El Gobierno y las Universidades se han olvidado completamente de sus universitarios

Fuente: Twitter

Miles de estudiantes universitarios han estado mostrando su descontento sobre cómo se está llevando a cabo la organización de las clases y de los exámenes en las universidades. Aquí podemos encontrar testimonios.

Miles de estudiantes universitarios han estado mostrando su descontento sobre cómo se está llevando a cabo la organización de las clases y de los exámenes en las universidades. Llevamos casi un año de pandemia en España, y en marzo hará un año de nuestro primer confinamiento, y todos, absolutamente todos, hemos tenido que renunciar a nuestras vidas normales y adaptarnos a esta normalidad atípica. No obstante, muchos sienten que la gente joven es la que más esfuerzo está haciendo, o al menos, son los que más están recibiendo por todos los lados.

Clases online con exámenes presenciales, exámenes en los que no se siguen las normas de seguridad, exámenes online en los que casi ni da tiempo a leer las preguntas y pensar antes de responder, quejas por parte de los alumnos que al final no se resuelven… Esto es con lo que nos hemos encontrado en gran parte de las universidades de toda España, y más importante, la mayor queja de todas, es el hecho de hacer exámenes presenciales en mitad de una tercera ola.

Cada universidad está intentando llevar a cabo las medidas que cree necesarias, y en muchos casos, se ha decidido hacer clases online con el falso pretexto de asegurar la seguridad de sus alumnos durante el curso, ya que luego han querido realizar los exámenes de forma presencial en mitad de una tercera ola, pero ¿Quién está velando aquí por su seguridad?

21 años, Grado en Marketing, Universidad Rey Juan Carlos I, Madrid: “Yo tenía cada mes dos semanas de clases online y una semana de clase presencial, por lo que una semana al mes no tenía ninguna clase. También he tenido dos asignaturas en las que se ha dado todo online, y aun así, el examen ha sido presencial. Me parece una vergüenza el hecho de tener que dar clases online para no propagar el virus y contribuir a que todo esto se vaya, y que luego para los exámenes finales, en pleno pico de la pandemia, quieran juntar a 140 alumnos en dos clases. Por mucha distancia y por mucha seguridad, creo que no se cumplen bien las medidas. Además, me parece inhumano estar haciendo exámenes con las ventanas abiertas en pleno enero, con el tiempo que hace. Hacer exámenes a temperaturas tan bajas no es lo normal y hace que te cueste concentrarte”.

20 años, Grado en Biotecnología, Universidad de Valencia: “En mi caso, las clases han sido semipresenciales. Estas clases consistían en la división del grupo en dos y cada uno iba alternativamente una semana. Respecto a las prácticas, se redujeron los grupos de laboratorio a la mitad. En cuanto a los exámenes, en algunos de ellos no se han seguido las medidas de seguridad. De hecho, hubo uno en el que nos sentaron a un metro de distancia de los compañeros de los lados y a medio metro de los que se sentaban enfrente o detrás, y hubo otro examen en el que el profesor nos hizo movernos de unos asientos a otros sin desinfectarlos, cuando el personal del Covid nos dijo que si nos cambiábamos, debíamos de volver a desinfectarlo todo. El profesor dijo que le daba igual y que no lo iba a hacer”.

19 años, Grado en Biotecnología, Universidad de Albacete: “En mi caso, los exámenes han sido presenciales al igual que las clases. En cuanto a las medidas que han tomado, una de ellas ha sido convocar a diferentes horas a la gente para evitar las aglomeraciones. No obstante, un fallo, a mi entender, es que a la salida no ha habido nadie controlando si la gente se aglomeraba o no. Por otro lado, es cierto que en cuanto al tema de ventilación no han sabido muy bien qué hacer, había dudas de si abrir o no las ventanas y no hay ningún sistema que remueva el aire”.

