Por qué votaré a Errejón

Errejón, Congreso de los Diputados

Congreso de los Diputados

Iván Trigo opina sobre la decisión de Errejón de presentarse a las elecciones generales.

Errejón ha dado el paso. Ayer anunció que se presentaría a las generales como cabeza de lista en Madrid con una nueva plataforma, Más País. Y yo me alegro. Hace algo más de ocho meses que no me mojaba sobre nada en este espacio, y en parte ha sido porque el hartazgo del político me ha llevado a no pensar. Pero el movimiento del ex número dos de Podemos me ha hecho reaccionar. En enero de este año pronostiqué en una columna una revuelta de los críticos con Iglesias, y se ha cumplido. No de la misma forma que entonces pensé pero vamos, que Errejón ha vuelto.

Todo lo vivido durante estos meses ha sido un despropósito. Insert blasfemia here. Después de unas elecciones en las que toda la izquierda respiró, van PSOE y UP y nos devuelven al punto de partida. Hasta los más puritanos aunque no lo digan se quedaron en abril tranquilos. Sánchez no era la panacea, pero hasta las elecciones anteriores parecía un hombre dispuesto a ejecutar políticas más bien arriesgadas comparadas con las de otros dirigentes socialistas de puro y whisky en mano. E Iglesias se moderó en campaña. Con su tono amable, razonable y constructivo nos hizo creer que no iba a pedir milagros y que el pacto estaba hecho. Pero se retrataron. Sánchez ha resultado ser otro socialista de pacotilla, un presidente que ha sufrido un síndrome de Moncloitis en un tiempo récord y que no ha dejado a los demás ser dignos de su presencia a no ser que fuera de rodillas. E Iglesias se ha destapado como otro quejica inútil al que su egoísmo le ha llevado a convertirse en un títere de sus frustraciones.

En fin. ¿Quién tiene la culpa? Pues Sánchez nunca quiso negociar en serio y Podemos pidió siempre demasiado. No entraré en más debates porque no es lo que nos hace falta ahora. Toca rearmarse, coger impulso y convencerse de nuevo de ir a las urnas para no permitir un gobierno de derechas. Y para ello el voto a Errejón me parece lo más sensato.

No votaría a gusto a ningún candidato que haya sido capaz de decirse y desdecirse cincuenta mil veces. Porque no me fio de alguien que se vende en Salvados como un revolucionario capaz para luego convertirse en un político de sillón. Porque no me creo a alguien que exige su nombre por encima de su gente. Porque no hay política más ineficaz que la que no se aplica. Porque creo en una forma de hacer política que influya de verdad en la vida de las personas. Porque estoy cansado de una izquierda que se limita a prometer una futura revolución que nunca llega. Quiero a alguien que tome decisiones valientes aunque le presionen sí, pero quiero que ese alguien sea capaz primero de llegar a las instituciones.

No me fio de quien se vende como un revolucionario capaz para después convertirse en un político de sillón

Traidor le llaman ahora a Errejón. Vendido. Apoyado por el capital. Aupado por los medios. Incluso facha he llegado a leer en Twitter. No sé si alguno recordará cómo sintió en Izquierda Unida el surgimiento de Podemos. Entonces era Iglesias el que era un producto del capitalismo apoyado por los medios destinado a frenar la influencia de una izquierda real. Una izquierda real que se sabe la teoría al dedillo y que te recita el manifiesto comunista por salmos pero que la última vez que tuvo influencia fue en segundo de carrera cuando un delegado con una camiseta de Lenin se ató a una mesa para pedir más tizas y le dieron media. A Errejón le acusan estos puristas de haber estado dispuesto a pactar con Ciudadanos en Madrid. Porque parece ser que resulta mucho más integro y revolucionario no mojarse y permitir un gobierno PP-Cs que trabajar, tragarte los escrúpulos y tolerar un gobierno de PSOE con Cs en el que poder influir. Dónde va a parar.

Hacía falta una izquierda combativa y constructiva. Hacía falta una izquierda menos conformista que un PSOE renegón que canta la Internacional en campaña y la Macarena cuando gobierna. Hacía falta una izquierda más pragmática que un Podemos que de tanto pedir nunca conseguirá nada.