¿Qué esta pasando? Una reflexión acerca de lo que es la homosexualidad

Tras la polémica situación que se ha dado en el obispado de Alcalá y sus terapias de «cura de la homosexualidad», hagamos una reflexión para comprender qué es verdaderamente la homosexualidad y si realmente «tiene cura».

Todos nos hemos enterado de la polémica situación que ha ocurrido recientemente acerca de las terapias que trataban la “cura de la homosexualidad” impartidas desde el Obispado de Alcalá. Pero hoy no he venido a contaros qué ha pasado: todos nos hemos enterado. Prefiero explicar por qué llegamos a estas situaciones (que desgraciadamente son bastante comunes), cómo las vivimos y cómo hemos de escapar de ellas.

Lo primero de todo, ¿Qué es la homosexualidad?

Antes de comenzar, ¿qué es la homosexualidad? Parece obvia la pregunta, pero, muy a nuestro pesar, no es así. La única definición correcta es: unión o relación entre personas del mismo género. Tan simple y sencillo como eso, sin espacio a interpretación o duda alguna. Sin embargo, en la realidad, la definición o definiciones empleadas por la sociedad dista mucho de la explicación aquí presentada.

A lo largo de mi vida me han definido la homosexualidad de mil y una maneras, cada una de ellas dejando más que desear que la anterior: “desviados”, “viciosos”, “pederastas”, “enfermos” y un largo etcétera que es preferible no nombrar. Durante toda mi infancia y adolescencia me han hecho ver cómo la homosexualidad era algo raro, distinto, peculiar, diferente. Me han hecho ver que lo correcto era que jugase con chicos al fútbol y no a muñecas barbie con mis amigas. Me han insultado por ser gay, por no cumplir unos estereotipos que se me han asignado. A lo largo de mi vida… a lo largo de mi vida me han discriminado día a día por ser gay, sin tapujos ni eufemismos.

Sí, pero…¿llevas siendo toda tu vida gay?

Llevo 18 años siendo gay. Y tengo 18 años. Porque sí, “gay se nace y no se hace”. Con esta frase a modo de parodia, pretendo reflejar un debate que se da mucho en sociedad: ¿ser gay es de nacimiento o es con la edad? Lo primero de todo, en esta pregunta se trata el “ser gay” como si fuera un síntoma. Hagamos la pregunta al revés: ¿ser heterosexual es de nacimiento o es con la edad?

Como vemos, ya la pregunta, de base, está mal formulada. Pero, evitando los formalismos, hagamos hincapié en el fondo de la pregunta: si verdaderamente la homosexualidad es algo que se adquiere o se tiene con la edad o verdaderamente es algo innato a la persona que lo es. La respuesta es clara: se nace. Pero, como con decirlo no basta, veamos un claro ejemplo.

Familia del Opus Dei, formada por 8 hermanos. Uno de ellos se llama Alberto. Alberto ha ido toda su vida a un colegio de fomento, ha ido todos los domingos a misa, le han enseñado que debe casarse con una mujer, como única forma de perpetuar la especie, y, sin embargo, es bisexual. Este no es un ejemplo aislado: es sumamente común.

Por ello, no podemos decir, siendo personas razonables, que la homosexualidad se adquiere conforme al transcurso de la vida de cada uno. Es algo innato, natural a las personas homosexuales. Lo que no es innato es la capacidad que se debe adquirir a lo largo de una vida para poder afrontar las situaciones que se dan día a día contra nuestro colectivo. Eso sí que se adquiere, y no nuestra forma natural de ser.

Ahora bien, ¿cómo hemos de reivindicar y salir de estas falacias?

Nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos a la iglesia hablar acerca de la homosexualidad, cuando no nos damos cuenta de que nosotros mismos, en nuestra vida cotidiana, estamos siendo incluso peor que cualquier cura que diga nada acerca de lo que ser gay, lesbiana o bisexual. Primero, antes de criticar, debemos mirar a nuestro alrededor, a nosotros mismos y preguntarnos, ¿qué hago yo mal? ¿en qué puedo mejorar? Reflexionar y cambiar es un proceso común a todos los seres humanos.

Es muy fácil plasmar en twitter lo que uno piensa; lo difícil y lo que verdaderamente tiene valor es que, en la cena de navidad, delante de toda tu familia, cuando se den comentarios homófobos, decir la verdad: defender nuestros derechos y nuestra dignidad. A partir de entonces, estamos preparados. Preparados para entender que la homosexualidad no es sólo, como he dicho anteriormente, la unión o relación entre personas del mismo género.

La homosexualidad es reivindicación, amor propio, resiliencia, fuerza y voluntad. Se trata de una orientación sexual más, pero que en nuestra sociedad adquiere un valor que nos convierte a todos en increíbles luchadores por nuestra vida, por nuestra dignidad y por nuestra felicidad. Debemos querernos a nosotros mismos en nuestra integridad de manera incondicional, siempre y en cada momento. Esto no es fácil. Pero debemos hacerlo. Debemos querernos.

Por lo tanto, la homosexualidad no tiene cura. Lo que sí tiene cura es la homofobia. Pero ¿cómo se cura? Muy sencillo. No hace falta ni vacunas ni medicamentos. Lo que hace falta es tolerancia, respeto, aceptar la diversidad y ver que donde hay amor, no hay guerra. Concienciarnos desde pequeños que todo lo que salga de la norma establecida no tiene porqué ser malo, sino todo lo contrario; puede ser algo tan bonito, normal y natural como es la homosexualidad.

IMAGEN: Google

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