alguna que otra película, pero conseguía trabajo siempre que las escenas eran las de su chica. El mánager de ambas, Pedro, las había presentado hacía dos años y desde entonces habían decidido no separarse.

-Así que, sin nada más que decir, ha sido un placer trabajar con todos vosotros.-Terminó Raquel su discurso de despedida para después ir despidiéndose uno a uno de todos sus compañeros y compañeras.

-¿Sabes ya de qué va a ser el papel de esa serie?-Le preguntó Natalia en el coche. Había decidido aceptar de entre todas las ofertas un papel para una serie, ya que hoy en día podía darle más visibilidad que una película.

-No estoy segura, lo que sé es que es la típica trama de adolescentes en una escuela.

-Ah, entonces estaremos un tiempo trabajando separadas.-Raquel hacía todo tipo de actuaciones: comedias, acción, dramas adolescentes …

-¿Me vas a echar de menos?-Dijo haciéndole ojitos a su pareja.

-¿Yo? ¡Que va! No sabes lo que me alegro de perderte de vista un rato.

-Eres un monstruo.

Entre risas ambas llegaron al piso que compartían, y una vez allí, Raquel comenzó a leer el guion de la que sería su próximo personaje. A medida que iba leyendo más y más, su ceño se fruncía.

-¿Pero qué mierda es esto?

-¿En serio es tan basura?-Intervino Natalia, que no le había quitado la vista de encima mientras servía la cena.-Miras al papel como si fuese lo más ofensivo del mundo.

-Mi personaje es bisexual.

-¡Anda! Por fin un papel donde interpretas un personaje con tu sexualidad.

-No…no lo entiendes, el personaje es…prejuicioso.-Natalia la miró sin entender.-Que se pasa día tras día tirándose a todo ser viviente como si su único objetivo en la vida fuese eso.

-Bueno, no me extraña, todos los bisexuales sois famosos por ser unos viciosos.-Raquel la miró, como si quisiese que el coche la hubiese atropellado de verdad.-¡Es broma! Pero ya sabes que es el prejuicio estándar, además, seguro que el personaje tiene un trasfondo y una historia, no los judgues sin haber visto el guion entero.

-Pero aún así…

-Dale una oportunidad, ambas sabemos que esa serie puede beneficiarte mucho. –Raquel le respondió con un ruidito de disgusto, más parecido a un gruñido que a unas palabras.-Además, que tu personaje se acueste con muchas personas no tiene por qué ser malo, míralo así, una mujer bisexual está interpretando el rol que suele hacer el típico “badboy” hetero y cis.-El gruñido se repitió.

-Supongo que por darle una oportunidad no pasa nada…

Días después, Raquel pudo decir que se había equivocado parcialmente con la perspectiva de su personaje. Cuando comenzó a actuar y le planteó al director su opinión, le dijo que la serie trataba de ser lo más inclusiva posible y desmitificar que solo los hombres podían tener esa libertad sexual, que el hecho de que su personaje fuese bisexual era algo segundario, por lo que tuvo que darle la razón a Natalia. Sin embargo, comenzaba a pensar que su sexualidad no era algo tan segundario, ni la de ella, ni la de otros actores que representaban personas del colectivo LGTB.

-¿Por qué tengo que rechazar a ese chico que me ha confesado sus sentimientos?-Preguntó Raquel.

-Verás, al tener una vida sexual tan activa, no quieres herir al chico porque desconfías de ti misma y de tu capacidad de serle fiel.-L e explicó el guionista.

-¡Eso es una estupidez!

-Bueno, ten en cuenta de que tu personaje también es bisexual y se siente atraída por una chica con la que tiene una tensión sexual no resuelta.

-¿Y lo importante de ahí es el conflicto emocional o mi orientación sexual?-Contestó lo más borde que pudo.

-Obviamente el conflicto,-el guionista parecía algo incómodo con las palabras de Raquel-no tienes por qué ponerte tan a la defensiva, es una historia que no tienen por qué compartir todas las personas bisexuales.-Raquel respiró hondo antes de contestar.

-Está bien.

