La necesidad de deconstruir los estereotipos: Lesbofobia interiorizada

Las mujeres lesbianas se ven sometidas a fuertes prejuicios y en muchas ocasiones rechazan su propia identidad: es la lesbofobia interiorizada. ¿Nos ayudarás a deconstruir los estereotipos?

La sociedad bombardea con todo aquello que se espera de una mujer: Sé obediente, leal y trabajadora; cásate con un hombre y ten hijos, sé una buena madre; adelgaza, ten el aspecto que todos los hombres desean, cubre tus imperfecciones con maquillaje. Son los estereotipos de género –en este caso, los de ‘mujer’–, la base del sistema cisheteropatriarcal y el origen de que, los colectivos que se alejan de estas ideas preconcebidas, sean considerados inferiores. Y de este modo, ¿cómo se crea la lesbofobia interiorizada?

Cualquier mujer que se aleje del concepto idealizado socialmente, sabe que puede estar sujeta a críticas y desvaloraciones.

Cuando una persona homosexual se educa en una sociedad que distorsiona su imagen y crea ciertos estereotipos ligados a la orientación, puede verse sometida a la homofobia interiorizada. Este concepto se refiere a todos aquellos sentimientos negativos y prejuicios que hacen creer a una persona homosexual que su orientación es “inferior” a la normativa.

Lesbofobia interiorizada

Más en profundidad, encontramos la lesbofobia interiorizada. Se trata del rechazo a la propia identidad como lesbiana por el estereotipo que la sociedad ha creado de ello. Algunos de ellos podrían ser: tener que ser masculinas, son lesbianas porque odian a los hombres, nunca van a tener sexo de verdad… Y un largo etcétera que es ridículo de alargar.

La consecuencia de este choque con las etiquetas es el desarrollo de sentimientos de vergüenza, culpa y miedo. Así, salir del armario se convierte en una situación altamente ansiógena, dadas las ideas catastrofistas que se imaginan como resultado: rechazo, decepcionar, que se las vean con la etiqueta por delante y se olviden de la persona que hay tras ella…

Este hilo de emociones puede verse reforzado al comprobar que, efectivamente, la sociedad está rechazando a toda aquella persona que se aleja de la cisheterosexualidad. Extenderlo en el tiempo conlleva conductas dañinas: ocultación, vigilancia constante para la no asociación de la etiqueta de lesbiana e, incluso, al distanciamiento de las personas cercanas por la construcción de una barrera que impida reconocer la verdadera identidad.

Las mujeres lesbianas que se invisibilizan viven en una constante disputa entre lo que se espera de ellas y lo que realmente son. ¿Nos ayudarás a deconstruir los estereotipos?