Dime qué deporte practicas y te diré cómo estás de la cabeza

Hoy en día, a la gente le gusta el arte, la pintura, la moda, la fiesta, Netflix, e incluso las peleas de gallos en el barrio. No obstante, hay algo que destaca por encima del resto de costumbres en nuestra mundana sociedad, y es el gran hábito deportista de (casi) todos sus habitantes.

Si no haces deporte… eres rematadamente vago.

¡Sal! Aunque sea a andar.

Está claro que no todos tenemos la misma resistencia física, tiempo, ganas o quehaceres en nuestras ocupadas vidas; pero parece estar consensuado que, si quieres llevar una rutina saludable, tienes que practicar de vez en cuando algún tipo de deporte.

¿Muy de vez en cuando?

En fin, cuando sea.

Vale, sí. Existen infinitas formas de sudar las calorías… Hasta hay quien dice que al nacer ya vino en forma, y quema todo lo que genera pensando, estudiando; digamos «estando». ¡Solo por existir, leñe!

Sí, claro. Seguro que sentados en vuestras sillas durante horas quemáis infinitas calorías. Por cierto, cuidado con la piromanía.

La cosa es que, más allá de estas personas que están por encima del bien y del mal y no requieren de los beneficios del deporte para sobrevivir, todos los demás mortales nos repartimos por distintos perfiles en función del tipo de actividad física que hemos escogido para nuestro día a día.

Y ojo, que no solo consiste en quemar. También se trata de cuestiones de salud, prevención de enfermedades, motivación y lucha contra el estrés o la fatiga.

A continuación, me dispongo a enumeraros los principales sujetos que nos podemos encontrar por la calle que, sin tener que pertenecer exclusivamente a un único grupo, se pueden combinar formando híbridos deportistas a lo «sport transformer«.

Los runners

Por favor, que levante la mano el primer runner al que nunca le hayan dicho que «correr es de cobardes».

Señoras y señores, dejadme que os diga una cosa: correr NO es de cobardes.

Basta ya de alegar este tópico que no tiene sentido. Correr, no es de cobardes. Aboguemos por una frase menos repetida.

Correr es una actividad física que cuenta con innumerables ventajas, … así como desventajas, todo sea dicho.

Con una de cal y otra de arena, se trata de un deporte desestresante que sirvió a Forrest Gump para marcarse una proeza difícil de superar.

Con esto, debería bastarnos.

Este tipo de perfil lo tiene esa persona que busca la superación personal, que es constante, resistente y se esfuerza a pesar de los contratiempos. No hay zona de confort.

Ante los problemas ¡soluciones! Y ¿por qué no? ¡Más retos!

Los que posturean como que hacen deporte

¿Quién no tiene un amigo que hace como que practica deporte pero en realidad es mentira, y lo hace para llamar la atención?

Así es. Todos conocemos a alguien que, a veces, hace como que le gusta el deporte y finge que está en forma.

A mí, me parece totalmente respetable e incluso os diría que saludable: por poco deporte que hagan estas personas, solo por posturear ya están haciendo más que nada, ¿no?

El deporte que practicó John Travolta rodando estas secuencias en Grease, es superior al que muchas almas cándidas van a hacer en toda su vida por absoluta pereza. Así que un olé por el «deporte» de postureo.

¡La intención es lo que cuenta! ¿Y aparentar?

Este perfil lo cumplen aquellas personas con sentimiento, muy profundas, que buscan la aceptación social y se esfuerzan por intentar añadirse al curso del río a pesar de que, a priori, no encuentran necesarios los beneficios que la actividad física les reporta.

«Los mazaos»

Es una categoría difícil de delimitar pero, desde mi punto de vista, engloba todo aquel deporte que haga que te salga bola en el brazo y parezcas primo lejano de Jason Momoa (o vecino de su barrio).

Dentro de las disciplinas de «los mazaos» podríamos hablar de crossfit, pesas por amor al arte, halterofilia, powerlifting, culturismo, etc. Toda la zona oscura del gimnasio, vamos.

Los box están muy de moda. Si aún no estáis en uno, en ellos podréis encontrar entrenamientos de la línea muy específicos.

Hablo desde el desconocimiento de cada ciencia pero, en general, podríamos decir que esta sección consiste en ponerte tocho, o como un toro, o como lo queráis llamar.