23 años, Grado en Derecho, Universidad Rey Juan Carlos I, Madrid: “La universidad se ha empeñado en hacer los exámenes presenciales, cuando durante el curso hemos tenido 3 semanas de clases online y 1 semana presencial. Aun así, en esa semana de prespecialidad algunos profesores optaron  por las clases online, y aun así, los exámenes los han querido hacer presenciales. La universidad no está para nada preparada para respetar las medidas que se han establecido para la Covid-19. De hecho, no se está respetando nada, ni siquiera el metro y medio de distancia. Las clases se distribuyen igual que en años anteriores: un sitio sí, uno no, otro sí. Hay profesores que nos obligan a quitarnos los abrigos a pesar del frío, y hay aglomeraciones de gente, como la que hay en las discotecas, para entrar en los exámenes”.

23 años, Grado en DADE, Universidad de Zaragoza: “Yo he tenido la mayor parte de las clases online. En mi caso, la seguridad en los exámenes ha sido deficiente. Nos han metido a dos grupos, en total unas 60-70 personas, en una clase con una ventilación muy deficiente”.

21 años, Grado en Filología, Universidad de Murcia: “En mi caso, las clases, hemos tenido opción de hacerlas online y acudir presencialmente a las prácticas, o acudir presencialmente una semana en grupos burbuja y las dos siguientes de forma online.  No obstante, los exámenes los hemos estado haciendo de forma presencial. Al menos en mi comunidad,  no ponemos en duda que la universidad no esté teniendo cuidado, o que el sistema de limpieza no se esté realizando bien. El problema es que nos obligan a hacer exámenes presenciales en mitad de una tercera ola bajo la amenaza, por parte de profesores, de que si los exámenes se tienen que hacer online por presión de medios sociales, de redes, o simplemente por las circunstancias sanitarias, los exámenes online van a ser el triple de difíciles que los exámenes presenciales, y todo esto porque los profesores no quieren que nos evaluemos de forma segura, sino que no nos copiemos”.

Fuente: Twitter @JuliaRoldanFer1/ Uex.

A pesar de que una gran cantidad de universidades ha decidido hacer exámenes presenciales, sí que ha habido una serie de universidades que en algunos grados han realizado exámenes online. No obstante, estos exámenes han sido difíciles en comparación con el nivel de la materia dada durante el curso.

19 años, Grado en ADE, Universidad de Alicante:He tenido un examen presencial y los demás online. El examen presencial, dado el nivel de las clases online, ha estado muy asequible. Pero por otra parte, las otras asignaturas en las que hemos tenido exámenes online, los exámenes online han sido muy difíciles, con cosas muy rebuscadas en las que  los profesores no han hecho hincapié”.

19 años, Grado en Ingeniería Aeronáutica, Universidad Politécnica de Madrid: “Los exámenes los he tenido online y presenciales. Los presenciales bien, como siempre, pero el online a mí me ha costado un poco por el hecho de no poder ver todo el examen del tirón, es decir, no puedes retroceder las preguntas y no puedes organizarte tan bien como en el presencial, ya que, si tienes 7 preguntas, puedes responder primero las que te parecen más fáciles o asequibles y luego más complicadas”.

¿Qué piensan los estudiantes universitarios de las clases online?

21 años, Grado en Filología, Universidad de Murcia: “En las clases online no se consigue el mismo nivel que asistiendo a las clases de forma presencial. Además, han aumentado la carga de trabajo porque muchos profesores piensan que como estamos en casa no hacemos nada, y que tenemos todo el tiempo del mundo para hacer trabajos etc. de sus asignaturas. Por lo tanto, al final, mi tiempo libre para estar con mi familia o para dedicármelo a mí se reduce”.

21 años, Grado en Marketing, Universidad Rey Juan Carlos I: “Todos estamos de acuerdo en que los conocimientos que se adquieren de manera online no son ni la mitad, en calidad, de los que se adquieren en clase, pero porque la atención que tú tienes inevitablemente no es la misma. Todo esto ha significado que el nivel de las clases no ha sido el mismo. Por esto mismo, no me ha parecido justo para nosotros recibir una formación de un nivel mucho más inferior del que deberíamos recibir en clases presenciales, y luego sin embargo, que los exámenes finales hayamos tenido que hacerlos presenciales con un nivel que no hemos recibido.”.

