El distrito madrileño de Tetuán se sitúa alrededor de la calle Bravo Murillo, entre los distritos de Chamberí y Chamartín. Se trata de un distrito muy heterogéneo: En él podemos encontrar desde modernos rascacielos, en el complejo AZCA, hasta pequeñas casas, lo que hace de él un lugar con mucho encanto… Y mucha historia. ¿Conoces estas historias de Tetuán?

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  1. El distrito debe su nombre a que, en los orígenes, fue el lugar donde se asentaron los militares procedentes de Tetuán

Los orígenes del barrio llegan hasta la Guerra de África, en 1860, cuando al volver, el ejército victorioso acampaba en la dehesa de Amaniel, mientras se preparaba la entrada triunfal en la capital, que nunca sucedió. O eso es lo que cuentan en la mayoría de los sitios.

Sin embargo, no fue así. Tetuán ya existía antes de la guerra de África. Ya a mitad del siglo XXI, era un asentamiento de personas de clase obrera que, buscando suelo barato a las afueras de Madrid, construyeron allí sus viviendas, alrededor de la zona de Cuatro Caminos y en la zona que hoy ocupa la Junta Municipal de Distrito, aprovechando que el suelo era libre. Pero, tras la llegada de los militares, el gobierno decidió darle al barrio el nombre de Tetuán, a modo de campaña propagandística.

El barrio pertenecía al municipio de Chamartín, hasta que, en 1948, ambos fueron incorporados a Madrid. Sin embargo, no fue hasta varias décadas más tarde cuando, al igual que sucedió con muchos otros barrios de Madrid, se acabaron de asfaltar todas las calles del distrito y se terminó con las infraviviendas. Es por eso que aun se conserva una casa de baños en la calle Bravo Murillo 133. Un lugar donde la gente que no tenía baño en su domicilio podía ir para asearse, y que es una de las pocas de la capital que aun sigue en funcionamiento.

 

  1. En Tetuán existen más de 200 edificios de estilo neomudejar

El estilo neomudejar se desarrolló en la península ibérica a finales del siglo XIX y principios del XX. Con edificios sencillos, construidos en ladrillo con elementos artísticos, llegó a muchos barrios madrileños por su diseño novedoso y el bajo coste de las construcciones. De hecho, en el distrito de Tetuán existen más de 200 edificios de este estilo, todos ellos catalogados por la asociación de vecinos Cuatro Caminos-Tetuán y el grupo de Protección del Patrimonio de Tetuán durante los años 2021 y 2022, que se pueden consultar en este enlace. Vecinos que, entre todos, consiguieron descubrir y dar a conocer todos estos edificios.

Pero probablemente fueran muchos más. El descuido al que se sometió este estilo arquitectónico durante décadas hizo que, hasta hace solo unos pocos meses, no contaran con ningún tipo de protección oficial. Esto ha llevado a que muchas de estas fachadas se hayan perdido para siempre. Por suerte, tras la catalogación, muchos de ellos han pasado a ser edificios protegidos, al menos en cuanto a la fachada, lo que impedirá que se sigan destruyendo. Se han conseguido cosas, pero queda aún por hacer para proteger el bello patrimonio del barrio.

Fuente: patrimonio Tetuán

  1. En Tetuán había más de 10 cines

Pues sí, en los años 70, Tetuán contaba con alrededor de quince cines. En la propia calle Bravo Murillo se encontraban el Chamartín, el Versalles, el Murillo, el Tetuán, el Carolina, el Lido, el Recreo Modernista, el Europa, el Montija-Condado o el Cristal. En las calles de alrededor podíamos disfrutar del Savoy (Marqués de Viana), el Arizona (C/ Naranjo), el Bellas Vistas (C/ Francos Rodríguez), el Sorrento (C/ Jerónima Llorente), el Metropolitano (C/ Reina Victoria) o el Salón Luminoso-Astur Cinema (C/ Raimundo Fernández Villaverde).

Poco a poco, con la llegada del televisor a los hogares españoles, los cines fueron cerrando. En su lugar aparecieron supermercados, salas de apuestas o edificios de viviendas. Todo un patrimonio cultural que, lamentablemente, está en extinción, pero seguirá formando parte de la memoria colectiva de quienes lo vivieron.

 

  1. En Tetuán existen más de 100 murales urbanos

Todos conocemos las obras de arte urbano que llenan Lavapiés, lo que mucha gente no sabe es que, en Tetuán, los murales urbanos también pueblan las calles. En 2020, Olga Berrios se propuso recopilarlos en un mapa y una galería de fotos, que se pueden consultar en este enlace. Fachadas de edificios, cierres de comercios o simples paredes, cualquier superficie es buena para crear arte. Son grandes murales o pequeños dibujos, flores, paisajes, escenas cotidianas o frases reivindicativas que tal vez veamos a diario, pero a las que prestamos poca atención. Pequeños tesoros más o menos escondidos entre nuestras calles, incluido un callejón (numerado con el 144 en el mapa) que, al ser propiedad privada, pocas veces está abierto al público.

Ahora que los conoces, ¿Te animas a descubrirlos?

Fuente: labroma.org

  1. El pintor Marceliano Santa María vivió en Tetuán

Marceliano Santa María (Burgos 1866 – Madrid 1952) fue un pintor costumbrista de la primera mitad del siglo pasado. Fue académico de San Fernando y director del Círculo de Bellas artes, además de un pintor muy prolífico. La mayoría de su obra está en Burgos, en el museo que lleva su nombre, aunque también ha sido protagonista de exposiciones temporales en el Museo del Prado.

Tuvo su estudio, que sería también domicilio, en Tetuán (calle de Abel, 17). Se trata de un edificio de ladrillo visto con relieves de neomudéjar que actualmente mantiene una aceptable conservación, y que, actualmente, se encuentra vacío, aunque desde el barrio se pide desde hace años acoger una exposición sobre el pintor.

 

Y una más… ¿Sabías que hay un aparcamiento subterráneo con 5 plantas bajo la calle Sor Ángela de la Cruz que nunca se llegó a abrir?

Pues sí, bajo la calle Sor Ángela de la Cruz se construyó un macroparking de 5 plantas y más de 500 plazas de aparcamiento. Ocupa el espacio que queda entre el principio del túnel de Sor Ángela de la Cruz y la calle Marqués de Viana. Comenzó a construirse a comienzos de los 2000, promovido por el ayuntamiento de Gallardón. Pero, con la crisis del 2008, los promotores no obtuvieron los beneficios que esperaban con la venta de las plazas, por lo que nunca lo llegaron a abrir. Un espacio fantasma gigantesco y desconocido para todos los que paseamos por las calles del barrio, ajenos a lo que hay bajo nuestros pies.

 

Y esto no es todo, Tetuán esconde muchos más secretos. Paseando por sus calles, disfrutando de su ambiente único y de sus edificios, intercambiando opiniones con sus vecinos, puedes conocerlo mucho más. ¿Te animas?

 

Agradecimientos:

Asociación de vecinos Cuatro Caminos-Tetuán

Diario Tetuán 30 días

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