¿Por qué la victoria de Israel con Toy de Netta parece inevitable?

El sábado soltábamos la pregunta: ¿podrán Amaia y Alfred derrotar al melocotonazo que presenta Israel? Es una empresa difícil. Toy es una canción fresca, moderna, divertida y bailable y con un mensaje feminista en su letra. La intérprete, Netta, ha demostrado sobradamente el control que tiene de su vozarrón en el programa israelí que le catapultó a la fama: HaKokhav HaBa, un talent show que mueve masas en el país hebreo. Asimismo, la canción es totalmente diferente a las dos últimas canciones ganadoras en la que primaba el intimismo. Por si, a estas alturas, no sabéis de qué canción os estoy hablando, os dejo, a continuación, el videoclip:

Curiosamente, su gran rival, la canción de la República Checa, presenta también una canción muy alegre. Cansados de las baladas que los han lastrado a los últimos puestos en todas sus participaciones, los chechos han apostado por un Justin Timberlake local que se ha situado tercero en las casas de apuestas, solo por detrás de Israel y de Estonia (canción que tiene grandes papeletas de ser el fracaso de la edición. Si queréis saber el por qué, preguntadme por DM).

 

Las debilidades

Sin embargo, Toy cuenta con dos debilidades. La primera de ellas es la sobreexposición de la canción. Con más de 20 millones de reproducciones, es la canción más exitosa de la edición, duplicando los datos de Tu canción, su inmediata perseguidor. El público, a la hora de la verdad, puede llegar cansado de la misma y que, por tanto, pase desapercibida al estilo Gabbani.

La otra debilidad es inherente al país que representa: Israel. Estamos hablado de uno de los Estados más odiados del mundo. El aplastamiento hacia el pueblo palestino que lleva practicando el país, ha generado con un fuerte rechazo hacia el mismo. No obstante, Israel ya cuenta con tres victorias en su haber por lo que esto último no debería ser excusa.

 

Llegados a este punto del artículo es inevitable preguntarse si “Lo Malo” hubiera podido hacer frente al torbellino israelí. En mi opinión, en absoluto. Partiendo de la base de que ambas canciones muy similares: tanto Toy como Lo Malo son bailables en pleno proceso de cancaneo y contienen un mensaje feminista, la canción israelí suena más fresca, más moderna. Además, Netta desborda un carisma – baile del pollo incluido – que hubiera eclipsado totalmente a Aitana y Ana War. ¡Qué le pregunten a Soraya que es lo que ocurre cuando otra canción te eclipsa!

PD: El éxito de la canción ha saltado el Mediterráneo – en el caso de Israel, el mar Rojo y/o el Canal de Suez – y ha llegado hasta Uganda. Por favor, ¡que alguien llame a Dulceida, esos niños no llevan gafas de sol!

 

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