20 años, Grado en Biotecnología, Universidad de Valencia: “No es tan fácil seguir las clases online. Además, la calidad de la cámara es malísima y no podíamos seguir con regularidad la clase. Muchas veces, incluso teníamos que depender de las fotos que mandaban por el grupo de clase, debido a que no se veía la pizarra”.

18 años, Grado en Ingeniería Electrónica, Universidad de Zaragoza:Sinceramente, no se puede aprender bien online. Algunos profesores bien, pero otros no saben manejar los ordenadores tan bien. Además por parte del alumno es mucho más sencillo distraerse”.

20 años, Grado en Periodismo, Universidad Carlos III:A mí el modo online no me sirve, tienes que ser mucho más autodidacta, y al final cuesta muchísimo más aprender o asimilar conceptos que en las clases presenciales asumías más rápido”

19 años, Grado en Publicidad y Relaciones Públicas, Universidad de Valladolid:Yo obviamente me siento más cómoda con las clases presenciales porque me ayudan más a entender las cosas. Las cosas tampoco han ido tan mal, sí que es verdad que en las clases cuando la asignatura era más difícil ha sido más difícil concentrarse”.

18 años, Grado en Derecho, Universidad de Zaragoza: “Yo he tenido las clases presenciales al 100%, pero tengo amigas que me han dicho que están muy descontentas con el hecho de hacer clases online, pero luego hacer los exámenes de forma presencial. Además, el hecho de tener unas clases online y otras presenciales ha provocado en muchos casos que los alumnos se hayan quedado colgados en las online y se hayan tenido que buscar la vida con los ordenadores para visualizar las clases. Yo soy partidaria de que si se pueden llevar a cabo las medidas y normas de seguridad que garanticen la efectividad, siempre se puede llevar acabo todo presencial. Pero, si durante el curso no se han podido llevar a cabo en algunos casos ¿por qué ahora sí?, y más en medio de una tercera ola”.

21 años, Grado en Comunicación Audiovisual, Universidad de Vigo: “Yo personalmente pienso que la docencia presencial aporta muchísimo más a nuestra formación, sobre todo en mi carrera al ser totalmente práctica.

¿Cómo han afectado anímicamente las clases online a los estudiantes y a sus relaciones sociales?

Nuestras vidas han cambiado, antes teníamos millones de formas de desahogarnos y de liberarnos. Sin embargo, esta situación ha provocado que esas escapatorias se hayan tenido que reducir o incluso desparecer. Aunque a mucha gente se le olvida, nosotros ahora estamos en nuestro mejor momento: es el momento de salir, de disfrutar, de conocer a gente nueva y de conocernos a nosotros mismos también. Sin embargo, esta situación –la pandemia- no permite que acabemos de llevar a cabo nuestra función. De hecho, muchos de nosotros sentimos que nos estamos perdiendo una etapa importante de nuestras vidas, y por si fuera poco, no tenemos suficiente con esta situación incontrolable, sino que además, instituciones como la universidad, que puede intentar llegar a un punto medio en vez de buscar su propio beneficio, lo empeora, provocando la desmotivación de muchos de sus estudiantes.

21 años, Grado en Derecho, Universidad Carlos III, Madrid: “Las clases online han afectado bastante a mis relaciones con la gente de la universidad, debido a que nos estamos juntando muchísimo menos, y esto es porque somos bastante conscientes de la situación. Mi universidad es la universidad que más gente de fuera de Madrid tiene, y por ello, en todo el cuatrimestre no he quedado con ellos fuera de la universidad, cuando antes quedábamos muchísimo. Por otro lado, antes no me afectaba tanto la situación anímicamente, pero la cosa está cambiando. Llevamos mucho tiempo sin hacer vida normal. Tener toques de queda, salir siempre con mascarilla, es algo que aunque te acostumbres siempre está ahí”.

