Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), el gran estigmatizado

El mes está a punto de terminar, pero es importante hacer un último apunte antes de que se termine del todo. Mayo es el Mes de Concienciación del Trastorno Límite de Personalidad (Borderline Personality Disorder Awareness Month, en inglés). Sin embargo, hay muchas personas que ni siquiera saben lo que es el trastorno límite de la personalidad, o TLP; así que en este artículo se hablará un poco acerca de qué consiste y a desmontar algunos prejuicios que hay sobre él.

¿Qué es el TLP?

Hablando en términos técnicos, se podría decir que el TLP es un trastorno de la personalidad que «consiste en un patrón persistente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, afecto y autoimagen con escaso control de impulsos». La inestabilidad de la que se habla en esta definición se debe a la intensidad con las que estas personas sienten sus emociones. Esta hace que sus relación con los demás se vea afectada.

Hay muchos prejuicios alrededor de este trastorno, convirtiéndolo en uno de los más estigmatizados y demonizados. Existe muchos mitos y creencias que dicen que las personas con este trastorno son manipuladoras y que solamente buscan llamar la atención, cuando la realidad es muy diferente. Los individuos que tienen TLP en muchos casos generan dependencia de sus seres queridos debido al gran sentimiento de soledad crónico que persisten en ellos.

La intensidad con la que viven sus emociones hacen que puedan llegar a alejar a las personas que no quieren o que incluso actúen de manera impulsiva para que no se vayan de su lado. Es por eso que erróneamente se les califica en muchas ocasiones de manipuladores, cuando realmente estas personas son muy manipulables ya que harían prácticamente cualquier cosa que esté en su mano para complacer a las personas de su alrededor, llegando incluso a desantender sus propias necesidades. Estas personas suelen también muchos sentimientos negativos hacia sí mismas, por lo que entran en patrones autodestructivos.

Conclusión

La intención de este artículo es hacer una llamada a la reflexión. No hay mucha representación de este trastorno en la ficción y la mayor parte de ella se basa en personas malvadas y manipuladoras que buscan el mal de los demás. Sin embargo, todo esto viene a raíz de una sociedad que estigmatiza la salud mental. Se debería dar más seriedad a este tipo de temas y tratarse como se merecen. Pocas veces se trata a la gente que tiene TLP como el ser humano que hay detrás de la etiqueta.

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