“Soy un violador” “Yo violo” “Él viola”

El verbo “violar” es definido por la  RAE como;  Tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad o cuando se halla privado de sentido o discernimiento. Por otro lado la Wikipedia define el sustantivo “Violación” como; Un delito en el que se obliga a una actividad sexual mediante el empleo de violencia física o psicológica o mediante el uso de mecanismos que anulen el consentimiento de la persona.

Si la definición ya es impactante pues incluye obligar a una persona a hacer algo bajo su voluntad no quiero imaginar el acto en sí. Por ello ¿Cómo puede haber hombres que utilicen tan orgullosamente el verbo violar en un contexto coloquial? “Soy un violador” “Somos violadores”  “Violo mucho”.

No son conscientes de la gravedad que esa palabra conlleva. Es comprensible en una sociedad donde ni la justicia respalda a las víctimas de una violación.

Aunque la violación hace visible un sistema patriarcal de dominación, todas las sociedades tienen mecanismos para justificarla, legitimarla y darle consentimiento silencioso. En consecuencia es perpetuada, vista como esporádica y como producto de situaciones individuales, de tal forma que las condiciones que la propician permanecen ocultas. (Caso de la Manada)

En 2018, en España, las denuncias por violación creció un 28,5 % las denuncias.

Se registran oficialmente cuatro violaciones diarias.

Las mujeres denuncian en España una violación cada cinco horas.

Una agresión sexual puede desencadenar una serie de secuelas físicas y psicológica.

En el ámbito psicológico puede producir estrés postraumático, insomnio (la víctima suele soñar con el momento de la violación), depresión, trastornos alimentarios, sufrimiento emocional e incluso intentos de suicidio. Por lo general la víctima puede llegar a culparse por el acontecimiento vivido además de sentir una disminución del apetito sexual así como incapacidad para mantener relaciones. La duración de estos síntomas es por lo menos de un mes. La mayor parte de las víctimas de violación afirman que les provoca una sensación generalizada de malestar y conductas desorganizadas tanto en los tres primeros meses como en periodos superiores a los tres meses. Aunque la mayoría de las víctimas de la violencia sexual de género (el 70%) padece un Trastorno de Estrés Postraumático. Por todo esto es importante que la víctima reciba atención psicológica adecuada lo antes posible.

Por otro lado también se originan mayores síntomas cardiopulmonares y neurológicos. Además de problemas de ginecológicos, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, cefaleas, trastornos gastrointestinales, fibromialgia incluso traumatismos, los cuáles, en algunos casos, puede causar la muerte del a víctima.

Teniendo en cuenta tanto la gravedad del acto como las consecuencias físicas y psicológicas que desencadenan en la víctima se debe apreciar que no se puede utilizar esa palabra en cualquier contexto.

Destacar que el título es sacado de una conversación que tuve con un completo desconocido, quien consideró oportuno decir esto para bromear.

 

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