Mujeres olvidadas por la historia: Nellie Bly

“Oprimidos los hombres es una tragedia, oprimidas las mujeres es tradición” – Letty Cottin Pogrebin

Hoy toca recordar que la lucha del feminismo no supuso una «moda puntual». Pues, a lo largo de su recorrido por permanecer en igualdad con el género masculino, encontramos muchas figuras importantes cuya repercusión no ha sido la merecida. La lucha incansable por los derechos de las mujeres fue llevada a cabo por voces que no se limitaban a obedecer lo que estaba socialmente establecido. Avanzadas a su tiempo, su lucha permanece en la actualidad para recordarnos la importancia de esta. Mujeres que han intentado ser calladas, son así mujeres que no han callado a pesar de ello. Es el caso de Nellie Bly.

Elizabeth Jane Cochran es reconocida como “la mejor reportera de Estados Unidos”, pues su labor no fue sencilla. Periodista, autora, industrialista y trabajadora voluntaria, Nellie Bly se convierte en pionera y todo un referente del periodismo de investigación. Sus múltiples trabajos la llevaron a la fama, pero fueron sobre todo Diez días en un manicomio y La vuelta al mundo en 72 días los que la llevaron a un mayor reconocimiento. La figura de Nellie Bly comprende la valentía y el coraje que un periodista debería tener para buscar la verdad. A pesar de tratar la información con cierta subjetividad, Nellie Bly logra denunciar muchas de las injusticias de la época otorgando muchos cambios sociales destacados.

Su fama se concentra en su viaje récord alrededor del mundo por parte del periódico The New York World. En tan solo setenta y dos días intentaba imitar a Phileas Fogg – el personaje de ficción de Julio Verne – durante una carrera contra otra periodista designada como Elizabeth Bisland de The Cosmopolitan.

Además, cuenta con un trabajo de infiltración como paciente para la realización de un reportaje informando sobre la situación de un sanatorio de mujeres ubicado en la Isla de Blackwell. Los múltiples artículos producidos que denunciaban abusos por parte de esta institución fueron plasmados en su obra Diez días en un manicomio. Así como otro reportaje sobre la vida y las costumbres de los mexicanos en su libro Seis meses en México.

Nellie Bly también cubrió los eventos de la convención de 1913 a favor del sufragio femenino y viajó a Europa durante la Primera Guerra Mundial para ejercer como reportera desde el Frente Este. Se convirtió en una de las primeras mujeres corresponsales de guerra. Por tanto, Nellie Bly fue pionera en su propio campo creando un nuevo tipo de periodismo de investigación, magnífica escritora valiente y aventurera, así como un claro referente feminista que logró vivir de su pasión en una época en la que la situación de la mujer se limitaba a esposa y madre.

«Nunca he escrito una palabra que no haya salido de mi corazón. Nunca lo haré»

Elizabeth Cochran nace el 5 de mayo del año 1864 en Cochran’s Mills – parte del barrio de Pittsburgh -, en Pensilvania. Su historia comienza cuando empieza a escribir una respuesta en contra de una columna misógina titulada Para qué son buenas las chicas bajo el pseudónimo de “chica huérfana solitaria”. De esta forma, el director del periódico Pittsburgh Dispatch queda tan impresionado que pide que escriba una respuesta para su periódico. Y, como quedó sorprendido ante el artículo denominado «El puzzle de las chicas», se le fue concedido un puesto a jornada completa bajo su sobrenombre más conocido como fue el de: Nellie Bly.

No obstante, una vez dentro de dicho periódico, sus primeros escritos trataron los apuros sufridos por parte de la mujer trabajadora. Pero como “mujer” se le presionó a escribir sobre temas considerados “más femeninos”, como fueron la moda, la jardinería, la sociedad, entre otros muchos; que fomenta una sociedad que reprime el colectivo de la mujer, a pesar de los grandes avances en su lucha de la época. Sin embargo, Nellie Bly decidió viajar para convertirse en corresponsal en el extranjero con solo 21 años cuando publica su libro Seis meses en México, a pesar de que su estancia se redujo por tensiones con el gobierno.

Finalmente, Elizabeth decide dejar el Pittsburgh Dispatch en el año 1887. Se muda a Nueva York para trabajar en un nuevo encargo clandestino para el periódico del conocido Joseph Pulitzer, The New York World. Su misión fue pasar como una paciente loca para investigar las supuestas negligencias y abusos en el centro de mujeres dementes de la Isla Blackwell. Experimentó, a su vez, el lamentable tratamiento al que se les sometía a las pacientes del asilo e incluso causas injustificadas del internamiento.

Permaneció así su estancia durante diez días recogido en su libro Diez días en un manicomio. Lo que provocó una gran fama al caso y un aumento de los fondos para el cuidado de los pacientes.  Así como unos requisitos más exhaustivos entre otros cambios propuestos por Nellie Bly. El 14 de noviembre de 1889 empieza su viaje. Comprobando así lo que el autor Julio Verne relata en su libro La vuelta al mundo en ochenta días. Regresando, por tanto, el 25 de enero del año 1890.

El nombre de Nellie Bly aparecía en el título de casi todos los artículos de la época. Algo particular, ya que los periodistas apenas conseguían firmar sus artículos. Por medio de una prosa vivaz consigue crear su propia marca de noticias sensacionalistas. En sus artículos se mezclaba cierta autoexhibición y cierto escarnio, un sentido común ordinario y, sobre todo, un resaltado atrevimiento extraordinario. Los reportajes de Nellie Bly no buscaban una verdad objetiva, sino narrar de forma directa el testimonio de quién ya ha estado ahí.  Por ello, pueden aparecer prejuicios y subjetividades que al lector de a día de hoy puede chocarle. Sin embargo, sería una total confusión creer que su trabajo se centraba como una simple exposición. Las historias que contaba muestran la intención de denunciar injusticias y problemas, y muchas llegaron a lograr cambios.

Se podría decir que Nellie Bly es el “mejor artículo”, pues siempre creaba noticias destacadas a través de titulares dispuestos en el periódico The New York World. Feminista, valiente y en un intento por cambiar el mundo, lo consiguió. Así se ven reflejados en sus artículos que superan los prejuicios y los estereotipos que no apostaban por ella. Ni por alcanzar ninguna de sus metas ya adquiridas. El feminismo es un aspecto muy importante en sus artículos. Siempre dispuesta a dar voz sobre las injusticias sociales que abusaban, sobre todo, de la mujer.

 

«—Buena suerte, Nellie Bly —Julio Verne. 

 —Dije que podría y que lo haría. Y lo hice —Nellie Bly.»