De gatos, The Circle y The Good Place

¿Muestran las RRSS la realidad? ¿Es oro todo lo que parece? En el fondo las RRSS pueden sacar lo peor de las personas y lo analizamos con el nuevo reality de Netflix: The Circle. Y de propina como estamos en año bisiesto os recomendamos un par de cosas más para vuestro entretenimiento.

Como estoy generoso os voy a hacer un 3×1 y os voy a hablar de un reality (The Circle), una miniserie (A los gatos, ni tocarlos: un asesino en Internet) y una serie (The Good Place).

THE CIRCLE:

Con The Circle no os voy a hablar de la película de 2017 protagonizada por Emma Watson y Tom Hanks. Lo voy a hacer de un nuevo reality, de 12 capítulos de duración, en el que los participantes conviven en el mismo edificio, en habitaciones distintas y únicamente pueden comunicarse a través de una app.

Echando un vistazo a The Circle podemos ver el estado de la sociedad actual: con las redes sociales es cada vez más difícil distinguir entre la realidad y la ficción. Se trata de un concurso en que los participantes hablan, tontean, se hacen amigos, tratan de mostrarse como si mismos o incluso fingen ser otros, todo ello con el objetivo de ganar 100.000 dólares.

Para comenzar los concursantes tienen que crear un perfil con varias fotos y una descripción, de esta manera se presentan al resto de compañeros, ya sea mostrándoles la verdad o engañándoles haciéndose pasar por la identidad de otra persona (estos últimos son los impostores).

Esto es como en la vida real, hay personas que tienen confianza en su personalidad y otras consideran que esconderse detrás de una identidad falsa o personalidad diferente puede hacerle ganar popularidad.

Imágenes de algunos de los participantes de “The Circle”

Fuente: Netflix

Tras hablar entre todos ellos, ya sea individualmente o en grupo, valorar sus perfiles y sus personalidades se lleva a cabo un ranking de popularidad cada cierto tiempo. Tras obtener los resultados del ranking los dos más votados son denominados como influencers y tienen el poder de “bloquear” al participante que quieran eliminándole del concurso.

Esta expulsión puede deberse a desconfianza porque no se fían de la otra persona o incluso, en algún caso, por no haber llegado a conocer al concursante, debido a que algunos entran con posterioridad ocupando el hueco de los bloqueados. El momento MARUJEO del reality viene cuando los expulsados, al abandonar su habitación, pueden ir a la de cualquier otro concursante y así descubrir quién decía la verdad y quién mentía.

Obviamente el SALSEO está en que haya impostores y en el hecho de que todos los concursantes saben que hay varios de ellos. Todos tienen un mismo objetivo: ser influencers y evitar ser bloqueados del Círculo.

En definitiva, estamos ante un concurso que nos muestra la era actual en la que vivimos y que, al estar ante una pantalla, todo lo que vemos o con quién hablamos no tiene porque ser real.

Como diría el GENIO DE TWITTER, DAVID LANDA, al que dedico este pequeño HOMENAJE, no hay nada peor que el postureo aburrido y sin gracia en Instagram.

A LOS GATOS, NI TOCARLOS – UN ASESINO EN INTERNET:

Dejamos de lado el mundo reality pero no las redes sociales, porque os voy a hablar brevemente de una miniserie documental de Netflix de tres capítulos en el que se muestra el poder de las mismas: A los gatos, ni tocarlos – Un asesino en Internet.

Esta miniserie parte de que los brutales vídeos de un retorcido criminal llevan a un grupo de investigadores internautas a una arriesgada búsqueda que los adentra en un siniestro submundo.

Por un lado, tenemos un criminal que sube vídeos a YouTube en los que tortura y mata tanto a gatos en primer lugar, como a una persona posteriormente. Y por otro lado, a usuarios de Facebook que crean un grupo en esa red social para criticar y encontrar al sujeto en cuestión.

Podemos ver la movilización de las redes sociales cuando sucede un determinado hecho polémico, como la reacción a la tortura y matanza de gatetes adorables, y es que la norma más importante en Internet según esta miniserie es que los gatos son intocables.

Fuente: Netflix

En definitiva, vemos los orígenes de un desequilibrado que únicamente busca la fama y que utiliza Internet y las redes sociales para lograrlo, y destaca el hecho de que usuarios de Facebook investigan todos los indicios de los vídeos subidos a YouTube por el asesino para encontrarlo.

THE GOOD PLACE:

Para finalizar, quiero hablarte querido/a lector/a de The Good Place porque me he cansado de hablar de las redes sociales y que mejor manera que terminar hablando de una comedia. Se trata de una serie de la cadena estadounidense NBC (distribuida por Netflix), de 4 temporadas (53 capítulos en total) cuya emisión finalizó el pasado 30 de enero.

Si no has visto esta serie te la recomiendo, es una serie de comedia y fantasía con toques filosóficos, de corta duración (unos 20 minutos máximo por capítulo) y cuya visualización es muy amena. Para no hacer spoiler a nadie que no haya pasado de la primera temporada, me limitaré a hacer una descripción breve a la vez que atractiva.

La serie comienza cuando una joven recientemente fallecida, Eleanor Shellstrop, llega a la otra vida y se siente aliviada y a la vez sorprendida por haber llegado al Lado Bueno. Pero al poco de llegar se da cuenta de que está en ese lugar por error, por lo que tendrá que adaptarse, ocultar su comportamiento frívolo y moralmente imperfecto, y convertirse en mejor persona para quedarse.

Personajes de The Good Place

Fuente: Netflix

Porque cualquiera puede ser cualquiera en Internet.

Porque no molestes a los gatos.

Y tú, ¿eres más de Google, Siri, Alexa o Janet?

Porque Everything is fine.