Reivindicación en la fotografía con Iman El Azrak

En este artículo hablamos con Iman El Azrak sobre su proyecto fotográfico, #TooFacesProyect. Estas fotografías nacen de la fusión de su identidad y religión con su pasión por las zapatillas. Consiguiendo generar un entorno de revolución y reivindicación nunca antes visto.

Iman El Azrak vestida de beige, por Sugar Frames

 

A través de una fotografía reivindicativa, Iman El Azrak crea un proyecto innovador que desafía los prejuicios que sufre como mujer musulmana y además busca una respuesta a sus propios dilemas identitarios. Este proyecto nace de la mezcla de la religión musulmana y su pasión por las zapatillas.

 

¿Qué es #TooFacesProject?

Es un proyecto fotográfico que surgió a mediados del 2017, de casualidad. Le comenté a una colega que me apetecía reflejar el concepto de lo que era mi intriga en esos momentos, fusionándolo con de dónde vengo, dónde me he criado, y lo que más me gustaba (y me gusta), las zapatillas.

 

¿Cuál es el origen de #TooFacesProject? ¿Hubo algún punto de inflexión en tu vida que hizo que te decidieras a crear este proyecto?

Viene de un choque cultural entre Tánger y Madrid, el Islam y la exigencia del despojo de tus orígenes en el proceso de la supuesta integración, del choque cultural con el religioso, de no saber bien si tenía que elegir ser de aquí o ser de allí, de no saber si podía ser de allí viviendo aquí, si podía ser de aquí siendo de allí, de no estar segura de querer mostrarme con todo ese bagaje dilemático. Así decidí echarlo todo en un bol, mezclarlo, y reflejarlo en una foto. De ahí la primera edición.

Se podría decir que el punto de inflexión que hizo que me decidiera a empezar con el proyecto fue el cansancio. Me encontraba en una etapa bastante perdida conmigo misma, con los demás y con lo que quería hacer con mi vida.

 

Iman El Azrak con la bandera de España, por Cia Lamata

¿Los dilemas identitarios por los que surgió #TooFacesProject han disminuido, son iguales o han aumentado tras la creación del proyecto? ¿Podrías explicarnos un poco sobre tus problemas identitarios?

Pues diría que han cambiado. Algunos los he solucionado, con mucha paciencia, y otros, he tenido que apechugar con ellos, aceptarlos. Pero a medida que vamos conociendo otras cosas, otras perspectivas, leyendo nuevos libros, aparecen otras dudas, algunas muy fuertes, otras bastante asequibles a nivel problemático.

Mis problemas identitarios siempre han estado relacionados con la libertad que he tenido o me ha faltado como mujer, estudiante, hija, marroquí, española, musulmana…

Y en todas y cada una de éstas he tenido y me ha faltado libertad. Los problemas empezaron con el tema espiritual, focalizado en el uso del hijab (el cual me puse durante unos años), pasando por la rebeldía frente a la integración, que es bastante racista, y ha hecho que sufra cosas que no debería soportar nadie, y menos siendo una niña. A día de hoy mis problemas identitarios diría que están centrados más en la dificultad de, aun sabiendo quién soy y estando contenta con mi mezcla, mostrarme y que no parezca contradictorio o externo a España.

 

¿Qué te hubiera gustado que te dijeran siendo una niña enfrentándose a esos dilemas que hayas aprendido recientemente con #TooFacesProject?

En la comunidad marroquí (aquí en España también) aún se vive por y para la gente. Esto hace que, cuando hay un choque generacional que se suma a pérdidas en la búsqueda de identidad, te pienses cada movimiento, cada palabra. Está todo medido, y si te pasas medio milímetro eres tal, pero es que, además, si te falta medio milímetro eres lo contrario. No suficiente, si consigues hacerte a todo esto y mostrarte al mundo, a la comunidad española no le parece del todo correcto.

Por eso, creo que la frase adecuada para cualquiera de los ámbitos sería:

Va a ser complicado, pero sé siempre tú.

 

¿Qué has aprendido con el proyecto a nivel personal? ¿Tu identidad ha evolucionado desde que comenzaste #TooFacesProject?

Esta es complicada jajaja. Creo que he aprendido un montón, pero siempre es poco cuando lo comparas con todo lo que queda. Sin duda lo más importante ha sido saber controlar mis impulsos de una vez por todas, aunque sigo trabajando en ello. Darle la importancia que tiene a cada feedback, a cada error, a cada logro, y empezar a encauzar todo en el proyecto y en los escritos que lo acompañan.

