Erasmus en tiempos de Coronavirus: ¿Viajar o no viajar?

ERASMUS EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS: ¿VIAJAR O NO VIAJAR?

Últimamente el irse de Erasmus está en boca de todos. Estudiar en el extranjero, salir de fiesta, conocer nuevos amigos, descubrir ciudades, culturas…  Sin duda alguna, la idea no suena nada mal. Las becas Erasmus han sido durante décadas la opción preferida por cientos de estudiantes para traspasar fronteras y estudiar en algún país europeo. Este año, la pandemia por coronavirus trae un escenario bastante diferente.

Erasmus

Se acabó el encontrarte estancado. Vivir en otro país te dará la oportunidad de evadirte de todo. Te enriqueces y ves la vida de una forma totalmente diferente. Empiezas a crear un criterio más amplio, a redefinir tus ideas… Todos los que han vivido la experiencia están de acuerdo en que irse de Erasmus va más allá de lo meramente académico. Para muchos, una experiencia necesaria que deberían vivir todos los estudiantes hoy en día.

Pero ¿qué es realmente el programa Erasmus? Erasmus es un plan que apoya y facilita la movilidad académica de los estudiantes y profesores universitarios. Los países que participan en este plan son los estados miembros de la Unión Europea, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza, Turquía y Macedonia. Cada Universidad tiene acuerdos con distintas Universidades europeas, donde se especifican entre otros, el tiempo mínimo y máximo de estancia. Erasmus significa descubrir Europa, conocer nuevas personas, sumergirte en otras culturas… al mismo tiempo que desarrollas nuevas habilidades para convertirte en un buen profesional.

El Erasmus y la llegada del COVID-19

El curso pasado, la mayor parte de los estudiantes que disfrutaban de una beca Erasmus vieron alterados sus planes. En pleno disfrute de la experiencia Erasmus, miles de estudiantes tuvieron que enfrentarse a la suspensión repentina de clases. Cierres de fronteras, incontables trabas para poder regresar a casa… Acababa de declararse una alerta sanitaria, una pandemia por COVID-19.

El comienzo de un nuevo curso ha propiciado que muchas universidades europeas hayan renunciado a ofrecer clases presenciales.  Al menos durante los primeros meses de curso, donde se prioriza la enseñanza online durante el primer semestre. O bien una combinación  de ambas modalidades. En esta segunda opción,  los estudiantes Erasmus tienen la posibilidad de incorporarse presencialmente al país de destino pasado el primer semestre. Aunque el aprendizaje online se presenta como una forma segura de garantizar la enseñanza de una manera segura… En un programa Erasmus, en el que parte de la experiencia formativa se basa en el intercambio cultural, las herramientas virtuales deben ser un complemento, y no un sustituto de  la movilidad física.

Viajar o no Viajar

Como consecuencia de las restricciones (toques de queda nocturno, lugares de ocio cerrados al público..) y la incertidumbre, muchos estudiantes plantearon renunciar a la beca o aplazar su movilidad al comienzo del curso. Otros, decidieron subirse al avión y vivir la experiencia, aunque puede que no tal y como lo imaginaban.

Si el toque de queda a partir de las nueve de la noche hundió la esperanza de los Erasmus, el confinamiento que decretó el Gobierno Francés frustró las expectativas de la experiencia para muchos estudiantes. En Portugal la situación también es drástica.  En nuestro país vecino está decretado el estado de calamidad, lo que implica restricciones a la movilidad y a las reuniones sociales. Definitivamente no es el escenario mas idóneo en el que nos gustaría viajar.

Puede que todavía haya alguna esperanza para quien se atreva a subirse a un avión.  Podemos escoger ciudades como Praga o Innsbruck. La ciudad de Praga no presenta índices de Covid-19 demasiado altos, y desde el 24 de agosto, son obligatorias las pruebas PCR para los estudiantes que viajen a este país. Innsbruck, una pequeña ciudad de Austria, es un espacio casi libre de contagios. Las bajas incidencias hacen de la ciudad una elección ideal para pasar los meses que dura la experiencia Erasmus.  Pero… si todavía tienes posibilidad de aplazar al próximo año tu estancia erasmus, ¿por qué no hacerlo? Nunca podemos saber lo que nos deparará el futuro, pero quizás el escenario sanitario a nivel mundial sea algo más favorable.