Sin duda, cada una de estas disciplinas cuenta con una serie de ventajas que, además, incluyen la difícil tarea de definir (muscularmente hablando). Si el cuerpo humano fuese un diccionario, estas disciplinas serían la RAE, o la Wikipedia (o el Rincón del Vago para algunos). Definen el contenido que luego sale a la luz.

Más o menos.

Inspiran seguridad. ¿Quién no querría a Mitch de Bodyguard como vigilante en la playa? Yo sé que si hay un tiburón, la Roca puede acabar con él. Y eso me da mucha tranquilidad.

Este tipo de perfil es fuerte (físicamente hablando). Y se ve. No hay más.

Los dancers

Aquí se encuentra el tipo de deportista con mejores vibraciones del lugar.

Baila, ¡y tu día cambia!

La zumba, el fitness dance, y cualquier modalidad que consista en «bailar» (a lo moderno, latino, streetdance, etc); se pueden encuadrar dentro de la categoría oficial de good vibes.

Desde mi punto de vista, esta dinámica es de lo mejorcito ya que combina movimientos con ritmo y coordinación (en la mayoría de los casos), con coreografías súper chulas que sirven para contagiar el ánimo en el metro, en la disco, o en tu cocina. Además, conoces mundos musicales de todo tipo. ¡Viva Bollywood! ¡Y viva Romeo Santos!

Estos deportistas son el alma de la fiesta: alegres, desinhibidos, no saben lo que es la vergüenza.

Sienten el ritmo, y eso es lo que les importa: cerrar los ojos y dejarse llevar por la melodía que busca el cha-cha-chá del tren.

Los que solo hacen deporte en equipo

Hay personas que son indiscutiblemente deportistas pero que solo les gusta hacer ejercicio cuando este conlleve la existencia de un equipo.

Ya no digo bueno o malo, con que «exista» por lo general, les vale.

Fútbol, pádel, tenis, baloncesto, natación sincronizada… Estas personas son principalmente corporativas.

Saben que el compañerismo, la disciplina y el pensamiento estratégico les dará una ventaja competitiva frente a otros equipos (o no), y les ayudará a desarrollar habilidades personales muy útiles en su día a día (o no).

No obstante, este tipo de deportista tiene el gran contra de que su forma física depende de que exista un equipo. Si este falla, no conseguirá mantenerse a pie de cañón y respetar las costumbres que el cuerpo le pida.

Los que, pase lo que pase, van al Gym

Estas personas consiguen sacar un hueco cada día, para dejarse caer por el gimnasio y asistir a la clase que toque.

Poco les importa si es Body Combat, Body Pump, Body Balance, GAP, Spinning o X Core (entre una innumerable lista de posibles opciones).

El único filtro que se ponen es ir a clases que contengan alguna palabra en inglés. Digamos que por sonoridad, les cae en gracia la actividad.

Lo importante para ellos es ir, y saber que han cumplido.

«Hoy, he ido al gimnasio», se dicen mientras tachan el calendario como si ese día valiese más que el resto.

Y ¡ole por ellos también! Son personas rutinarias que, a pesar de no ser explícitamente amantes del deporte (y muchas veces dejarse caer sin ganas por el gym), saben que tienen que ejercitarse para estar en forma, y cumplen como está mandado.

Haga frío o calor, ahí les tienes con sus bolsitas de deporte preparadas para lo que viene.

CONCLUSIONES

Disciplina, rutina, afán de superación, aceptación social, postureo, tochez (…)

No hay excusa. Aquí tenemos defensa para cualquier tipo de deporte porque es algo maravilloso, saludable y con muchas variedades e intensidades posibles.

Sal a la calle, o quédate en casa y haz sentadillas frente al espejo. ¿Qué más da?

Pero haz algo, porque el cuerpo y la mente son dos entes que están ligados por una misma fuerza y, al igual que todo lo que cultives tu mente, ayudará a tu cuerpo; el mens sana in corpore sano siempre dominará.

 

1 pensamiento sobre “Dime qué deporte practicas y te diré cómo estás de la cabeza

  1. Muy bien todas tus reflexiones. Es verdad que el ejercicio es muy importante, pero a algunas edades es necesario. Cuando se es mayor aunque solo sea moverte y andar un rato obligatorio todos los días, te hace encontrarte mucho mejor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *