Eurovisión 2019. El análisis del Panda

Las cuarenta y uno canciones que participarán en el LXIV Festival de la Canción de Eurovisión que se celebrará en Tel Aviv la tercera semana de mayo ya han sido presentadas. Como dice el eslogan de este año, a día de hoy, todos los países pueden atreverse a soñar. Ahora bien, el día 19 de mayo a la 01.00 horas, solo tendremos un ganador. El año pasado clavé el ganador. Veremos este año. Bienvenidos al análisis del Panda de Eurovisión 2019.

 

LOS FAVORITOS DE LAS APUESTAS

Las casas de apuestas ya han hablado y tienen a sus favoritos. En Eurovisión 2018 también clavaron la victoria de Netta. Sin embargo, no vieron el segundo puesto de Chipre ni las sorpresas de Austria y Alemania. Por el contrario, situaban muy bien a países como Bulgaria, Estonia o Australia que, a posteriori, consiguieron resultados situados en la zona media de la clasificación. Por ello, cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia.

4. SUIZA

La canción de Suiza es la cuarta mayor con más posibilidades. La televisión pública del país alpino ha apostado por una canción pop, moderna y muy adictiva. Influenciada tanto por «Fuego» como por los éxitos pop latinos, la canción de Suiza entra muy bien al cuerpo. A día de hoy, solo hemos podido disfrutar de su videoclip. Ello conlleva un riesgo: si el directo no está a la altura, podemos estar ante uno de los batacazos del año. Si por el contrario, Luca consigue transmitir su energía y no desafino, podemos estar ante uno de los mejores resultados de Suiza, país que no huele la final desde 2014 con los geniales Sebalter. Hasta 2005, tenemos que remontarnos para encontrar el último TOP 10 del país de la cruz gracias a Vanilla Ninja y su Cool Vibes, canción que catorce años después sigue sonando muy fresca.

3. SUECIA

La incombustible Suecia se sitúa tercero en las apuestas con una canción de lo más cuqui: es cuqui la canción, es cuqui el cantante y son muy cuquis las coristas. Puesta en escena cuidada pero sin fliparse como en años anteriores. Con un estilo góspel que recuerda al bueno de Cesar Sampson, Suecia tiene altas posibilidades de llevarse el gato al agua especialmente gracias al voto del jurado. Justo como Austria el año pasado. La duda es qué pasara en el 50% del público. El año pasado solo sacaron 21 puntos. En 2015, cuando Suecia ganó, tampoco consiguieron liderar la clasificación del público. Veremos qué pasa este año.

2. RUSIA

Rusia tiene ganas. Después de no participar en 2017 y fracasar en 2018, Sergey Lazarev coge el relevo para dar a Rusia ese segundo triunfo del que le privaron en 2016. Ahora bien, la canción es muy convencional. Una balada muy convencional y algo anticuada. Sin embargo, haciendo algo similar, Rusia consiguió dar la sorpresa en 2008 y ganar con Dima Bilan con una balada (no sonaba tan antigua) acompañado de un patinador y por un Stradivarius. Seguramente, Sergey arrastre mucho voto del publico de los países este que le aúpen en la general. La incógnita será el resultado del jurado. Al contrario que Suecia, Rusia es uno de los países más infravalorado por el jurado experto. De hecho, si Eurovisión 2017 se celebró en Kiev y no en Moscú o Sochi fue por el jurado que dio la victoria a Ucrania en aquel lejano 2016.

1. PAÍSES BAJOS

Arcade es el nombre de la canción favorita a día de hoy. También es una de las canciones más reproducidas del año. Al igual que la de Rusia, estamos ante una balada pero está sí que suena 2019. Sin embargo, yo no la veo ganadora. No es capaz de transmitir tanto como lo hizo Salvador Sobral en 2017 o The Common Linnets en 2014. Creo que estamos ante una balada más como las que podemos encontrar en las radio fórmulas. Me recuerda mucho a Aram MP3 en 2014 cuando con una balada moderna que hasta incorporaba hasta sonido dubstep alcanzó la cuarta posición. En resumen, a pesar de ser la favorita por las casas de apuesta, no la veo una canción ganadora.

 

LOS FAVORITOS DEL PANDA

De las cuatro canciones comentadas anteriormente, la que más me convence es la propuesta sueca: es una canción que hecha para transmitir esperanza y felicidad. Es imposible no acabar con una gran sonrisa después de ver la actuación. Además de las cuatro propuestas anteriores, me gustaría resaltar otras tres más que por su originalidad me han gustado.

SAN MARINO

De lo mejor de este Eurovisión. Esta canción tiene que estar en la final sí o sí. Aunque luego quede última, el pequeño país una propuesta que invita al cancaneo. Es imposible no escuchar la canción y no acabar moviendo la pierna. En los casos más extremos, puedes acabar con un cubata en la mano porque la canción invita a ello. El próximo 14 de mayo no te quedes en casa. La humanidad ha tenido que pelear mucho para conseguir el derecho a voto. Y Serhat se merece su hueco en la final.

ISLANDIA

Otro país que se merece acabar este año con su mala racha de cuatro eliminaciones seguidas es Islandia. Estamos ante una de las propuestas más arriesgadas con una estética sadomasoquista que combina dos tipos de voces: la gutural de las estrofas con la dulce del estribillo. Es imposible quedar indiferente después de escuchar esta canción. Solo por lo arriesgada de la elección y por volver a escuchar el islandés en una final, este país se merece su hueco en la final.

PORTUGAL

Ojito con Portugal. Ojito que Conan Osiris da la sorpresa. ¡Qué bien le sentó la victoria de 2017! La canción y la puesta en escena son enigmáticas con un sonido muy fresco y sin dejar de renunciar a las raíces lusas. Estamos ante una pieza de arte contemporáneo con una canción y puesta en escena vanguardista que a pesar de todo sigue sonando muy ibérico. Mis felicitaciones al país vecino porque, pase lo que pase, es una de las propuestas más interesantes del año.

 

¿Y QUE PASA CON ESPAÑA?

Finalmente, vamos a hablar de España. Desde 2003, una propuesta española en Eurovisión no había ilusionado tanto entre europeos y españoles. En vez de pensar en una canción hecha para gustar a europeos, hemos cogido algo nuestro como el espíritu verbenero y lo vamos a exportar. En mi opinión, ese es el primer paso para alcanzar un buen resultado: quitarse los complejos y ser capaz de resumir en tres minutos algo que nosotros tenemos tan interiorizados como las verbenas. Lo mejor de todo es que la canción suena mejor en directo que en estudio puesto que Miki sabe transmitir diversión.

Fuera producciones suecas cantadas en castellano ni producciones madrileñas queriendo imitar el estilo de Londres, la autenticidad de Miki y su venda pueden columpiarnos a la parte izquierda de la clasificación.

 

TO SUM UP

Estamos ante un año en que todo está abierto e incluso el ganador esté fuera de las canciones aludidas en este artículo. Cualquier cosa puede pasar y hasta los directos no podremos saber por donde tirán las cosas. A día 12 de marzo de 2019, fecha de redacción de este artículo, quiero que Eurovisión 2020 se celebre en la Península Ibérica pero creo que esto lo va a ganar Suecia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *