Pelo, patas y vacaciones

Para los que se van a llevar en la maleta también la correa y los cuencos de comida y bebida. O simplemente quieren entretener a sus animales en vacaciones.

Dedicado a todas las personas que mientras leen esto tienen un animalito descansando a sus pies. Las que buscan tener unas felices vacaciones con ladridos/maullidos de fondo y buscan una imagen bucólica acariciando el pelo de esta frente al mar. O bien, quieren otros planes para que puedan disfrutar de las vacaciones por separado. Sea cual sea el caso, quieren mucho a su(s) mascota(s) y se niegan a abandonarla(s). Aquí está lo que estáis buscando.

Estos meses de julio y agosto están hechos para descansar. Irse de vacaciones es el merecido premio tras un año sin parar. Da igual que os volváis al pueblo familiar u os marchéis al extranjero. Incluso si es un plan de sol y playa, pasando quizá un día en Port Aventura como han detallado mis compañeros Gabriel Cabañas y David Landa respectivamente. Sin embargo, a parte de la indecisión sobre el destino, se puede unir el quebradero de cabeza con las mascotas.

Los datos de abandono de perros y gatos distan de ser para enorgullecerse. Las cifras bajan tímidamente de año en año, aún así no se baja de un total que supera los 137.000 abandonos. Remarco que esta cifra aglutina perros y gatos, sufriendo esto principalmente los primeros. Y si nos fijamos en los acontecimientos posteriores al abandono, no derivan en un final feliz. Muchos acaban sus días en los refugios y con suerte, pasando periodos de acogida. En el peor de los casos, fallecen.

En relación con la disminución de las devoluciones de animales a sus dueños, se disparan los ejemplares que llegan a los refugios de imposible identificación. Es decir, que carecen del chip identificativo marcado en la ley. A esta situación se le suma que son animales adultos y mestizos, sin embargo se percibe que tienen buena salud. Estas características anteriores provocan que no sean adoptados, siendo más corta la estancia de los cachorros (perro o gato). Si quieres saber más de estos y otros datos, os recomiendo mirar el Estudio de Abandono y Adopción 2017 de la Fundación Affinity. Enlace: https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/infografia-estudio-de-abandono-y-adopcion-2017 Dichos datos son de 2016, como anotación.

Como ya hay mucha gente concienciada, supongo que tú también, han aparecido diversas iniciativas. Tanto para viajar por ellos alrededor del mundo como para los que queréis que cojan vacaciones a parte de vosotros. Estos últimos son recintos con cada vez más medios y espaciados destinados a ellos, junto con la asistencia y cuidados que necesitan. Hay para todos los gustos, todas las localizaciones y bolsillos.

Si te decides a viajar con perro, gato o ambos, Internet te abre la puerta a miles de agencias especializadas. Incluyendo si eres una persona aventurera que decide ir al extranjero, se puede posibilitar el trayecto en avión para estos animales. También señalo la iniciativa Euskadi con perro, que consiste en un pdf con la información necesaria para ti y tu can al entrar en el Portal Oficial de turismo de Euskadi. Enlace: https://turismo.euskadi.eus/es/

Si este año no hay vacaciones y te toca quedarte en casa, dependiendo de tu localización, también cuentas con una solución. La web Sr Perro te proporcionará cualquier estancia, lugar o establecimiento de restauración que permita la entrada de clientes de cuatro patas. Por supuesto, también cuenta con información sobre hoteles «pet friendly» si al final puedes hacer una escapada. Si te interesa: https://www.srperro.com/

A pesar de todo, puede ser que no te decidas, por eso es recomendable buscar a alguien de confianza que se encargue de atender al/a los animal(es) durante tu viaje. Especialmente si conoces gente que sea afín a tu(s) mascota(s) o a los animales en general.

Hagas lo que hagas, nunca le(s) abandones porque no se lo merecen. No hagas engordar las cifras de abandono; no provoques su muerte segura. Piensa antes de adquirir si puedes atender, una vez hecho es una gran responsabilidad.