Comienza el verano y hace calor. Hace calor y no dudamos en huir de la ciudad para sentarnos en un chiringuito. Sí, tomarse algo frío y una de bravas es el descanso del guerrero. También nos gustan las canciones del verano, aunque lo reconozcamos en la más estricta intimidad. Sin embargo, a veces nos cansan; parece que nos persiguen allá donde vamos. Con este título tan evocador, voy a dejaros algunas canciones para el verano de artistas emergentes.

Los artistas emergentes elegidos son: Monterrosa, Las Chillers, Javiera Mena Carolina Durante, Brisa Fenoy  y La Casa Azul

Monterrosa: llena tu verano de techno

Un dúo que se consolida rápidamente, formado por Rocío Sáiz y Enrique Aparicio «Esnórquel»

Irrumpieron en el panorama con el single Parálisis, sin embargo Fauna se convirtió en un himno para el colectivo LGTB y el feminismo. Una canción que pone los nervios a flor de piel, que nos convierte en presas desde la primera escucha. Aquí no se ha quedado todo, este año 2019 ha visto el nacimiento de su disco Latencia, con muy buena recepción en círculos alternativos. Como broche de oro, antes del comienzo del estío nos sorprendieron con un cover de Massiel (Más Fuerte) y con la oscura pieza Prácticamente magia.

Todo en ellos es reivindicación, han venido a desafiar los esquemas sociales sobre el género y su alcance. Al hilo con esto, no dudan en reivindicarse como el primer grupo patrio formado por «un maricón y una bollera visibles». Sin embargo, para sumergirse en el amor de Massiel hay que escucharlo, no te lo pueden contar.

Sal a bailar, no tendrás más remedio.

Las Chillers: O puedo bailar o no es mi revolución

La visibilidad lésbica salta a la palestra de la mano de estas mujeres capitaneadas por Rocío Sáiz. El feminismo, la lucha LGTB+, el punk, el bakalao y el petardeo más clásico se juntan en un único lugar. No van a dejar de castigar la carretera este verano, así que si puedes, no dudes en disfrutar de sus directos. Es un recuerdo imborrable sobre la celebración de la música en plena libertad.

Si bien es cierto que su frontwoman no deja indiferente a nadie, es recomendable alejarse de polémicas. Abre tus oídos a lo que allí sucede, baila, grita y canta. Reitero que te sabrás todo el play list, posiblemente, llegues a coger el micrófono. Sus versiones son verdadero oro auditivo.

En los últimos tiempos, se han decidido a componer temas propios tales como Baila y Siempre Juntas, que hablan sobre mujeres a las que les gustan las mujeres.

Javiera Mena: la innovación hecha canción

La descubrí por casualidad en una canción conjunta con El último vecino: Culebra, columna y estatua. Desde aquel momento me di cuenta de que era mágica. Tampoco deja indiferente su colaboración con Dorian en Vicios y defectos.

Buceando entre sus piezas musicales, hay grandes temas. Esta chilena no deja de sorprendernos con sus cuidados trabajos unidos al compromiso social. Yo lo definiría como «otro tipo de música para bailar», que nada tiene que envidiar al resto de artistas internacionales. Llega incluso a cuidar los vídeos, de manera que cuentan una historia paralelas

Entre las colaboraciones con artistas españoles y sus actuaciones aquí, se ha ido convirtiendo en una incondicional del público alternativo. Ha llegado incluso a influenciar a los nuevos intérpretes de música electrónica. Ni siquiera la organización del Orgullo de Madrid ha considerado la posibilidad de prescindir de ella; los asistentes al espacio «Plaza de las Reinas» pudieron disfrutar de ella.

Carolina Durante: la sorpresa del año

¿Cómo hablar de este grupo sin mencionar Cayetano, El himno titular y Perdona (ahora sí que sí)? Joder, no sé.

Bromas a parte, son uno de los grupos que más ha crecido en poco tiempo. Sus letras calan en un público que se ve reflejado, que vive un tanto defraudado el presente. Que no son mejor que nadie y por ello no dudan en pedir perdón. Incluso por provocar que los recintos cuelguen el cartel de sold out por toda la geografía española.

Son incombustibles, o los odias o los amas. O te aprendes sus canciones o has estado saltando todo el rato y eso quiere decir que la noche ha estado bien. Que se te ha grabado lo vivido como un taladro a las tres del mediodía. Como si de la banda sonora de nuestras vidas se tratase.

Brisa Fenoy: La voz de la juventud

Lo malo fue la carta de presentación de Brisa Fenoy además de un número 1 para la factoría de Operación Triunfo 2017.  Mientras Aitana War entonaban «Pa fuera lo malo», lo bueno iba llegando para Brisa Fenoy. Cada vez era más conocida.

Sin embargo, esta joven algecireña ya había mostrado su carácter polifacético al mundo. Ha sido modelo e incluso intentó estudiar psicología. Ninguno de estos mundos la pudo apartar de su verdadera pasión: la música. No todo es componer, se atreve a cantar sus reivindicativos temas.

Su música refleja un crisol de culturas, algo que encaja en su compromiso en la mejora de las condiciones de los inmigrantes que llegan a nuestro país. Esta entrega apareció en ella al conocer la realidad de los refugiados sirios en Turquía. Si tenemos el mismo cuerpo ¿por qué no la misma casa? se pregunta en su tema Jerico.

Luchar por un mundo más justo no está reñido con el buen rollo, algo que se muestra claramente en Parriba. Sin embargo, destaco generación porque es una canción donde muchos nos vemos reflejados.

La Casa Azul: Curar el desamor que sigue al verano del amor

Hace 11 años, La Casa Azul estuvo cerca de representar a España en la edición de Eurovisión 2008 celebrada en Belgrado (República de Serbia). Aquel año, mientras se bailaba el Chiqui Chiqui, el tsunami de la revolución sexual llegó para quedarse. Por supuesto, la revolución sexual llegó a OT y a la serie Merlí, rescatando este liberador himno.

Sin abandonar el fino humor que hizo viral Amo a Laura, Guille Milkyway ha seguido fabricando canciones para La Casa Azul. Unos ritmos que no pueden faltar en cualquier fiesta. Sin embargo, se ve cierta madurez con el paso del tiempo, se ven temas un poco más oscuros. Se canta al desamor.

Este profesor de cultura musical nos ha dejado tarea para el verano, debemos bailar Ivy Mike y El Final del amor Eterno. Para los rezagados, se les añade Nadie pudo volar, Ataraxia y podría ser peor. Lo que hay que hacer para tener nivel profesional en la pista de baile.

Un verano sin canción del verano no es verano, pero es hora de elegir la banda sonora de nuestro merecido descanso estival. Y ya sabes, cuando llega el calor, los chicos se enamoran.

 

 

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