Los Grandes Premios están para ganarlos, y las clasificaciones, valga la redundancia, para clasificar y luchar por conseguir el mejor tiempo. Otra cosa que está clara es que, para ser un buen piloto, no sólo tienes que serlo sobre el asfalto, sino también fuera de pista. Aunque eso es algo que Michael Schumacher lo podría contar mejor que yo. 

Por supuesto, no todos los pilotos tienen la misma presión. No es lo mismo llevar un Williams, que llevar un Ferrari o un Red Bull. O incluso ser Fernando Alonso y querer cumplir con ‘El Plan’. No todos pueden permitirse el lujo de respirar. Es el caso de los toros y los Cavallino. Y no hablo de los cuatro pilotos que conforman parte del elenco de la parrilla, sino especialmente de dos de ellos. 

Carlos Sainz y Checo Pérez son dos nombres de podio, dos nombres de buenas escuderías, pero también dos nombres que están a la sombra. El liderazgo de Max Verstappen desde el pasado 2021 es algo inevitable, como también lo es el de Charles Leclerc desde esta nueva temporada. 

La presión del madrileño este año está escalando unos niveles increíbles desde que comenzó en Australia y en Imola perdiendo puntos. Sobre todo porque el líder del mundial durante las primeras carreras ha sido su compañero de equipo. Lo mismo sucede con Checo Pérez, quien ya había estado a la sombra de su compañero la pasada temporada, tras ayudarle en su batalla con el inglés, Lewis Hamilton. 

Este año los espectadores están viendo que el mejicano es capaz de hacerse con la pole pese a que Red Bull le siga pidiendo ceder su batalla a Max. Quiero decir… Helmut Marko. Ya se empezó a ver hace dos carreras, pero el auge vino en Montmeló. 

No obstante, Mónaco marcó la diferencia. No solo tuvo un buen fin de semana en cuanto a libres y clasificación, sino que se hizo con un primer puesto. Esto mismo hizo que llegara su renovación y, por otro lado, un pase directo a optar por el Mundial. 

 

¿Qué le pasa a Carlos Sainz? ¿Por qué no le dejan luchar a Checo? Son dos preguntas que me llevo haciendo desde la pasada temporada. Estando en las mismas condiciones que Charles Leclerc y que Max Verstappen, con un mismo coche y compartiendo asiento en las mismas posiciones de parrilla, ¿qué es lo que les frena? 

Probablemente a Sainz lo que le frena es la presión, mientras que a Checo lo que le frena es la escudería. Muchos coincidirán con el francés de AlphaTauri y dirán que es un segundo piloto, pero Helmut está seguro de que esa filosofía no entra en la escudería del toro. Nótese la ironía. 

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