Mujer con los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul y morado pintados en la cara. De fondo hay una bandera del colectivo LGTB, con esos colores.

Autor: Sharon McCutcheon

Cada vez con más frecuencia encontramos referencias al colectivo LGBT en multitud de ámbitos. En ellos hablan tanto de su lucha para ser aceptados socialmente, la propia aceptación personal e incluso nos muestran el significado de un amor “diferente al convencional”. ¿Cómo es la representación del colectivo LGTB en la música, la literatura, los fanfics, el cine y las series? 

Representación en la música

El panorama musical de los últimos años ha mantenido la tendencia que ya establecieron en el pasado artistas como Gloria Gaynor, Alaska o Freddie Mercury. Predominan las canciones con mensajes aludiendo a la importancia de vivir y ser como se quiere ser, siendo claros ejemplos Break Free de Ariana Grande y Zedd (2014) o The Greatest de Sia (2016).

A esta vertiente exaltadora de la libertad se suma una vertiente más crítica. Mientras que Miss Caffeina afirma en su tema Oh, Sana (2016) que “hay espejismos que nunca llegan a encontrar la luz”, el videoclip de The Greatest parece aludir a la masacre sucedida en la discoteca Pulse, criticando la destrucción de espacios donde las personas del colectivo se sienten “libres para ser las más fantásticas”.

Un género tan vigente como el K-Pop parece sumarse a la causa con temas como Neverland de Holland (2018), cuyo videoclip muestra a una pareja gay en ese “País de Nunca Jamás” donde vivir libremente su sexualidad.

Las principales carencias del sector residen en la presencia de canciones y narrativas que aludan a historias vividas en primera persona, a las vivencias y experiencias de los miembros del colectivo. Muchos de estos temas no tienen videoclip o se limitan a mostrar imágenes que no guardan relación alguna con la temática en el mismo, restando importancia al objetivo con el que son lanzados.

En la literatura

Hoy en día podemos encontrar sobre todo en el género “novela juvenil” multitud de parejas y personajes pertenecientes al colectivo. Esto se debe precisamente al género, la literatura juvenil está dirigida a un público con una mentalidad más abierta, propia de su generación.

Aparte, se pueden encontrar diversidad de libros con la etiqueta “LGTB” cuando estos libros tienen como protagonista a personajes o parejas del colectivo.

Es en este punto cuando a muchos les surge la pregunta: ¿solo porque el protagonista sea del colectivo debe llevar la etiqueta? Y es lógico que surja esta pregunta junto a la correspondiente confusión.

Lo cierto es, que a pesar de que la etiqueta sí pertenezca a todo aquel libro cuyo protagonista sea LGTB, son los propios autores los que ponen esto en entredicho.

Algunos autores como Álvaro Pombo o José Luis Collado pertenecen a la corriente de escritores que se oponen a la etiqueta.

-“No me gustan las etiquetas”- o -“La literatura no es heterosexual ni homosexual, solo es buena o mala”-

Estos son algunos de sus argumentos. Aunque luego podemos encontrar escritores como Edmund White o Eduardo Mendicutti, que pertenecen a la opinión opuesta y consideran que no hay nada de malo en poner etiquetas y “llamar a las cosas como son” según han declarado algunos.

Finalmente, escritores poco conocidos o anónimos, muchos de ellos escritores en plataformas online como “Wattpad” también están divididos entre la opinión sobre si esta etiqueta visibiliza al colectivo o por otro lado lo aísla.

-“Si escribo una novela de misterio donde el detective principal sea homosexual, ¿por que debe llevar la etiqueta LGBT? Cuando es heterosexual no veo la etiqueta correspondiente a su sexualidad.”-

Fenómeno fanfic

En el caso de los fanfics, las etiquetas son primordiales para su catalogación y búsqueda. Pero, ¿qué es un fanfic? Fanfiction, fanfic o fic, según Morán Rodríguez, (2007): «Se trata de una  ficción creada sobre las pautas argumentales y los personajes de una ficción preexistente y conocida de antemano por los autores y los posibles lectores». Consiste, por tanto, en un escrito creado a partir de un mundo precursor.

