Contra el odio

Internet nos ha dado muchas cosas buenas pero también malas. Desde Aragón nos llega Hateblockers.

El odio ha estado presente en toda la historia de la humanidad. Ha provocado guerra, miseria y muerte que se recuerda durante generaciones. Ahora no precisa de armamento, basta con conexión a Internet. Un cable que algunas usan como soga para ahorcar aquello que no le gusta. Por eso, desde Aragón y sus esfuerzos en Gobierno Abierto, llega la iniciativa en RRSS Hateblockers.

Las discusiones en RRSS son públicas, de chispa fácilmente inflamable y con afluencia de público. Una discusión o un insulto puede hacerse viral, haciendo que mucha gente se una. Creen que no son identificables, que pueden amenazar e insultar sin consecuencias. Es unánime la máxima de que no se puede abofetear a gente por la calle pero para algunos no extrapolable a RRSS. El hater no perdona en la era digital como nos dice Leiva. Sin embargo, no solo existe el odio, el bulo se propaga más velozmente todavía.

Al igual que el odio, las noticias falsas existían antes de Internet. Algunas han llegado a provocar guerras o el apoyo a la intervención en conflictos armados. Otras se han aprovechado de crisis planetarias como durante la Guerra Fría en Reino Unido. Actualmente el único cambio es su alcance mundial a través de Internet, porque desestabilizar y asustar lo han hecho siempre. Buscan influir en la opinión y es importante distinguirlo. Ya advierte la sabiduría popular sobre no creer todo lo que percibimos.

En plena crisis sanitaria pueden incluso afectar a la salud pública. Como lo de influir en elecciones ya está muy visto, es hora de explotar las nuevas posibilidades que trae la pandemia. Se ha llegado a decir que no se transmite en climas cálidos o que la nieve acaba con él, junto con los baños de agua caliente. A estos se les une la exposición a radiación ultravioleta o los secadores. Visto lo que se dice, desde el desconocimiento o la malicia, la que os escribe y este medio anima a que sigáis las recomendaciones de las autoridades y canales oficiales en exclusiva. Es cosa de todos.

Ante estos poderosos enemigos, han nacido diversas iniciativas. Hoy destaco Hateblockers, que se apoyan en estos simpáticos mamíferos que son las nutrias. Estas habitan en ríos de aguas limpias, así que si habitan Internet es porque este río informático se descontamina. La pionera es Medi, una nutria ataviada con un disfraz de aviador. Detrás de esta imagen corporativa, se encuentra el Gobierno Aragonés, el Laboratorio de Gobierno Abierto, el Instituto Aragonés de la Juventud y Aragón Gobierno Abierto.

Desde la web, se nos explica qué es un hater y evaluar nuestro nivel de «hateo». Yo conseguí una calificación de bystander, voy por buen camino según el test. Se puede acceder también a gifs, emojis y ribbons para fotos de perfil entre otros. Finalmente te puedes convertir en uno de ellos, atraer a más y participar en un foro.

Es una gran iniciativa, hora de nadar, nutrias.

Sitio web: https://hateblockers.es/