Abuso en relaciones intergeneracionales: el vídeo de Samantha Hudson

¿El vídeo de Samantha Hudson habla sobre relaciones normales entre personas de diferente generación o pedofilia? ¿Sabes dar una respuesta directa y sin dudar de tu opinión? ¿Necesitas valorar de nuevo el contenido del video para fijar tu postura?

Vamos a explicar qué ocurre con estas dinámicas relacionales entre personas con tanta diferencia de edad, como ocurre en el famoso vídeo de Samantha Hudson. Eso sí, os lo voy adelantando: yo sí tengo una opinión directa y fija. Es pedofilia.

 

El vídeo de Samantha Hudson

Lo primero es lo primero, y es que si no has visto el vídeo de Samantha Hudson en el que explica esta experiencia, necesitas verlo y escucharla.

 

 

Existen muchos comentarios en ese vídeo (en la plataforma y en otras redes sociales, como Twitter) que recalcan las siguientes ideas:

  • Si tu amigo y tú os acercasteis a él, no hay abuso.
  • Aléjate de los problemas.
  • Tú ibas borracha y lo buscaste.
  • Nadie te obligó, por qué te sientes mal.

 

Estas ideas persiguen una misma actitud, que es la de culpabilizar a la víctima. Eximir de total responsabilidad a ese señor de +50 años que se ha acostado con alguien tan joven que no llega ni a los 20. Porque, claro, como Samantha Hudson se acercó, ¿ella es la culpable?

Te recomiendo que te leas esto: Culpabilización de la víctima.

 

Sí, es pedofilia

Vamos a partir de esa idea clara. Y ahora, vamos a ver cómo se define este término, buscando simplemente en Google: Atracción sexual de la persona adulta hacia niños de su mismo o de distinto sexo.

A partir de aquí, y sin entrar en más detalles de perfiles de pedófilos en general, vamos a hablar del abuso sistemático de señores mayores a chavales jóvenes dentro del colectivo LGTBQ+, en este caso, la G.

Hace no demasiado tiempo se levantó ya esta polémica en Twitter, en la que un chico denunciaba la situación repetida de hombres mayores intentando ligar con él. A pesar de que sirvió para que muchos otros chicos sacaran a la luz sus historias de abuso y se denunciara esta situación, también ocurrió un movimiento contrario: el blanqueamiento de la pedofilia. Algo que, en realidad, ya viene existiendo en los medios de comunicación y el mundo audiovisual desde hace mucho: Existe una tendencia en nuestra sociedad a justificar, además ansiosamente, a las personas mayores que mantienen relaciones con chavales.

Ya no solo existen numerosas personas que justifican estas dinámicas, sino que además se culpabiliza reiteradamente a las personas inexpertas que son víctimas de esta situación, haciéndoles responsables de lo ocurrido. ¿Quieres saber qué es lo que suele pasar en este tipo de dinámicas?

 

El abuso en el vídeo de Samantha Hudson

Uy, otra palabrita hiriente para muchos: sí, se trata de un abuso. Con todas sus letritas: a-b-u-s-o.

En las relaciones intergeneracionales, se dan unas dinámicas muy concretas:

  • Abuso.
  • Poder.
  • Dominación.
  • Desequilibrio.
  • Persuasión.

 

¿Se dan todas en todas las relaciones? Por supuesto que no. Van a existir relaciones intergeneracionales en las que no exista desequilibrio en la experiencia, ni persuasión o dinámicas tóxicas de poder, sino comunicación asertiva, metas en común, diálogo… Pero el tema del que estamos hablando hoy, es del abuso sistemático de los depredadores: hombres adultos, con una brecha generacional importante, que buscan de forma reiterada a chavales que parecen adolescentes y se dan algunos de los puntos mencionados anteriormente.

¿Qué ocurre por parte de estos chicos jóvenes? En muchos casos, como le ocurrió a Samantha Hudson, son estas personas quienes buscan la relación. ¿Existe algún fenómeno social tras esto? Por supuesto que sí. La figura mayor, desde la perspectiva de la persona joven, se ve como:

  • Experta: sabia.
  • Experimentada.
  • Masculina: atractiva, deseable, erótica.

 

Además, suele coincidir con que la persona acaba de descubrir su sexualidad y quiere explotarla. En este proceso de aceptación y afirmación de su identidad como persona gay, se da la búsqueda de iguales. Con esto me refiero a, por supuesto, personas del colectivo G que comprendan sus vivencias. Así, encuentran en estas personas adultas esa figura de conocimiento, experiencia y atracción, además de la presunción de la empatía que puede promover el formar parte de una misma minoría.

 

La sociedad blanquea la pedofilia y el ejemplo es el vídeo de Samantha Hudson

Lo peligroso de este abuso sistemático es que la sociedad lo permite y, en vez de denunciarlo, trata de justificarlo. Mucho peor: nos lo vende, nos lo hace consumir y disfrutarlo mediante series y películas. ¿Cuántas veces has visto una relación LGB en la televisión en la que hay una brecha generacional increíble? Y, lo peor: te ha resultado súper atractiva. ¿No te pica un poco? Y, dejemos de lado por un momento el colectivo LGTBQ+, piensa en parejas heterosexuales. ¿Por qué Leonardo Dicaprio es aplaudido y Madona fue tan criticada? Esto ya sí que te pica, ¿no?

¿Por qué el hombre maduro es símbolo de ser experto y erotismo, mientras que a las mujeres mayores se les invisibiliza sistemáticamente a medida que cumplen años?

Es esta sociedad la que ha enseñado a blanquear la pedofilia en estos casos. Nos ha enseñado a desear al adulto masculino experimentado, pero NUNCA nos ha alertado de que existen estos seres cuya filia gira en torno a la juventud. Un adolescente o adulto joven NO cuenta con la experiencia suficiente como para ser completamente consciente de lo que ocurre. Así, por mucho que estas personas sean quienes «buscan», no se les puede hacer responsable de esta situación de abuso.

Que sí, que existen relaciones idílicas entre personas con una gran diferencia de edad, y eso no lo rebate nadie (Hola, Sarah Paulson y Holland Taylor). Pero tenemos que ser conscientes de que existe un grave problema que arrebata las primeras experiencias sexuales y románticas de personas jóvenes que no pueden ser completamente conscientes de lo que están haciendo por una brecha experiencial.

La denuncia del vídeo de Samantha Hudson tiene que servirnos para abrir los ojos: estos depredadores existen y están ahí.