Carta abierta a la izquierda española

Es hora de definir lo que somos, de volver a Marx, a Gramsci, a Beauvoir y a Althusser, de abandonar delirios de grandeza, de reconectar con la realidad, de dejar de hacer campañas basadas en referencias a la cultura pop y metáforas vacías y empezar a hacer campañas basadas en el orgullo de lo que somos y en nuestra conciencia.

Querida izquierda española:

Lo del domingo fue un fracaso. Un cambio de ciclo. Después de décadas de gobiernos de izquierdas en Andalucía parece que toca un cambio. Y aunque no descarto que se termine formando gobierno con PSOE y C’s, es evidente que los resultados presentan un nuevo escenario.

¿Qué te ha pasado? ¿Cómo hemos llegado a una situación en la que una fuerza de ultraderecha llega a un parlamento autonómico y no existe una fuerza de izquierdas con fuerza suficiente para contrarrestar su discurso? Y ya lo sé, nadie que haya votado a la ultra derecha va a votarte a ti jamás. La lucha por ese voto es de otros, a quienes les va a hacer falta suerte. Tienen dos opciones, o moderar al votante o radicalizar su propio discurso. Y todo parece apuntar a que será lo segundo. Es más fácil, es más eficaz a corto plazo, y da más minutos en televisión y más videos virales. Esto me preocupa y por eso te escribo esta carta, para recordarte quien eres, porque parece que lo has olvidado.

El domingo, un 42% de los andaluces pensó que meter un papel en una urna era demasiado esfuerzo. Decía Martin Luther King que lo más grave sería el escandaloso silencio de las buenas personas, y por eso tu lucha está en ese 42%. En la gente que decidió que no valía la pena votar. En ese 42% que ha perdido la fe en la democracia, en ese 42% que piensa que son todos iguales.

Es hora de abandonar luchas parciales y fantasmas posmodernos. Aun recuerdo cuando eras de todos y todas. Aun recuerdo cuando devolviste la ilusión a una juventud que había perdido la fe en la democracia. Pero que poco nos ha durado.

Me molesta que aquellos que dicen representar a la izquierda se hayan alejado tanto de la ciudadanía que han construido una burbuja propia y lo han llamado realidad, una cámara de eco en donde piensan que a la gente le importa más el lenguaje inclusivo y el reconocimiento de 180 géneros que desahucios, desempleo o gente no pudiendo pagar la matrícula de la universidad.

Ayer, mientas se iban conociendo los resultados de las elecciones andaluzas Tania Sánchez prefería bromear sobre las magdalenas de Manuela Carmena. Y yo te pregunto, ¿te has convertido en la izquierda que merecemos o simplemente nos hemos conformado con una izquierda ridícula y mediocre?

Creo que es momento de reflexionar, de pensar y de cambiar las cosas porque, permíteme que te diga, tienes mucho que cambiar querida izquierda.

Es hora de definir lo que somos, de volver a Marx, a Gramsci, a Beauvoir y a Althusser, de abandonar delirios de grandeza, de reconectar con la realidad, de dejar de hacer campañas basadas en referencias a la cultura pop y metáforas vacías y empezar a hacer campañas basadas en el orgullo de lo que somos y en nuestra conciencia. Que vuelva el espíritu del 15M, que vuelva la fuerza del pueblo unido y que vuelva la izquierda que necesita este país.

Atentamente,

Jon Baldwin Quintanilla.

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