El bueno y el malo en el dilema GameStop

Fuente: ISTOCKPHOTO

La locura GameStop plantea el debate sobre la moralidad de ciertas acciones dentro del sistema financiero.

 

Hay quienes dicen que el pueblo ha vencido el sistema, pero es posible que sea tan solo una avería. Wall Street ha sufrido esta semana uno de los episodios más inusuales del siglo. La estabilidad del Distrito Financiero de Manhattan se ha visto sacudida por una acción coordinada desde la popular red social Reddit. La opinión pública es que esta cruzada contra el establishment de Wall Street constituye un movimiento de lucha social y marca un precedente en la batalla de los ciudadanos contra los peces gordos del sistema bursátil. La realidad no podría estar más lejos de este cuento de aventuras.

El protagonista de esta guerra especulativa es un gran dinosaurio de la venta de videojuegos y la economía de ladrillo. GameStop y su CEO, George Sherman, pretendieron competir con las grandes empresas digitales estancados en su modelo analógico: las tiendas físicas y los juegos en CD. Y lo que es cierto para GameStop, mutatis mutandis, lo es para empresas como Nokia, Bluckbuster y Blackberry. Lejos de aplicar la panacea universal que le estaba funcionando al sector dentro de una era digital galopante, siguieron apostando por un modelo que les genera pérdidas cuantiosas con una inversión paupérrima en su propia reestructuración. Ahora han sido conectados, desmerecidamente, a una máquina de oxígeno en Wall Street.

La idea de diferentes usuarios en el subreddit ‘WallstreetBets’ no era rescatar a GameStop, pero tampoco era jugar con la paciencia de los fondos de inversión. Lo que mueve a los jóvenes, ahora accionistas improvisados, es lo mismo que motiva a las grandes agencias de la calle del toro de bronce: el beneficio. En una jugada conjunta, participantes de la red decidieron comprar coordinadamente acciones deprimidas de la empresa de videojuegos. Cuando la demanda de acciones de ese cotizante específico aumentó, su precio subió consecuentemente. Esto destrozó a aquellos que, beneficiados por la desregulación del mercado estadounidense, practicaban una operación ahora ilegal en España.

Las operaciones en corto

El shortselling es una práctica especulativa que consiste en tomar acciones prestadas de una compañía y luego venderlas con la previsión de que sus precios caerán para así comprarlas nuevamente y devolverlas a su dueño. La diferencia entre el precio de préstamo y el precio más bajo es la ganancia del que se posiciona en corto. En contraposición, la posición larga es aquella más popular en la que, después de adquirir una acción, se espera que su precio suba para obtener más beneficios. A pesar de que los fondos de venta corta se lucran del fracaso de una empresa, no es acertado decir que ganan dinero fácil. El inversor alcista puede tener infinitas ganancias, mientras que el bajista infinitas pérdidas.

La locura GameStop plantea el debate sobre la moralidad de ciertas acciones dentro del sistema financiero. Los peces gordos abogaban por mantener el libre mercado americano para poder seguir realizando operaciones como estas. Ahora, esos mismos inversionistas, le piden a la Casa Blanca que intervenga para evitar que usuarios en las redes ‘hackeen’ el sistema bursátil. La jugada de los jóvenes en casa es, efectivamente, manipulación del mercado. Pero eso no significa que los reguladores deban hacer algo al respecto. Ni controlando los comportamientos de los usuarios individuales en Reddit, ni prohibiendo las operaciones en corto.

El shortselling es una práctica especulativa que consiste en tomar acciones prestadas de una compañía y luego venderlas con la previsión de que sus precios caerán para así comprarlas nuevamente y devolverlas a su dueño.

Esto último es especialmente peligroso. Lo que genera la prohibición de las operaciones en corto es un sesgo burbujístico. Si no existen shortsellers, las acciones de empresas que no valen la pena se pueden mantener artificialmente elevadas durante mucho tiempo, introduciendo capital infundadamente alto en el mercado y mal invirtiendo los ahorros de los accionistas. Demonizar las posiciones cortas no es, bajo ningún concepto, positivo. Esto no quiere decir que no sean una especie de profecía autocumplida en la que fondos de inversión juegan a la baja, la empresa no puede captar el capital necesario para reinventarse y, por tanto, sus acciones siguen desinflándose hasta quebrar, dándole la razón a quienes preveían que estas bajarían.

La mentira de Robinhood

Ante este panorama, Robinhood prohibió durante un tiempo la compra-venta de acciones de GameStop. Usuarios apuntan vehementemente a que la popular app de trading que pretendía llevar la bolsa al común de los ciudadanos hoy esté beneficiando, deliberadamente, al establishment de Nueva York. Pero la realidad podría no ser tan emocionante. Lejos de meterse en la lucha de poderes y proteger a ‘la mano invisible’, Robinhood no puede asumir el costo de las transacciones. La app se quedó sin crédito, y tendría que hacerse con cantidades enormes de GME. Robinhood solo quiere protegerse a sí misma de pérdidas enormes debido a la altísima volatilidad de la operación a sabiendas de que las acciones volverán a caer.

Los brókeres corren el riesgo de las operaciones de sus clientes y ahora esas personas están operando opciones muy arriesgadas por un impulso de un foro de Reddit. Nadie quiere ser dueño del riesgo que supone una cantidad desproporcionada de activos supremamente volátiles. ¿El problema? El CEO de Robinhood, Vlad Tenev, salió en distintos programas de la televisión americana asegurando que no tenían problemas de liquidez. Hoy se ha doblegado a sus inversores y mendiga varios miles de millones de dólares para poder hacer frente al comportamiento de sus usuarios que ahora la ven con malos ojos. El haber mentido sobre su situación les puede costar una fuga irremediable de traders a otras plataformas.

Los redditers van a por la plata

La última noticia de la odisea financiera es que los inversores minoristas del foro parecen estar acumulando plata para perjudicar, nuevamente, a los fondos de inversión. Esta vez la jugada no podría salir tan bien como esperan. En su afán de protagonismo y su profundo desconocimiento del mercado, los usuarios que compran plata apostando al alza en su precio podrían estar beneficiando igualmente a los fondos de inversión. Esto es porque los fondos de cobertura están largos en plata, no cortos en plata. Si su intención es plantarle una guerra a Wall Street, subir el precio del metal sería una decisión trágica e irreversible que dejaría a los grandes actores al margen de ganar gloriosamente la batalla bursátil.

Ahora que las acciones de GameStop valen más que las del mismísimo Apple, y con la amenaza certera de que irán a pique dentro de poco, es imperioso que el dinosaurio utilice estos márgenes de ganancia para reestructurar la empresa y adaptarse a los nuevos tiempos. Ante el circo bursátil, es absurdo pensar que en el lado largo solo están minoristas y en el corto, fondos buitre. Que esta acción conjunta de miles de particulares haya golpeado fuertemente a los grandes no significa que la sed de ingresar activos líquidos no haya sido el verdadero motor de la jugada de estos jóvenes. La saga GameStop puede ser narrada de distintas maneras, pero, bajo ningún concepto, como la historia de un solo héroe y un solo villano.