La locura que guardan los cierres de Ibiza

Bikinis explosivos, cuerpos esculturales, teléfonos por todas partes en posición selfie y flyers promocionando shows en cada esquina, constituyen la esencia que caracteriza los famosos cierres de Ibiza.

Antes de escoger esta fecha y destino como los elegidos para vuestras vacaciones, deberíais dedicar un momento a reflexionar las siguientes preguntas: ¿cuánto dinero estáis dispuestos a gastar? ¿de cuánto postureo estáis dispuesto a rodearos? ¿qué nivel de fiesta os apetece?

Si a todas ellas habéis respondido al alza, tenéis que ir a Ibiza en los próximos cierres.

LO QUE ANTES DEBERÍAIS SABER

En esta época, Ibiza sigue contando con actividades para todo tipo de perfiles pero, como en cualquier periodo o servicio específico, los closings de la party hard están caracterizados por un elevado derroche de dinero, altas dosis de fiesta y mucho, pero que mucho, postureo.

En mi caso, antes de haber hecho este viaje, había escuchado rumores sobre sus desmesurados precios: entradas a discotecas por 80€, copas por 20€, etc. No obstante, soy defensora de opinar solamente una vez que lo haya vivido y, efectivamente, lo viví en los presentes cierres.

Me parece oportuno dar un coste adicional a un servicio diferencial ya sea por ubicación, por calidad o por cualquier extra similar; siempre y cuando, no se superen los límites infranqueables de la lógica. Y en Ibiza… se superan.

Volviendo a mi experiencia ibicenca en tema costes, considero que comer una ensalada César por 17€ (en una piscina con ambientazo mientras te sumerges en el agua) es aceptable. Entrar a una discoteca mítica por 50€ (sin consumición), me resulta algo más difícil de asimilar y ya, pagar en ella copas en vasos de plástico y alcohol del malo por casi 20€; o tomar un café por mínimo 5€, me parece que son ejemplos reales que se escapan a cualquier imaginativo argumento defensor.

En mi opinión, el coste de la bebida se lleva la palma de las exageraciones.

A priori, este hecho aparenta tener sentido porque para seguir el ritmo que conlleva la fiesta característica de la isla, es necesario recurrir a bebidas energéticas o alcohólicas con frecuencia (sin entrar en otras sustancias como las que menciona Mikel Posner en su éxito I took a pill in Ibiza). No obstante, no solamente se infla el precio en el caso de este tipo de bebidas, también ocurre al pedir simples botellas de agua con costes superiores a los 4€.

Con relación a la cuestión económica, Eivissa también destaca por la fiesta y los específicos «shows» que, difícilmente, encontraréis en otra parte de España.

Si sois fans de David Guetta o DJ’s similares, os gusta el rollo Tomorrowland o el «chunda chunda» a todo volumen,  este sitio es vuestro destino ideal para esta época del año.

En cuanto a la tercera característica, no podemos olvidar hacer mención a la gran concentración de postureo.

Por supuesto, no es una condición necesaria para ir que seáis famosos, instragramers o amantes del postureo nato. Seáis como seáis, aunque lo odiéis, os aseguro que os costará mucho no haceros una foto en cada rincón destacable que encontréis y, acto seguido, compartirla con vuestros contactos.

¡Viva el postureo!

Si queréis ejemplos de indiscutible actualidad, podéis acudir a Instagram y visitar perfiles como el de Hugel Thug (Bella ciao), Jonas Blue o más españolamente, el de Laura Escanes, Belén Esteban o, incluso, el mío propio.

Tras esta breve descripción de la idiosincrasia de la isla, os preguntaréis hasta que edad es recomendable acudir a este evento: no tenéis que preocuparos, porque vais a encontrar perfiles totalmente variopintos y ¡nunca es tarde para ir!

Durante mi estancia coincidí con gente de edades totalmente distintas: desde jóvenes que venían a pegarse una buena fiesta, hasta personas de la tercera edad desfasando a altas horas o familias con bebés en recintos con música a todo volumen.

En resumen, en la isla se ve de todo por curioso (o inmoral) que os parezca. Así que la excusa de que no es para vosotros, no sirve; ya que está hecha para cualquiera que tenga apetencias de fiesta, desgaste de dinero y postureo.

RECOMENDACIONES

Si habéis decidido lanzaros a la aventura y conocer esta temporada de Ibiza, aquí van consejillos que os pueden servir para disfrutar más de vuestra estancia:

1.- Mentalizaros de que vais a gastar dinero. Podéis esforzaros por consumir poco pero os resultará verdaderamente complicado. Aún más en cuestiones de bebida que, como os comentaba antes, se lleva el TOP1 en  el ranking de precios más desorbitados. Pensad que Ibiza es una isla de verano, los hielos se derriten y, por mucho que queráis exprimir una copa durante el mayor tiempo posible, no os va a durar más de media hora.

2.-Mejor pocos días intensos que muchos escatimando. La isla de la fiesta requiere estar al 100% durante todo el tiempo de estancia. Por ello, resulta recomendable ir pocos días «a tope» frente a muchos días y no darlo todo.

3.- Una vez en la vida hay que ir  Ushüaia y, si encima tenéis la ocasión de que pinche un DJ que os gusta, mejor que mejor. Allí veréis gente con looks de todo tipo, pero sabed que primará el estilo festivalero y, más aún, el rollo Coachella desde que se ha puesto tan de moda.

4.- Si lo hacéis con tiempo, encontraréis alojamientos a patadas y para todos los gustos (cuidado que en estas fechas vuelan): desde Airbnb hasta apartamentos, hostales y hoteles de todo lujo. Tal y como me recomendaron a mí, os sugiero que os alojéis en la playa d’en bossa. En concreto, si vais «sin límites» y os apetece daros un capricho, el Hard Rock Hotel Ibiza puede ser una opción estupenda que os ofrecerá todo tipo de lujos.

5.- Ojo con el temporal: los closings son en época de transición entre el clima de verano y el puro de otoño (digamos en veroño) y, por ello, cuanto más apuréis para ir, más riesgo habrá de que el clima no os resulte ideal.

Pero no os desaniméis, porque todas las cosas en esta vida tienen un lado bueno y uno malo y,  en la cara buena de esta moneda temporal tenemos que, cuanto menos calor haga, más tardarán en derretirse los hielos, y más os durarán las copas. Así que ¡always smile!

Espero que estos consejos os sirvan y que, al menos, los tengáis en cuenta antes de aterrizar y encontraros con la abrumadora realidad de golpe.