19 años, Grado en Biología, UVic-UCC: Universidad de Vic-Universidad Central de Catalunya: “Respecto al tema anímico el hecho de pasarte 5 horas al día 5 días a la semana delante de una pantalla te termina desmotivando, en el sentido de que, para empezar, te desconcentras porque no puedes estar todo el rato delante de una pantalla igual que si estuvieras en clase donde el profesor puede llamar tu atención con imágenes o simplemente moviéndose por el aula. Además, el tema de que no puedas hacer un descanso de 15 minutos aunque sea para ir al baño o a echar un café con alguien y comentar, a mí me ha afectado en el sentido de que echo mucho de menos las relaciones sociales de clase. Al final, de esta forma estas todo el rato de pantalla en pantalla. Para un tiempo está bien, pero de forma indefinida, que es como ha pasado este año, y como pasó parte del año pasado, te acaba afectando. Además, anímicamente sientes que te estás perdiendo cosas, y que estás en la universidad y que a lo único a lo que te dedicas es a estar solo en tu habitación o, como mucho, conectado a una clase donde no puedes hablar con nadie, más que escuchar al profesor hasta que acaba la clase, y cuando se acaba, te vas, cierras la sesión y ya se ha terminado. Eso también me raya bastante”.

19 años, Grado en Biotecnología, Universidad Autónoma de Madrid: “Toda esta situación, en cuanto a la salud, me ha generado principalmente estrés, agobio e incluso depresión. Es muy frustrante tratar de organizarte sin saber que va a pasar al día siguiente: si van a haber nuevos cambios que te rompan los esquemas o no… Entiendo que es una situación nueva para alumnos y profesores, pero que menos que entender nuestra posición y facilitar los estudios, ser menos estrictos o mandar menos carga de estudio para casa, porque si ya se hace difícil pasarte 5 horas delante del ordenador como mínimo, ponerte a estudiar después otras 5 horas delante del ordenador, no ayuda ni motiva”.

21 años, Grado en Marketing, Universidad Rey Juan Carlos I, Madrid: “Teniendo en cuenta que las relaciones sociales ya están reducidas por la pandemia en sí, se han reducido más debido a que el tiempo se ha acabado reduciendo también. Es decir, ahora estamos en un momento en el que si queremos salir para despejarnos y ver a nuestros amigos, tenemos que salir pronto porque tenemos que volver pronto. Y ahora en época de exámenes es muy difícil compaginar las dos: o sales o estudias. La salud mental en estas situaciones es fundamental, y una de las maneras de implementarla es a través de las relaciones sociales, y la universidad no me ha permitido compaginarlo con mi vida. Además, anímicamente me ha destrozado, he tenido que hacer muchos trabajos por semana, trabajos que conllevan mucho tiempo y esfuerzo además del tiempo que dedicas a estudiar. Al final, acabas dedicando tu vida  a la universidad, y la universidad no es tu vida entera, es parte de ella”.

18 años, Grado en Historia, Universidad de Málaga: “Teniendo en cuenta que las clases han sido mayormente online y que estoy en el primer año de carrera, esto ha afectado a mis relaciones sociales, ya que no he podido forjar nuevas amistades y vivir el inicio de la universidad como han hecho alumnos de años anteriores”.

Movilizaciones

Durante el último año, se ha tachado a los jóvenes de egoístas, de no ser autosuficientes, de inconscientes, de solo saber divertirse… Campañas como la de Madrid en la que se culpaba a los jóvenes de ser la causa del aumento de la propagación del virus dio a entender que éramos y somos los únicos culpables, cuando aquí está la prueba de que muchas veces son los adultos los que no hacen su labor correctamente.

Muchos estudiantes han mostrado su descontento con la situación a través de las redes sociales, y además de eso, otros se han movilizado para intentar cambiar la situación.

