Sin voto, ni voz e inmersos en una pobreza cronificada y abocados a heredarla. Así es la radiografía de gran parte de la infancia española, en concreto de 1 de cada 3 niñxs. Foto de GETTY

Decía Graham Greene que siempre hay un momento en la infancia cuando la puerta se abre y deja entrar al futuro. Hoy dedico el artículo a todos los infantes cuyo presente es arduo y cuyo futuro forma un signo de interrogación y de desolación propio del olvido continuado de los partidos políticos y de los ejecutivos de turno.

Dentro de cinco días España sale a votar, bueno una parte de esta, ya que los infantes no pueden ejercer el derecho al voto y, a menudo, quedan olvidados en los programas electorales.

La pobreza infantil en España es hereditaria y se cronifica a lo largo del tiempo. En España hay unos 1.400.000 menores que viven en situación de pobreza severa, y 2.200.000 en riesgo de pobreza.  El problema de las cifras es que tendemos a ver números, valga la redundancia, y no personas perdiendo la perspectiva en cuanto a la gravedad del asunto. Dos millones de niñxs viven en hogares sin calefacción, o sin poder consumir carne o pescado más de una vez en semana, entre otros estragos de la más cruel, vil y silenciosa pobreza. La situación se agudiza cuando llega la vuelta escolar y estas familias deben asumir el gasto de los libros y todo el material pertinente para que sus hijos puedan desarrollar su actividad lectiva. Si alzan la mirada y observan en su barrio, bloque o vecindad quizás convivan con esta pobreza y no lo sepan. Se trata de familias que viven en hogares con ingresos por debajo del 40% de la renta mediana, unos 900 euros.

Con los datos sobre la mesa a uno se le eriza el bello y le aumenta el ritmo cardíaco cuando recuerda a aquellas cabezas pensantes que hacían grandes aspavientos y consideraban un acto feroz y cruel elevar el salario mínimo interprofesional o aquellos que despojaron a la educación de su carácter público y obligaron a multitud de familias a elegir entre comer o comprar el material escolar, náufragos entre becas tardías y escasas. En un país donde el fracaso escolar se sitúa alrededor de un 25% y el absentismo ronda el 30% nadie le ha dado voz; aún, a la infancia.

Sin voto, ni voz e inmersos en una pobreza cronificada y abocados a heredarla. Así es la radiografía de gran parte de la infancia española, en concreto de 1 de cada 3 niñxs.

Establecida la radiografía del infante español, en Código Público analizaremos el papel que juega la infancia en estos programas.

Después de repasar todas las propuestas y partidos ordenaremos estas en función del número de medidas establecidas para la infancia

En primer lugar, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presenta en su programa un total de 23 propuestas que abordan muchas de las problemáticas de la infancia, así como por primera y única vez un partido lleva elevar la voz de los infantes en el Congreso de los Diputados así como convertirlos en sujetos activos de participación. También tratan la protección al colectivo MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados), las nuevas tecnologías, la creación de mesas interterritoriales para mejorar la situación de la infancia en las comunidades autónomas, la celebración de la Cumbre infantil contra la pobreza infantil o elaborar un plan estratégico nacional, de carácter plurianual, con la consiguiente dotación presupuestaria, con el objetivo de erradicar la violencia contra la infancia y la adolescencia. Se trata también la aprobación de la ley de violencia contra la infancia que quedo en anteproyecto en la anterior legislatura. Sin embargo no se menciona ningún pacto por la infancia

En segundo lugar podemos encontrar al Partido Popular (PP) que presenta un total de 10 medidas como impulsar la promoción de la igualdad y la prevención de la violencia de género en la educación, elaborar un plan contra la Violencia sobre la Infancia y adolescencia, garantizar la protección, asistencia y recuperación de los menores víctimas de Violencia de Género, adaptar todos los marcos legislativos autonómicos a la normativa nacional de protección jurídica del menor para garantizar la transición del modelo de acogimiento residencial al familiar, promover acciones dirigidas a la práctica de hábitos saludable, consolidar los programas destinados a erradicar la pobreza infantil o aprobar el III Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia, entre otras. No se contempla la participación activa de la infancia, así como la aprobación de la ley contra la violencia en la infancia.

