En estos fríos días de invierno, la luz comienza a escasear, especialmente en zonas del norte de Europa, como Holanda. Hace un año que llegue a este bello país y he de decir que la oscuridad de las fechas invernales es uno de los aspectos mas duros a los que acostumbrarse. Parece una tontería: – Bah, luz… ¿No habrá problemas mas graves! pensaran algunos. Nada más lejos de la realidad. Y es que, la luz es crucial para la salud física y mental. De hecho, muchas personas sufren depresión, derivada, entre otras cosas, de la falta de horas de luz. Pero por fortuna, la creatividad no escasea por estas tierras, y los holandeses se las apañan para ‘iluminar’ el oscuro invierno con sus famosos festivales de la luz. ¿Festival de la luz? Sí, sí, y es que hay vida más allá de los festivales de música.

En Eindhoven, la ciudad que vió nacer a Philips allá por el 1891, se organiza GLOW, el festival de la luz mas importante de Holanda, donde no solo se deleitan las pupilas de los asistentes, sino que se muestran las últimas novedades de la industria.

Y es que, Eindhoven ya era conocida como la ciudad de la luz antes de que existiera Philips. Durante muchos años fue el mayor productor de cerillas, seguramente debido a la gran industria tabacalera local. Mas tarde, gracias a la producción de bombillas incandescentes de Philips, la ciudad siempre ha estado relacionada con la luz y tiene una fuerte presencia en proyectos locales de investigación y desarrollo en la industria de la iluminación.

Este festival comenzó en 2006 y se celebra cada noviembre, durante una semana. En el, artistas y diseñadores nacionales e internacionales se valen de las nuevas tecnologías para crear espectáculos luminosos gratuitos al aire libre. Debajo unos ejemplos de la edición de este año:

Plaza central de la ciudad. www.gloweindhoven.nl
Recreación de la aurora boreal. www.gloweindhoven.nl

Las instalaciones están conectadas en una ruta de aproximadamente 5 kilómetros que atraviesa el centro de la ciudad. Esta ruta cambia cada año para dar visibilidad a diferentes áreas y vecindarios de Eindhoven.

Instalación inspirada en China. Foto: www.gloweindhoven.nl

Dentro del festival, encontramos la iniciativa GLOW-Next. Se trata una exhibición de nuevos proyectos de iluminación para la que ingenieros, diseñadores, científicos y artistas trabajan juntos en la creación de innovadores conceptos y tecnologías de luz innovadores. En 2016, estos proyectos se exhibieron en el campus de la Universidad Tecnológica de Eindhoven para celebrar el 60 aniversario de su fundación.

Por otro lado, en la capital holandesa, encontramos el Amsterdam Light Festival, una serie de instalaciones de luz que iluminan la ciudad desde finales de noviembre hasta finales de enero.

Este festival nació en el 2012, y cada año tiene un invitado de honor que crea una obra espacialmente para la ocasión. En el 2016, el artista y activista chino Ai WeiWei fue el encargado de diseñar la instalación /thin red line. Para la edición de este año, los artistas invitados crearan un viaje a lo largo de 30 obras de arte ideadas especialmente para Ámsterdam. La exposición de 53 días girará en torno al tema El medio es el mensaje, la famosa declaración del científico canadiense Marshall McLuhan. La idea detrás de la declaración de McLuhan era simple: el medio con el que enviamos un mensaje es tan importante como el mensaje en sí. ¿Qué papel juega la luz como medio o como mensaje?

Para esta edición, más de 600 artistas de todo el mundo han investigado este tema y han presentado su concepto. Treinta obras de arte han sido seleccionadas para iluminar el centro histórico de la ciudad. Y como no podía ser de otra manera, este festival se disfruta mucho mejor desde el agua. Por ello, se organizan cruceros por los canales de la ciudad para disfrutar de las instalaciones y la interacción del agua con la luz.

ARCO, 2014. https://amsterdamlightfestival.com
Efervescence, 2014. https://amsterdamlightfestival.com
Bridge of the rainbow, 2016. https://amsterdamlightfestival.com

El ejemplo holandés no es el único, y es que este tipo de festivales proliferan en Europa, cada uno con su toque particular. Otros ejemplos son: el Licht Festival de Gent en Bélgica, el Berlin Festival of Lights, la Fête des Lumières de Lyon en Francia o Lumina en Cascais, Portugal.

Y tú, ¿te animas?

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