23 años, Grado en Derecho, Universidad Rey Juan Carlos I, Madrid:Toda esta movilización que estamos haciendo en porque consideramos que no es nada justo que después de haber tenido un curso online porque las condiciones eran malas, ahora que las condiciones sanitarias están siendo peor, se nos fuerce a ir a clases a juntarnos con otras 100 personas. Los ministros hacen sus reuniones online, los rectores hacen sus reuniones online. Están cerrando el ocio, obviamente por la situación, pero a los miles de estudiantes universitarios se les está obligando a acudir a los exámenes en masa, sin respetar para nada nuestro derecho a la salud. Por ello, hemos elaborado un escrito y se lo hemos enviado junto con una relación de motivos  a distintos organismos, como son la Comunidad de Madrid, al rector y al Ministerio de Universidades. ¿Y qué han hecho ellos? Están todo el rato echándose la bola para el patio del otro. En primer lugar, la universidad se ha lavado las manos diciendo que no tenían la potestad para decidir el cambio de la modalidad de un examen. Las universidades dicen que la única forma que tienen de cambiar el formato de los exámenes a online es si la Comunidad de Madrid hace algún tipo de decreto. Por ello, nosotros escribimos a la Comunidad de Madrid y esta dijo que la universidad como institución pública tenía la potestad de cambiar la modalidad de los exámenes si era necesario. También nos hemos remitido al Ministerio de Universidades y nos han dicho que no tienen ningún tipo de competencia sobre cómo las universidades ponen sus exámenes, lo que te hace preguntarte para qué sirve el Ministerio de Universidades”.

21 años, Grado en Filología, Universidad de Murcia: “Nosotros nos hemos quejado, y hemos usado todas las vías posibles, desde el consejo de estudiantes, hasta las redes sociales… y nuestro rector salió en las noticias diciendo que lo que estábamos haciendo con las redes sociales era un movimiento de agresión y de violencia contra él y la institución. Nos prometió que, debido al coronavirus, iban a bajar las tasas de segundas matriculas para la gente que suspendiese porque se viese afectada psicológicamente por el hecho de que le afectase la situación económica y sanitaria, y es mentira. Las segundas matriculas son igual de caras que si la situación fuese exactamente normal. Todo esto te hace plantearte que la universidad solo quiere dinero, que suspendamos todos y que paguemos más dinero al año que viene en las matrículas”.

Estos son algunos casos de alguna movilización por parte de estudiantes universitarios. Pero, lo que más impacta de toda esta situación es ¿Por qué vemos en las redes sociales de algunas universidades que todas las medidas se están respetando?, ¿Está habiendo algún tipo de manipulación de la información desde las universidades hacia el exterior?

Fuente: Fdeconomiauv
«Tenemos todos los ingredientes: distancia social, mascarillas… y lo más importante, el esfuerzo de todos nuestros estudiantes. Mucho ánimo con los exámenes!»

Esta foto se hizo en un examen del Grado en International Business en la Universidad de la Valencia. No obstante, los comentarios en la foto de algunos estudiantes y la confirmación de uno de ellos muestran evidencias de que la foto se había llevado a cabo antes de que llegase todo el mundo a clase, lo que ha generado impotencia por parte de muchos alumnos, ya que se no se ha mostrado la realidad como es.

19 años, Grado en International Business, Universidad de Valencia: “La indignación que siento por la manipulación de la información que se ha llevado a cabo por parte de algunas universidades es bastante grande, ya que han intentado hacer ver que se han respetado las medidas de seguridad a través de grabaciones y haciendo fotos para las redes sociales cuando aún no estaban todos los alumnos en las clases, lo que significa que están intentando engañar a toda la población que es ajena a los estudiantes para hacer ver que las aulas son lugares seguros cuando realmente no ha sido así. Lo peor de todo es que todo esto te acaba afectando anímicamente porque te das cuenta de que te toman por tonto, a ti y a todos”.

Quieren a los mejores estudiantes y a los mejores trabajadores, pero por sorpresa no somos máquinas. No se le puede exigir a miles de estudiantes que hagan bien su labor y que estén al 100% en la carrera, sin pretender darles nada a cambio. No se le puede exigir a un grupo de personas que socialicen menos de lo que ya lo hacen, debido a la pandemia, y que rindan como si nada. Las relaciones sociales son esenciales para nuestro desarrollo, y sin ellas, nadie va a conseguir que seamos los mejores en lo que estemos estudiando. Además, hemos tenido que renunciar inevitablemente a una de las etapas más “movidas” de nuestra vida, ya que, por mucho que podamos seguir viendo a nuestros amigos, las cosas han cambiado y no es una normalidad como la de antes. Al final, hemos podido observar como la intención de las universidades por hacer las cosas bien se ha quedado un poco en vano, probablemente porque llevamos solo un año de pandemia, y aún queda mucho por mejorar. Aun así, esperamos una respuesta.