En tercer lugar podemos encontrar a Unidas Podemos que presenta en su programa un total de 5 propuestas que versan sobre cinco ejes principales como son incremento de la inversión pública hasta alcanzar la media europea, desarrollo de un sistema de atención temprana, protección integral frente a las agresiones sexuales ,así como implementar un Plan de Mejora de la Convivencia para la Prevención del Bullying (acoso) y la Violencia en los Centros Educativos junto con las comunidades autónomas. De nuevo no contemplan la participación activa de los infantes.

En cuarto lugar podemos encontrar a Ciudadanos y a Vox los cuales empatan ya que cada partido solo lleva una propuesta relacionada con la infancia.

Ciudadanos lleva en su programa la propuesta de presentar una Ley para erradicar la violencia contra la Infancia que proteja la integridad física y moral de los niños, armonizando los sistemas de protección de la infancia de las CCAA y modificando el Código Penal para retrasar la prescripción de los delitos de agresiones y abusos sexuales que sufran los menores de edad. Tampoco trata la participación activa de la infancia.

Vox lleva en su programa electoral la medida de que el Estado proporcionará una protección especial a la infancia, en sus espacios educativos, recreativos y de comunicación pública. Se restaurará el tipo penal que persiga con más eficacia y dureza la perversión de menores. No consta, de nuevo, la participación de los infantes.

Una vez analizados los programas electorales debemos mencionar y concederle la importancia que se merece a la Plataforma de Infancia ya que esta ha compartido con los partidos políticos un documento con 17 medidas para mejorar la situación de la infancia en España. Las medidas versan en torno a tres grandes compromisos: conseguir un Pacto de Estado por la Infancia, acabar con la pobreza infantil en España y cumplir y defender los derechos de la infancia en su totalidad.

La Plataforma de Infancia aboga por un compromiso con la Proposición No de Ley de Pacto de Estado por la Infancia que fue aprobada con el apoyo de todos los grupos políticos la pasada legislatura. La PNL  establece la necesidad de incrementar de manera progresiva la inversión en infancia del 1,4% del PIB que dedica España actualmente al 2,4% de la media Europea. Este incremento de la inversión en infancia beneficiaría a unos 2.485.000 niños y niñas y reduciría las tasas de riesgo de pobreza infantil en un 18%. Todas estas medidas se encuentran recogidas en su web

Los programas electorales no son vinculantes, pero al menos demuestran la importancia que le dan algunos partidos políticos a las políticas sociales y en este caso a la infancia. Es importante destacar que la participación infantil brilla por su ausencia y solo la abandera en su programa el PSOE, mientras que Ciudadanos y el PSOE son los únicos que recoge la propuesta de Ley contra la violencia en la infancia de forma explícita en su programa. Ningún partido político hace alusión a un pacto por la infancia en su programa electoral

Mucho que avanzar y mucho que escuchar a los infantes, quizá los mejores expertos en materia que les afectan directamente. Si la infancia no aprende a participar y a opinar se sumergirán en el más absoluto desdén y perderán toda ilusión por el cambio. Si no contamos con infantes participativos y decisivos no podremos obtener una juventud transformadora. Atrás quedaron esos viejos argumentos donde la infancia y la juventud no tenía idea de política cuando es esta la que esta liderando y abanderando el movimiento contra el cambio climático, feminista o LGTBI. Cada niñx con su participación y mensaje nos demuestra que hay otra forma de hacer política, otra forma de escuchar y no solo oír. Sin adultocentrísmos, ni paternalismos.

Termino esta oda al olvido y al desdén lanzando una pregunta al aire: ¿Por qué tanto miedo escuchar a los infantes y a la juventud?

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *