La brecha de género tras la pandemia

Brecha de género

 

La pandemia causada por el virus del COVID-19 ha arrasado no solo con la salud de las personas, sino que ha creado nuevas barreras en la construcción de una sociedad mejor. Uno de esos obstáculos surgido de la crisis pandémica es el atraso en el desarrollo de una sociedad igualitaria que cierre definitivamente la brecha de género.

El estudio anual sobre brecha de género realizado por el Foro Económico Mundial (WEF), ha determinado que el COVID-19 ha revertido el progreso global para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. El tiempo necesario para acabar con la brecha de género hasta ahora era de 99,5 años. Sin embargo, la pandemia ha retrasado este logro 36 más, por lo que alcanzaremos dicho objetivo en 135,6 años.

Este deterioro es a causa de la crisis sanitaria en la que a las mujeres se les ha otorgado una doble carga. Durante el confinamiento, no solo debían encargarse de su trabajo laboral, sino que también debían ocuparse en las tareas domésticas. Esto es porque tanto el cuidado de los niños y ancianos como otras responsabilidades del hogar recaen sobre las mujeres, según este informe.

También se ha dado un paso atrás en política. A pesar de que el informe muestre una mejora de más del 50% en los países analizados, el retroceso en participación política femenina es evidente. En los países analizados, las mujeres ocupan apenas un 26,1% de representación parlamentaria y un 22,6% de representación en los ministerios. Si esto siguiese el mismo camino, cerrar la brecha de género política tardaría 145,5 años, frente a los 95 que fueron calculados en el informe anterior publicado en 2020.

El Foro Económico Mundial ha asegurado también que la pandemia ha afectado de forma negativa en mayor medida a las mujeres que a los hombres. Causa de esto es principalmente al desempleo, ya que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) las mujeres se han visto afectadas un 5% frente a un 3,9% de los hombres. Esto se debe en parte a que las mujeres tienen más presencia en sectores afectados por la crisis sanitaria, como el consumo.

Islandia, primer país en cuanto a igualdad de género

El informe ofrece una lista de los 10 países donde existe mayor igualdad entre hombres y mujeres. Desde hace 12 años, el primer lugar lo ocupa Islandia, que actualmente cuenta con un 82,9% del cierre de su brecha de género. Es uno de los pocos países en los que las mujeres han estado en altos cargos institucionales casi tanto tiempo como los hombres en los últimos 50 años. Además, aproximadamente el 40% de representación parlamentaria y ministerial pertenece a mujeres.

El segundo lugar en la lista lo ocupa Finlandia, con un cierre de 86,2% frente al 83,2% de la anterior edición. Esta mejora se debe al aumento de número de mujeres en puestos ministeriales junto con el hecho de que la primera ministra desde 2019 es una mujer. El tercer puesto le pertenece a Noruega, con un cierre de su brecha de género del 84,9%. Sin embargo, el informe muestra que aunque el 75,6% de las mujeres están empleadas, su participación con respecto a la de los hombres ha disminuido. Además, el empleo a tiempo parcial es mayor entre las mujeres (58,4%) que entre los hombres (41,2%).

Nueva Zelanda ocupa el cuarto lugar, que ha subido dos puestos frente al año pasado, cerrando su brecha de género con un 84%. Esto se debe en parte a que la cabeza de estado sigue siendo una mujer, Jacinda Ardern, desde 2017. Suecia se encuentra en el quinto puesto, con un cierre del 82,3%. Una de sus mejoras se debe al porcentaje de mujeres en puestos de responsabilidad. Además Suecia es uno de los países que ofrece más condiciones de igualdad de género para el cuidado de los niños.

En el sexto puesto, Namibia entra por primera vez en la lista, con una puntuación del 80,9%. El país avanza en el ranking debido al aumento de mujeres en puestos ministeriales así como con la presencia de una mujer, Saara Kuugongelwa, como primera ministra desde 2015. Sin embargo, las mujeres siguen participando menos en el mercado laboral que los hombres, y existen otras desigualdades como el acceso a servicios financieros o el derecho de herencia.

En el séptimo puesto en informe sitúa a Ruanda con un cierre del 80,5%, el porcentaje más alto entre los países subsaharianos. Esta mejora se debe en parte a un aumento en la proporción de mujeres en puestos profesionales y técnicos así como al avance de la igualdad salarial. Aún así, el país debe mejorar en otros aspectos como la asistencia sanitaria ya que la mortalidad maternal sigue siendo alta. El octavo puesto lo ocupa Lituania, que también ha mejorado en esta edición, pasando de un 74,5% a un 80,4% en el actual informe. Esto es debido al aumento de mujeres en puestos ministeriales así como a la elección de una mujer, Ingrida Šimonytė, como primera ministra en 2020.

En penúltimo lugar, se encuentra Irlanda, que cerró su brecha de género con un 80%. Este país cuenta con una paridad de género en el nivel educativo del 99,8%, y con un 96,4% en el nivel de salud y supervivencia. Sin embargo, la presencia de mujeres en cargos parlamentarios (22,5%) y ministeriales (28,6%) es más baja en comparación con los otros países mencionados.

En último lugar, Suiza, que entra en el top 10 este año y que ha cerrado con un 79,8% su brecha general de género. En 2020, el 80,1% de las mujeres participaron en el mercado laboral y un 47% trabajó en profesiones calificadas. Sin embargo, todavía hay muy pocas mujeres en puestos directivos (33,5%). En cuanto a España, la clasificación del índice global de brecha de género, la sitúa en el número 14.

En definitiva, la esperanza de realizar este informe según Saadia Zahidi, directora gerente del WEF suponía «una llamada de atención a los líderes para incorporar la paridad de género como objetivo central de las políticas y prácticas para gestionar la recuperación post-pandémica, en beneficio de las economías y las sociedades».