Aunque su popularidad llegó en el siglo pasado con la serie Star Trek y la interpretada relación entre Kirk y Spock, el origen se remonta al siglo XIX con Conan Doyle, cuando en 1893 tuvo que “resucitar” a su personaje Sherlock Holmes en The Final Problem por presión social. The Baker Street Irregulars se considera el primer fandom, grupo de personas que escriben, apoyan y difunden la obra; con normas y distribución de lo creado.

Nos encontramos ante una literatura por y para fans, accesible por la tecnología y con retroalimentación inmediata. Incluso pueden participar en el relato como personajes. Si bien es cierto que la calidad varía, pues el acceso es global, estaríamos ante un aprendizaje. Además, cada vez más los fanfics pasan de la red al papel en los estantes de las librerías.

Respecto a los géneros dominantes, la apreciación general es el protagonismo heterosexual, seguido por el homosexual. Esto depende también de la plataforma y el fandom que se frecuente. Es gratuito y sin intermediarios, por lo que la relación con el original es tan relativa como se desee, pudiendo cambiar las parejas, mezclar mundos, escribir sobre temas controvertidos o bajos en el ranking, entre otros. El público tiene el poder directo y está cambiando el sistema literario.

En el cine y las series

A pesar de que podríamos afirmar que el colectivo LGTB se muestra desde hace mucho en el mundo del cine y las series, ¿es cuestionable la representación en estos ámbitos? Por supuesto.

La representación “convencional” del colectivo en la pequeña y gran pantalla parte de prejuicios y estereotipos muy marcados. La expresión de género de personas LGTB suele ir acorde a lo esperado socialmente. Una problemática muy relevante surge en torno a las tramas: siempre son dramáticas. Parece ser que en la ficción, cuando se inserta un personaje LGTB, su vida únicamente puede ir en torno a problemas continuos y situaciones terribles. Es importante destacar también, que las vidas de personajes LGTB se centran en eso, ser LGTB. Las tramas, en muchos casos, no van más allá. ¿Acaso las personas LGTB no tienen nada relevante en sus vidas más allá de ser LGTB?

Respecto al colectivo trans, habitualmente es representado por personas cis (que se identifican con el género que se les asignó al nacer). Esto, que puede parecer sin importancia, refuerza la idea de que las personas trans están “disfrazadas”. Además, resta visibilidad debido a que no está representando la realidad de forma fiable. Es más, muchas producciones ignoran esto a pesar de que el colectivo trans lo repite incesablemente.

Poco a poco, sin embargo, está cambiando la representación. Cada vez más, surgen películas y series que transmiten una visión muy diferente del colectivo. Un ejemplo serían las series “Sense8” y “One Day at a Time”, en las que se muestra a personajes del colectivo visibilizando situaciones que viven pero desde un enfoque distinto. Podemos ver a una mujer trans representada por una mujer trans (en “Sense8), una naturalización del colectivo y explicaciones sobre terminología desde el humor (esto último en “One Day at a Time”).

Aún así, todavía queda mucho camino por recorrer hasta que el colectivo LGTB tenga una representación adecuada en cine y series. El primer paso está en que los creadores escuchen al colectivo y lo que se reivindica constantemente.

¿Cómo es la representación del colectivo LGTB?

Para concluir, podríamos decir que las problemáticas respecto a la representación y visibilidad LGTB no son muy diferentes entre las diferentes disciplinas. En la música no termina de explotar del todo la visibilidad LGTB y, cuando se hace, son muy evidentes los mensajes. Desde la literatura, se tiende a tratar como un género propio esta representación, lo cual contribuye a que haya controversia al respecto. Si nos vamos a los fanfics, la predominancia es mostrar parejas heterosexuales cis, seguidas de homosexuales cis con mayoría masculina. Esto nos lleva a una falta de visibilidad y estereotipificación de la poca visibilidad mostrada. Finalmente, en el cine y series, se muestra poco al colectivo y se hace mediante la tragedia generalmente.

En todos los ámbitos, sería más que necesario comenzar a partir desde una perspectiva más personalista, vivencial y presencial. Al fin y al cabo, la realidad LGTB solo podremos verla de la forma más cercana a la realidad posible si la representan personas que son LGTB.

1 pensamiento sobre “Representación LGTB: música, literatura, fanfics, cine y series

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