Incitar al consumo sin poner facilidades, la nueva normalidad

Incitar al consumo sin facilidades

Woman shopping protecting herself wearing protective mask

Actualmente, se está incitando al consumo en España, debido a los problemas económicos derivados del confinamiento. Sin embargo, en algunos sectores, como el de la industria textil, no se presentan las facilidades necesarias para que esto ocurra

Han pasado casi tres meses desde que la población española estuvo confinada, lo que ha provocado muchos problemas económicos para el país. Actualmente, nos estamos adaptando a una nueva normalidad en la que nos incitan a consumir para lidiar con estos problemas económicos. No obstante, en algunos de los casos no existen las facilidades necesarias para que esto se lleve a cabo, como es en el caso del consumo de la industria textil.

¿Cuál es el problema?

A día de hoy, en algunas tiendas como Pull&Bear y Bershka, entre otras, no está permitido probarse la ropa en los probadores, lo que supone que haya que comprarla y probársela en casa. Esta práctica, que se supone que es para no contagiarse de coronavirus, no le suele suponer nada a una persona que compra muy de vez en cuando, pero a la mínima que alguien necesita comprarse ciertas prendas, o simplemente va más a menudo de compras, todo esto le supone una pérdida de tiempo. Actualmente, existen muchos “tipos” de pantalones, blusas, tops… y en muchos casos hasta que esa persona no se ha probado esa ropa, no sabe si comprársela o no. Todo esto hace que, en el caso de que no te satisfagan esos productos, tengas que perder cierto tiempo de tu vida en devolverlo.

Los problemas aumentan: LAS TALLAS

Además, otro factor que hace que pierdas gran parte de tu tiempo cuando compras sin poder probarte la ropa en la tienda, son las tallas. Como todos sabemos, las tallas no son iguales en todas las tiendas, ni siquiera cuando el empresario/a que lleva varias tiendas es el mismo. Cualquier persona puede ir a una tienda y llevar la talla 40 de pantalón, y luego llegar a la tienda de enfrente y llevar una 38 o una 42. Por no hablar de que en una misma tienda, dependiendo del tipo de pantalón, blusa… que te compres, puede ser que uses una talla u otra.

Todo esto produce que, en el caso en el que entres en más de una tienda, tengas que llevarte varias tallas de todas las prendas que te gusten, para luego en la mayoría de los casos, tener que volver a todas esas tiendas y devolverlas.

¿Qué supone para todas las personas que consumen?

Como se ha podido apreciar, no hay ningún tipo de beneficio en ir a comprar a las tiendas físicas si no hay ningún tipo de facilidad para todas esas personas que consumen. El hecho de no poder probarse la ropa en la tienda para no contagiarse, no tiene ningún sentido, ya que la ropa que te llevas a casa, si está contagiada, te va a contagiar igual. Sobre todo, teniendo en cuenta que la ropa que cualquiera se prueba en casa se la prueba sin ponerse la mascarilla, cosa que no ocurre en los probadores de algunas tiendas en las que sí te puedes probar la ropa, debido a que las mascarillas son de uso obligatorio en espacios públicos.

Además, hay que añadir lo que supone para muchas personas el cambio de tallas de una tienda a otra, ya que en muchos casos produce la disminución de autoestima, y si se agrava, puede suponer el comienzo de desórdenes alimenticios. Como se ha dicho en muchas ocasiones: “La moda influye en los hábitos alimentarios”, y se trata de un problema que todavía no tiene tanta visibilidad como debería. Cabe destacar también  que en la mayoría de tiendas no se fabrican prendas a partir de ciertas tallas, lo que produce que dichas personas tengan que comprar su ropa en tiendas más específicas.

¿Qué supone todo esto para las tiendas físicas?

A pesar de que para algunas tiendas el hecho de que los consumidores y consumidoras no puedan probarse la ropa supone un beneficio, ya que los trabajadores y trabajadoras no tienen que invertir tiempo en ese aspecto, a la larga, supone algo negativo, debido a que muchas personas empezarán a ver que las tiendas físicas tienen poca utilidad y preferirán comprar por internet, produciéndose así un auge de la compra online, la cual lleva estando de moda durante los últimos años.

Cabe reiterar la necesidad de establecer facilidades tanto para el trabajador, como para los consumidores, siempre que se quiera incitar al consumo.