El hogar de la literatura LGBT+ en Madrid

Después de veinticinco años, la Librería Berkana puede decir con orgullo que además de ser una de las librerías más grandes del mundo en su especialización, son un verdadero referente de la cultura LGBT+.

A muchas personas, la palabra Berkana no les dirá nada. Para muchas otras, especialmente de la comunidad LGBT+,  significa el mundo entero. Pronto entenderéis por qué.

No es difícil dar con la librería Berkana, situada en pleno corazón del conocido barrio de Chueca en Madrid. Lo que fue difíficil fue el camino que llevó a su apertura y, también, el camino de la librería hasta la actualidad. Fundada en 1993, Berkana fue la primera librería especializada en cultura homosexual de España, tal como afirman en su propia página web. Se trata de un proyecto personal de Mili Hernández que, tal haber pasado por Londes y Nueva York y conocer las afamadas librerías LGBT+ Gay’s the Word y Oscar Wilde Bookshop, decidió crear algo parecido en España.

Junto a su esposa Mar de Griñó y su socio Arnaldo Gancedo, abrieron un local en el barrio de Malasaña. Apenas un año después, se trasladaron a la plaza de Chueca. ¿Y de dónde sale el nombre de la librería? Proviene de una runa que, según la magia rúnica, significa «renacimiento, crecimiento y fertilidad». Sin duda, un nombre más que apropiado y que se ha acabado convirtiendo en todo un símbolo.

Los habitantes del barrio aceptaron bien el cambio, cuando, como recuerda Mili Hernández les decían a los entrevistadores de la tele: «Uy, preferimos a los gays que a los drogadictos».

En aquella época, Chueca era un barrio con problemas de drogadicción y delincuencia. Había bares, discotecas y saunas gays, pero muchos de ellos eran locales cerrados a los que se accedía tras llamar a un timbre. Berkana fue el primer comercio LGBT+ en tener un escaparate que dio visibilidad al colectivo. Fue el primero de muchos, que acabaron convirtiendo Chueca en lo que es hoy en día.

Inicios y crecimiento

Los primeros años fueron difíciles, ya que no existían libros para llenar las estanterías de Berkana, y muchos de sus clientes todavía no habían perdido el miedo a ser visibles. Se habían publicado muy pocos libros de temática LGBT+, todos traducidos o importados de Estados Unidos o Inglaterra. Esa fue la razón de que, dos años después, en 1995, Mili Hernández creara Egales, una editorial donde publicar esas obras que rechazaban las demás editoriales.

La librería fue creciendo, y pronto pasó a ser mucho más una simple librería, sino un verdadero hogar para la comunidad LGBT+. Como suele recordar Mili Hernández, la gente no acudía solo para comprar libros. Acudían muchas personas con toda clase de dudas, toda clase de preguntas relativas a su orientación sexual o su identidad de género. No es solo un centro cultural, sino también psicológico. La librería ha ayudado a evitar suicidios y a que muchas personas pudieran salir del amario.

Berkana se convirtió con un tiempo en un referente y un punto de encuentro para la comunidad. En el año 2000 se trasladó a un local de dos pisos en la calle Hortaleza donde vivió sus mejores años. En 2009 ya era uno de los centros de la cultura LGBT+ más frecuentados de todo Madrid, con una cafetería en la planta superior donde se realizaban semanalmente actos culturales y presentaciones de libros. Un auténtico refugio para la comunidad, y uno muy necesario.

La crisis llega a Berkana

Sin embargo, la crisis también ha afectado a Berkana, y de mala manera. En 2011 tuvieron que trasladarse al local de al lado, mucho más pequeño, para poder paliar los problemas económicos causados por el descenso de clientes. Y en 2017, Mili y Mar iniciaron una campaña con crowdfunding incluido para salvar la librería, pues la situación ya era crítica. Una solución extrema y, sin embargo, más que necesaria debido a la situación desesperada que vivían. También animaron a la gente a acudir a la librería o a comprar desde su página web, que era lo más necesario si querían sobrevivir a largo plazo.

El crowdfunding surtió efecto, y gracias a él las dueñas de la librería pudieron asegurar el pago del alquiler durante varios meses. Sin embargo, como ellas mismas dicen, eso no es más que una solución temporal. Si las ventas no aumentan, si el público no sigue acudiendo a la librería, inevitablemente acabará muriendo. Perder Berkana no sería solo perder una librería, sino uno de los primeros pilares de Chueca. Uno de los mayores referentes del mundo LGBT+. Perder Berkana no sería solo perder una librería, sino uno de los primeros pilares de Chueca. Uno de los mayores referentes de la comunidad.

Después de veinticinco años, la Librería Berkana puede decir con orgullo que además de ser una de las librerías más grandes del mundo en su especialización, son un verdadero referente de la cultura LGBT+, tanto en España como en el extranjero. Esperemos que sobrevivan, al menos, otros veinticinco años. O más. Después de todo, el mundo todavía necesita a Berkana. Y, ahora, ella nos necesita a nosotras. Está en nuestra mano ayudar a que sobreviva o dejarla moir.