 

>¿Entonces no estás a gusto en el rodaje?– Como cada vez que tenía un ataque de rabia de los suyos, había llamado a Natalia por teléfono para contárselo todo.

-El guion es surrealista, no conozco a ni una sola persona bisexual que esté indeciso o indecisa entre un hombre y una mujer y haya reunido a ambos para proponerles un trío.-Pudo escuchar la risa estridente de Natalia al otro lado de la línea.

>Tengo ganas de ver esa escena.

-Deja de bromear con esto, ¿y si te digo que la pareja lesbiana que hay sigue el estereotipo de que una es “muy masculina” y otra “muy femenina”? Como si hubiese la necesidad de distinguir el rol de cada una.

>Pues no me extraña Raquel, nuestro mundillo es así, gays y lesbianas tenemos una representación muy estereotipada.

-Y ya no hablemos de la gente trans.

>¿Qué ocurre con las personas trans?

-Que el actor no tiene ni idea de como interpretar a una persona trans, simplemente exagera gestos “femeninos”, ¿tan difícil era encontrar a una persona trans para ese papel?

>¿Esa serie se ha propuesto desarrollar a un personaje de cada letra del colectivo o algo así?

-Algo así, se sienten orgullosos de haber incluído a la primera persona pansexual en una trama de éste estilo…

>Oh no…

-Oh si. Verás cuando se abra el debate que gracia.

Cuando Raquel vio que le quedaban pocos minutos de descanso, se despidió de Natalia y colgó. Después volvió a entrar en el set, a sabiendas de que el director no le había quitado el ojo de encima ya que ella participaba en la siguiente escena.

-¿Hablabas con tu novio?-Preguntó amigablemente el director.

-Con mi novia.

-¡Oh! No sabía que fueses…

-Bisexual.

-Ah, entiendo, entonces se te debe hacer fácil interpretar tu papel.

-Nada más lejos de la realidad.-El director se rió, como si Raquel hubiese hecho una broma.

-Ya me han comentado que estás algo desilusionada con el guion, pero por favor, no te lo tomes tan a pecho. A veces pienso que hoy en día todo es discriminación, nosotros solo intentamos hacer los papeles lo más fieles posible a la realidad.

-¿Lo más fieles posible?-Aquello fue la gota que colmó el vaso.-¿Lo dices en serio? ¡No puede haber nada más falso de lo que pone en ese guion! Habéis cumplido con creces con la mayoría de los prejuicios, os felicito, pero estoy harta de participar en esta farsa.

-¿A dónde vas?-Exclamó el director al verla irse del set.

-¡A mi casa! ¡Renuncio!

-¡No puedes hacer eso!-Intervino su mánager.-Si lo haces vas a perder una oportunidad muy gorda.

-Me da igual, prefiero ser fiel a mis principios, si quieren que trabaje con ellos que hagan las cosas bien, y para hacerlo no tienen que hacer nada más que contactar con el propio colectivo, que empiezan a estar cansados de que se les ignore cuando protestan por ser representados de una manera que no son.

Pasaron dos semanas tras aquel incidente, y Raquel había dejado de recibir ofertas de trabajo, ¿sería verdad que había desperdiciado una gran oportunidad?

-¡Mueve tu trasero de la cama y mira Twitter ya!-Le chilló su novia aquella mañana.

-¿Qué hora es?-Preguntó con pereza.

-La de despertarte, ¡mira!-Natalia le plantó su teléfono móvil en la cara con el brillo a tope, hiriéndole las retinas pero consiguiendo que espabilase un poco.-El hilo de Twitter que colgaste criticando los estereotipos de la industria y contando tu experiencia, mira cuantos “RT” tiene.

-P-pero…¡esos son muchos!

-Si, y además Pedro lleva llamando al teléfono un buen rato, vuelves a tener ofertas y también creo que te quieren entrevistar en no se donde, ¡lo has conseguido! Con esto tu carrera va a despegar de verdad.

-Y sin fallar a mis principios…

-¿No es eso lo que tú misma dices siempre? Si el mundo tiene que cambiar, tenemos que intentar cambiarlo nosotros.

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