Sobre vacunas y decisiones

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¿Me vacuno o no me vacuno? ¿AstraZeneca o esperar a que lleguen más dosis de Pfizer, Moderna o Jensen? Esa es la cuestión. 

¿Me vacuno o no me vacuno? ¿me pongo AstraZeneca o espero a que lleguen más dosis de Pfizer, Moderna o Jensen? Esa es la cuestión. Tenemos que tomar decisiones, y no es fácil.

Sabemos que las vacunas tienen riesgos. Concretamente, que ha habido 30 casos de trombosis tras recibir la vacuna de AstraZeneca tras administrar unos 18 millones de dosis. Pero también sabemos que el Covid19 mata. De hecho aproximadamente 1 de cada 200 personas que cogen el virus mueren. Corres riesgo si te vacunas, pero también si no te vacunas. Puedes tener efectos secundarios, algunos ya conocidos, otros tal vez sucedan en unos años y no podemos saber aun cuales serán, pero sabemos también que quizás la única opción (o una de las pocas) de poder volver a nuestra vida «normal» (esa vida que teníamos antes, en la que nos reuníamos con amigos, esa a la que entonces no dábamos la importancia que se merecía) pasa por vacunarnos.

Vivimos probablemente una de las situaciones más difíciles que nos van a tocar en la vida. Tenemos que tomar decisiones como esta, sin saber exactamente qué es lo que nos va a pasar. Creemos que la ciencia y la medicina nos darán respuestas, que nos traerán la certeza absoluta. Pero esto no son matemáticas: aquí, si sumas dos y dos no siempre te va a dar cuatro. Todo lo que tenemos son datos, datos que nos dicen qué probabilidad tienes de que pase algo, lo que le va a pasar a un grupo de gente, pero no qué te va a pasar a ti en particular. Dice un meme que la vida es a veces como un exámen de selectividad: solo puedes elegir la opción mala o la peor. Y, en muchas ocasiones, puede serlo, solo que, además, no puedes saber a ciencia cierta qué opción es la menos mala. También es verdad que, muchas otras veces, las decisiones que tomas te llevan, antes o después, a conseguir lo que quieres.

¿Es más seguro el avión o el coche? La estadística dice que el avión, salvo que el piloto decida suicidarse estrellando tu avión. ¿Es más seguro volver sola a casa o que te acompañen? Pese a lo que la mayoría de la gente piensa, es mucho más probable morir a manos de un conocido que de un desconocido. Pero claro, depende de quién te acompañe. ¿Mejor estudiar ciencias o letras? Pues depende de quien seas, de qué creas que te va a hacer más feliz. ¿Me vacuno o no me vacuno? Pues, lo único que sabemos, es que riesgo de vacunarse es menor que el de no vacunarse. Y, con eso, tenemos que decidir qué hacer.

Así son las decisiones en la vida. Unas más grandes y otras percibidas como intrascendentes, pero que también nos han traído hasta el lugar donde estamos ahora. Decidimos sin saber qué va a pasar, sabiendo que asumimos riesgos, pero también que podemos obtener un gran beneficio. Intentamos hacerlo lo mejor posible, no equivocarnos, no arrepentirnos nunca. Creemos que tenemos razón, que decidimos lo correcto, y que, además, nuestra decisión es la mejor para todo el mundo, aunque no es así. Lo que es mejor para ti puede no serlo para quien tienes al lado.

Pero eso es imposible. Todas las decisiones tienen un riesgo, que a veces es evidente, y otras no. Porque, en el fondo, nadie sabemos a dónde nos van a llevar las decisiones que tomamos, el camino que elegimos. Pero no por eso podemos dejar de decidir, ni mucho menos dejar nuestras decisiones en manos de otros. Porque nosotros sabemos mejor que nadie qué es lo que nos importa, qué es lo que necesitamos y qué es lo que queremos.  Así que, si estás planteándote qué hacer, confía en ti. Y, eso si, coge la mascarilla al salir, que es una de las pocas cosas que realmente sabemos que disminuye el riegos de contagiarte del coronavirus.