Con respecto a la identidad, espero que sí. Seguro que sí. Al final es ley de vida: cambio constante siempre que te mueves fuera de tu punto de vista. De lo que estoy segura es de que ahora mismo ya no me da miedo mostrar todas mis facetas.

 

Decirte desde la sinceridad que tus fotografías son rompedoras. ¿Qué buscas transmitir con tus fotografías? ¿Por qué ese uso alternativo del hijab y el niqab?

¡Muchas gracias! Intento transmitir algo, lo que sea. Al final, por muy claro que yo tenga el concepto de cada foto, el que lo ve es quien interpreta y/o lo siente a su manera.

El uso del niqab viene del miedo a mostrarme y de que me vean. Me gustaba pasar desapercibida cuando no sabía quién era. Que el niqab deje a la vista sólo la mirada en las fotos transmite un sentimiento. El hijab representa mi etapa vistiendo el mismo y las contradicciones del mismo dentro de mi cabeza y en el contexto en el que vivo.

Ahora me muestro sin niqab y sin hijab, porque además de todo esto, hay un aspecto de autoestima muy importante que me ha marcado, y ha sido mi pelo. Ahora me lo dejo al natural sin importar quién mire, a quién le guste o no. Estoy bien conmigo.

 

Eres una mujer musulmana, feminista y reivindicadora. Hablemos ahora de la reivindicación que quieres transmitir con el proyecto, ¿a quién va dirigida? ¿cómo la definirías?

La reivindicación va dirigida principalmente a mí misma, porque he estado perdida en todos los conceptos que reflejo en las fotos: racismo, feminismo, estigmas culturales y sociales, etc. Siempre he tenido clara mi postura (aunque haya cambiado detalles dentro de cada una) pero me han faltado herramientas para saber cómo enfrentarme al mundo, que ha decidido engullirme desde bien pequeña. Mis útiles hoy día son alzar la voz, la mayoría de las veces en forma de escritos por las redes. Por esto me gusta definirlo como proyecto que hace de símil a un espacio de debate y crítica. Me encanta que la gente sea partícipe de mis escritos, tomen palabra y no tengan miedo a expresarse en público.

Aunque desde un principio está dirigido a mi persona, y hasta el final seguirá siendo así, en un segundo plano me gustaría y me gusta que sea una herramienta para todo el que la necesite.

Iman El Azrak, vestida de rojo, por Selektor Marx

¿El proyecto ha tenido críticas? Y si es así, ¿qué les dirías a tus críticos?

Sí, las ha tenido, y muchas. Sobre todo las relacionadas con el hijab. Sigue sin gustar que reivindiquemos nuestros espacios y nuestras ideologías dentro de un marco mayor, por ejemplo, feminismo islámico. Sigue habiendo demasiadas personas con el «síndrome de salvadora» en un contexto más diverso de lo que les gustaría, porque les gusta lo diferente, pero lo justo, sin que llame demasiado la atención ni que les rompa una idea de su esquema mental.

La verdad es que no tengo mucho que decirles, ya que cuando publicas cualquier cosa por las redes sociales, esto se expone a críticas, muchas de ellas muy constructivas pero otras muchas llenas de baja autoestima y rabia con quien no procede. Sólo les diría dos cosas, la primera, que ojalá algún día consigan ordenar sus ideas y centrar su rabia en, no sé, se me ocurre, por ejemplo, criticar las políticas de este país, tomar partido socialmente y luchar por los derechos que nos quitan a cada suspiro. Y como segunda cosa, darles las gracias, porque han sido la personificación de todo lo que vengo reivindicando, y no suficiente, han hecho que mis fuerzas crezcan.

 

¿Cómo te sientes respecto a lo conseguido con el proyecto? ¿Y cuales son tus perspectivas (a largo y corto plazo)?

Sin duda, me siento liberada.

Como te decía, por mucha reivindicación que haya tenido dentro del proyecto, esto empezó por y para mí. Ha sido mi pequeña terapia, aunque me alegra muchísimo que les haya servido a otras personas para empezar a ser sin tapujos.

A largo plazo no lo tengo aún muy claro, tal vez exposiciones del proyecto por la península. A corto plazo, la primera perspectiva es el cierre de Too Faces, ya que, al fin y al cabo, es un proyecto que refleja mis vivencias, y no he vivido aún mucho más como para tener conceptos diferentes que expresar en fotos. Así que estoy trabajando ya en las últimas dos sesiones que cerrarán el proyecto, con lo que estoy muy contenta y agradecida.

 

 

 

 

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